Sigue huelga contra bananera de EE.UU. en Costa Rica

Tras un par de horas de  diálogo entre el Sindicato de Trabajadores de la Empresa Pública y Privada (Sitepp) y los gerentes de Bandeco no se logró  ningún acuerdo para poner fin a la huelga en las fincas de ese empresa en Sixaola.

El movimiento en las fincas 1, 2 y 3 de Bandeco en Daytonia, Sixaola, se inició este miércoles tras una disputa generada por una ola de despidos que también afectó a la junta directiva del recién creado sindicato.

Pese a que no son todos los trabajadores lo que están en paro, ni todas las actividades, los huelguistas no han permitido que se saque la fruta, dejando en dos días millonarias pérdidas a la empresa.

Ante este litigio Eugenio Solano, viceministro de Trabajo, llamó a ambas partes a negociar ayer, sin embargo fue como una cita entre sordos, cada uno por separado le explicó su punto de vista y no hubo forma en que negociaran una salida al problema.

Solano dijo que el caso es muy complejo porque se trata de interpretaciones jurídicas que no dejan de tener su sustento.

Agregó que Bandeco asegura que está en su derecho de despedirlos porque el Código de Trabajo le da la potestad de despedir a los trabajadores luego que una huelga es declarada ilegal, como ocurrió el 7 de diciembre pasado. El fallo fue conocido en febrero, por eso no actuó a tiempo.

Mientras tanto, Sitepp afirma que con motivo de esa huelga ambas partes se sentaron a negociar y gracias a ello se firmó una convención colectiva que establece cómo se deben realizar los despidos, y que este procedimiento no se respetó sino que se ejecutaron como represalia.

Édgar Morales, dirigente de Sitepp, explicó que el movimiento fue legitimo, por lo que están despidiendo en forma selectiva a los líderes de ese movimiento, que son 59, y entregándoles amonestaciones a 160 más que participaron para acabar con el sindicato

“La empresa se rehúsa a reinstalarlos en una clara violación a la libertad sindical, por eso la huelga se mantiene firme. Pero si se atreven a meter la policía y a reprimirlos, el Sindicato no se hace responsable lo que pueda suceder porque son gente humilde pero muy brava