Brasil: balance de una década

Los 10 años de gobiernos posneoliberales del PT produjeron en Brasil un fuerte proceso de movilidad social ascendente. Los programas de redistribución del ingreso, como el Plan Bolsa Familia y el Programa Hambre Cero, acompañados de la creación de miles de puesto de trabajo fueron pilares de este proceso. Por María Constanza Costa

La renta per cápita de las familias brasileñas aumentó anualmente un 3 por ciento en la década entre 2001-2011, ya que pasó de 256 dólares (591 reales) a 339 dólares (783 reales). Para el segmento de la clase media, el ritmo de crecimiento superó el 4 por ciento por año, con un valor (576 R$), 50 por ciento más que hace diez años (382 R$ ).

Los datos están en la cuarta edición de un estudio denominado “Voces de la nueva clase media”, publicado hoy en San Pablo por la Secretaría de Asuntos Estratégicos (SAE) de la Presidencia.

En 95 páginas, el informe aporta un artículo en el prólogo del ministro de Trabajo y Empleo, Manoel Dias, en el que señala que sólo en el período 2004-2011, se generaron en el país más de 2.095.000 puestos de trabajo, lo que indica una tasa de crecimiento promedio de 5,8 por ciento anual. Los datos citados por el ministro son el Registro General de Empleados y Desempleados (Caged).

El informe señala que el aumento de la renta per cápita es en parte debido a las nuevas oportunidades de empleo y también a la “generosidad cada vez mayor de las transferencias públicas”.

Según el documento, el número de empleos creció un 20 por ciento en el período, con un aumento de 16 millones de puestos de trabajo, pasando de 76 millones en 2001 a 92 millones en 2011, lo que finalmente llevó a una caída en la tasa de desempleo. A medida que la población en edad laboral aumentó en un 19 por ciento –una velocidad similar a la de las ofertas de empleo–, la tasa de ocupación se mantuvo estable en 60 por ciento de la población.

La mayoría de las nuevas oportunidades en el mercado de trabajo fueron para empleados tanto de empresas del sector público como privado. En este último, el número de empleados aumentó en un 38 por ciento. Paralelamente, se produjo una mejora en las condiciones de contratación con la expansión del empleo formal. De los 16 millones de empleos abiertos en la última década, 13 millones fueron en blanco y el número de trabajadores no registrados se redujo en casi un millón.

Hubo un máximo de 24 por ciento de suba en el salario promedio de los trabajadores, lo que equivale a un aumento anual del 2 por ciento. Para la clase media, el valor aumentó un 31 por ciento, que es casi el 3 por ciento al año. Este aumento se atribuye a la mejora de la formación y los cambios en la calidad del empleo. Hubo un aumento del 27 por ciento en el nivel de educación y el número de años de escolaridad de salto 6,7 a 8,5 años.

A pesar de estas mejoras, la encuesta también muestra que existe una alta rotación en el mercado laboral brasileño. En promedio, el 40 por ciento de los trabajadores cambian de trabajo cada año y este cambio se produce sobre todo entre las personas que tienen menos calificación y que reciben hasta dos salarios mínimos.

La encuesta indica que el 54 por ciento de la fuerza de trabajo está formada por personas con ingresos de clase media, un número que asciende a las 47 millones de personas y más de la mitad (55 por ciento) están en el sector privado. Los nuevos empleados que se incorporaron a la clase media, 19 millones (67 por ciento), también se encuentran en el sector privado.

http://portaldelsur.info/2013/08/balance-de-una-decada/