Álvaro García Linera , vicepresidente de Bolivia: “Estamos cosechando los frutos del auge económico”

Con el deseo de evaluar los últimos seis meses de gestión y conocer cuáles serán los temas que marcarán la agenda del Gobierno en lo que le resta de gestión,  el vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, recibió a Los Tiempos en su despacho ubicado en el edificio del viejo Banco Central, hoy sede de la Vicepresidencia del Estado.

 

 

Más relajado que en anteriores oportunidades, el segundo mandatario no deja de responder las preguntas que se le formula. Y si bien partimos por indagar sobre la situación económica, rápidamente pasamos a las diversas aristas de la gestión política del Estado, que siempre intenta enmarcarlas en  una  estructura organizativa como para asegurarse que nada ocurre fuera de lo planificado.

 

 

Probablemente, ésta sea una de sus fortalezas a la hora de adoptar decisiones: aparentemente no duda, reinterpreta las malas noticias y está convencido de que lo se ha hecho en esta gestión y lo que se hará es esencialmente lo correcto. Además, con el convencimiento de que ha llegado el tiempo de la cosecha de lo que se ha sembrado en los pasados siete años.

 

 

– ¿Cómo evalúa lo que va de este año? Empecemos por lo económico.

 

 

– En lo económico podríamos decir que es un momento de consolidación de este gran momento de auge, de expansión económica del país, que ya viene desde hace años atrás, pero ya este semestre como que se ha empezado a cosechar esta expansión económica del país. La entrega de la planta separadora de líquidos en Santa Cruz es un momento histórico porque ya marca una nueva etapa en lo que es el uso de nuestras materias primas, su procesamiento. Algo así como que es la muerte de la maldición de Toledo, con quien nos iniciamos como país primario exportador en materias primas y siempre hubo una conspiración histórica, política, elitista, para detener este momento de procesamiento de las materias primas. En este caso se da con el tema del gas, la primera planta, la segunda la entregaremos el año que viene, la tercera planta la entregaremos a principios de 2015 con urea y amoniaco; la cuarta entregaremos el 2016 o 2017, con los plásticos, con el polietileno.

 

 

Entonces, estamos cosechando, es momento de cosechar, del inicio de cosecha de este gran auge económico e inicio a la vez de siembra de lo que va a ser la nueva plataforma industriosa de Bolivia, por lo menos para las próximas décadas.

 

 

No cabe duda que se ha puesto a prueba no sólo un modelo de desarrollo asentado en la nacionalización de recursos naturales, expansión económica, vinculación plural con los mercados internacionales, sino que también se ha puesto a prueba el papel importante del Estado como el gran organizador económico, importante para un país regionalmente muy fragmentado y también se ha puesto a prueba la solidez de lo que es una especie de inteligencia colectiva boliviana.

 

 

Una vez grafiqué que hemos pasado de los “chicago boys” de los años 80 y 90, los graduados en Harvard, y ahora es el tiempo de los “chuquiago boys”, los estudiantes formados en nuestras universidad públicas, que son los que ahora comandan la economía, en los ministerios, en las empresas, y que son los que han aportado mucho para este momento de gran construcción económica que vive Bolivia.

 

 

Siempre se podrá hacer más, siempre se podrá pedir más, siempre se podrá invertir más y hacer mejores cosas, por supuesto, pero no cabe duda que se ha pasado la prueba de fuego y ya estamos ante un modelo de crecimiento y distribución de la riqueza exitoso en Bolivia y lo que hay que hacer es expandirlo por un largo tiempo.

 

 

– ¿Y en el tema político?

 

 

– En la parte política hemos entrado a un período de conflictividad de baja intensidad, para usar un lenguaje de los años 70. Hay conflictos recurrentes, pero la conflictividad no afecta los cimientos de la estructura estatal, no pone en entredicho los cimientos.

 

 

El tema del censo es conflictivo, hay otras protestas, el tema de Huanuni, en fin. Son conflictividades que forman parte de la lógica organizativa y de los conflictos regulares bajo la organización estatal y económica presente.

 

 

Nos estamos acercando a etapa electoral, el lenguaje es cada vez más virulento, siempre ha sido así. Pero no hay una oposición alterna, no hay una oposición portadora de un nuevo proyecto de sociedad. Hay discursos muy fuertes, críticas muy duras, en el ámbito orgánico de la continuidad del modelo económico, de la forma estatal y de la organización social.

 

 

– Aunque afirma que el modelo ha sido exitoso, hay algunas excepciones, como Huanuni. ¿Qué pasó allí?

 

 

– En cierta medida, Huanuni es la experiencia más avanzada que ha tenido el país de una autogestión obrera. Pero a la vez, es una experiencia desvirtuada de autogestión obrera. Por eso la enorme simpatía que nos causó al principio, ni aún en tiempos de la cogestión hubo un poderío tan fuerte del sindicato de los trabajadores en la administración técnica del proceso productivo minero.

 

 

En ese sentido, ha sido la experiencia más avanzada de autoorganización productiva,  industrial, de la casa obrera en Bolivia, pero desvirtuada porque esta autoorganización, esta autogestión productiva minera, cercenó la clave revolucionaria de cualquier forma de organización económica: el uso de excedente de manera socializada, ahí falló.

 

 

Toman el poder de la empresa, el sindicato, los trabajadores y sus asambleas, pero el uso de ese excedente producido por los trabajadores es apropiado exclusivamente por ellos. Es una desvirtuación de la lógica de la autogestión, en la que los recursos que generan los trabajadores se los socializan, se los usa para el resto de los trabajadores de Bolivia y no se dio eso, se quedó con ellos. Junto con la autogestión se dio una especie de privatización encubierta porque los recursos comenzaron gradualmente a quedarse exclusivamente en manos de los propios trabajadores. Ése es el límite.

 

 

– ¿Cuál es la relación con los empresarios privados? Este año se le ha visto muy cercano al empresariado de Santa Cruz.

 

 

– Estamos, yo diría, apoyando a consolidar un modelo cruceño de desarrollo económico que se asienta en la agricultura, que siempre es muy audaz, que está fuertemente vinculado a los mercados internacionales, y que viene de antes, antes de nosotros.

 

 

Pero ahora, lo nuevo, lo que enriquece este modelo de desarrollo cruceño, en primer lugar es la democratización de la riqueza, en el antiguo modo había una elevada concentración de la riqueza y eso es insostenible. Ahora se ve la democratización comenzando por la tierra.

 

 

Hace 10 años atrás, entre Santa Cruz y Beni había 39 millones de hectáreas, en el sector empresarial grande, mientras que el sector campesino tenía 9 millones en toda Bolivia. Hoy el sector productivo cruceño empresarial tiene 4 millones de hectáreas y el sector productivo campesino, pequeño, mediano e indígenas, a nivel de todo el país, suman como 30 millones de hectáreas, hay una democratización del principal medio de producción, que es la tierra.

 

 

En segundo lugar, sin romper este vínculo con los mercados internacionales, que es fructífero, hay un hincapié en garantizar seguridad alimentaria para la población boliviana. Satisfecha las necesidades alimenticias bolivianas, viene la exportación. Entonces, hay una coincidencia entre el Gobierno y el sector productivo cruceño. Produzcamos más para exportar, pero primero garanticemos el mercado interno, que antes fue descuidado, ahora no, hay una prioridad al mercado interno y un apoyo al sector privado para que multiplique hasta por 10 la producción de alimentos para la exportación, una vez satisfecho el mercado interno.

 

 

Y en esta lógica de mercado interno y exportación apoyo están los grandes, pero también los medianos y también los pequeños a los que se les apoya con tecnología, créditos, centros de acopio, medios de comunicación, diesel subvencionado, entonces hay una democratización también de este ímpetu productivo agrícola, que ya no se concentra solamente en los grandes propietarios sino que ha llegado hasta nivel de base y también ellos participan de este momento extraordinario de buenos precios de los alimentos en el mercado mundial.

 

 

– ¿No está tropezando el Gobierno, en esta su misión de priorizar lo productivo en Santa Cruz, con las peleas municipales y de otras instancias de sus propios partidarios?

 

 

– Ahí haría una diferenciación de lo que viene sucediendo a nivel agrario, campesino e indígena, muy involucrado en estas decisiones y más preocupado en que si los caminos están bien, que más agua, que más silos, una mirada bien industriosa, de lo que viene sucediendo a nivel de dirigencia de nuestros mismos compañeros, más involucrados en disputas.

 

 

Pero tengo que decir, no para defenderlos, sino para entenderlos, que después de siglos es la primera vez que irrumpen sectores indígena-campesinos en la administración local del poder.

 

 

Antes no tenían poder, tenían la tierra, conquistaron la tierra con las armas, pero no había poder local.

 

 

No los justifico, los entiendo, es un aprendizaje en esta nueva fase de toma del poder que trae estos problemas, faccionalismos, peleas, no quisiéramos que fuera así porque debilitan la gestión y el Gobierno está interesado en acelerar inversión.


“Siempre se podrá hacer más, se podrá pedir más, siempre se podrá invertir más y hacer mejores cosas, por supuesto, pero no cabe duda que se ha pasado la prueba de fuego y ya estamos ante un modelo exitoso”  Álvaro García L. | Vicepresidente

“Hemos entrado a un período de conflictividad de baja intensidad (…). Hay conflictos recurrentes, pero que no afectan los cimientos de la estructura estatal, no ponen en entredicho los cimientos”

“Se está reorientando y reorganizando de mejor manera, con más democracia, visión interna y externa, la economía agrícola cruceña, y eso es una cosa que va a generar muchos recursos para el país”

 

EXPLOTACIÓN EN PARQUES: BOLIVIANOS DECIDEN

• En mayo pasado habló de planes para explorar hidrocarburos incluso en áreas protegidas ¿Cuándo ocurrirá esto? ¿Habrá alguna norma?

• Tengo una hipótesis, que la delimitación de los parques en Bolivia, desde los años 60, en parte fue definida por criterios ecológicos y agroambientales, una parte. Pero otra buena parte fue definida por criterios estrictamente geopolíticos externos. (…) No tengo una prueba, pero mi hipótesis es que aquí hubo mano norteamericana, con una mirada de largo aliento de preservar recursos para ellos, no de biodiversidad, sino recursos hidrocarburíferos.

Entonces qué tenemos que hacer frente a eso, hacer una relectura de las áreas protegidas. Debemos tener áreas protegidas, hay que preservar aquellas que tengan un alto nivel de biodiversidad enormemente diferenciado al resto del país, pero a la vez como Estado estamos en obligación de saber qué hay ahí adentro.

Y si quizás no queremos explotarlo, tomaremos la decisión los bolivianos. No puede ser que vengan a decirnos, las ONG, que en el fondo responden a un interés norteamericano, que guardemos para ellos petróleo y gas, que no podemos tocar.

Hay que ser muy cuidadoso, subrayo que hay que preservar las áreas protegidas, saber lo que tenemos en las áreas protegidas y los bolivianos tomar la decisión de qué hacer con los recursos, sabiendo qué cosa hay ahí adentro. Ésa es nuestra soberanía como Estado y nuestra responsabilidad frente a las generaciones futuras.

No lo pude explicar con tanto detalle antes. Dije que hay que comenzar a explorar los parques. Pero toda la idea es ésta, respecto a nuestra actitud frente a los parques.

“EL TAM SE CONSOLIDARÁ COMO UNA EMPRESA”

• Ha habido muchas críticas al TAM por el tema tributario ¿En qué quedará este asunto?

• Hay que entender que el TAM ha pasado, en cuatro años, de ser una línea marginal y ocasional que llevaba algunos pasajeros a la

Amazonia, y que no tenía ni cuatro vuelos semanales, a ser hoy una línea aérea que tiene entre 35 y 50 vuelos diarios a distintos destinos.
Es un crecimiento. Hay que adecuar al TAM a esa nueva realidad, de se runa línea marginal y meramente temporal a ser una línea ya permanente. El primer paso que se ha dado es la entrega de facturas, que eso lo viene haciendo desde 2008, pero es insuficiente. Lo segundo es que hay que desprender la factura del TAM, de la factura de la FAB, ése es el paso que le ha pedido Impuestos Nacionales, tiene que dar una factura que sea estrictamente del TAM con otro NIT. Se ha puesto un plazo y el TAM ha interpuesto un recurso legal para recurrir a una instancia superior a esta determinación (…). Eso habilita un espacio de tiempo para que el TAM se adecúe  a la forma de gestión de una empresa.

Hay un tiempo para que el TAM se consolide como una empresa, con su patrimonio autónomo, tenga su propio NIT, un mecanismo de administración y de gestión de carácter más empresarial; cuando pase a ser empresa se tendrá que incorporar regulación.

Esa decisión se ha tomado, no están fácil, requiere semanas y meses, se va a requerir de algún decreto, conformar un directorio de la empresa, diferenciar el patrimonio de esta empresa comercial del TAM estrictamente militar. Diferenciar los patrimonios, consolidar la empresa y luego este nuestro TAM comercial asumirá el reto de ser una empresa que oferte al ciudadano boliviano los mejores servicios.

http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/nacional/20130825/%E2%80%9Cestamos-cosechando-los-frutos-del-auge-economico%E2%80%9D_225826_487685.html