Cristina Fernández reclamó por Malvinas previo a presidir el Consejo de Seguridad

La Presidenta encabezará hoy la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU. Antes, se reunió con el secretario general del organismo y le planteó los temas que le preocupan del escenario internacional.

El encuentro se realizó en el piso 38 del rascacielos de paredes vidriadas de las Naciones Unidas, en la primera avenida. El despacho del secretario general del organismo internacional, Ban Ki-moon, mira al oeste, es decir que tiene una vista privilegiada de la ciudad de Nueva York, sus avenidas y sus torres, incluido el clásico edificio Chrysler, que queda a tres cuadras de allí. En ese marco, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le planteó al dirigente de la ONU algunas de sus preocupaciones actuales relacionadas con el escenario internacional. Esto es, la retención del avión del presidente de Bolivia, Evo Morales, y el espionaje cibernético realizado por Estados Unidos y revelado por Edward Snowden. “Son temas que deben debatirse, con altura y sin necesidad de adjetivaciones, sin discusiones de barricadas, pero sin ignorarlos, sin meter la cabeza como el avestruz”, dijo CFK cuando salió de la reunión.

Junto a la Presidenta estuvieron con Ban Ki-moon el canciller Héctor Timerman, el secretario de Medios Alfredo Scoccimarro, la embajadora en Estados Unidos, Cecilia Nahon; la representante ante la ONU, Marita Perceval, y el diputado Guillermo Carmona, presidente de la Comsión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja. Todos se sentaron en la larga mesa del salón, que en una de sus paredes tiene el logo de la ONU plateado y en el que, además de la bandera celeste que identifica al organismo internacional, lucía ayer la celeste y blanca de la Argentina. CFK relató el encuentro antes de salir, en el lobby del edificio de la ONU. “Si no me paro me hacen un tackle”, dijo, divertida. Alguno de los temas que se tocaron en la reunión coincidieron con los que habían hablado con Ban Ki-monn los cancilleres del Mercosur que estuvieron en ese mismo lugar por la mañana (ver aparte). Respecto del incidente ocasionado cuando un grupo de países europeros (España, Italia, Portugal y Francia) impidieron que el avión de Morales atravesara su espacio aéreo ante la suposición de que el ex contratista de la Agencia de Seguridad estadounidense Snowden estaba a bordo, aseguró que “nos tocó muy de cerca” y que fue un hecho que, “además de ser una afrenta personal a un jefe de Estado, violaba la Convención de Viena” sobre las relaciones diplomáticas.

Sobre el espionaje cibernético en sí mismo, señaló que planteó “la necesidad de establecer una regulación global al respecto, no sólo por la paz y seguridad de las naciones sino también por la paz y seguridad de los individuos”. CFK recordó La vida de los otros, una película alemana de 2006 en la que se refleja la vigilancia que la policía secreta de la República Democrática (Stasi) ejercía sobre los intelectuales. Allí se cuenta la historia de un espía y un escritor espiado y se muestra cómo, con micrófonos ocultos y una central telefónica montada en el desván del edificio, se escucha todo lo que la persona involucrada dice. “Eran métodos rudimentarios, ahora hay otros”, señaló la Presidenta. En otra cita, mencionó que en estos asuntos, como dice Umberto Eco, somos la “civilización del cangrejo”, porque “vamos para atrás”.

Cristina Kirchner reiteró el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, a lo que el secretario general de Naciones Unidas señaló que es un asunto difícil debido a la negativa del Reino Unido de sentarse a dialogar. CFK y Ban Ki-moon también hablaron de la situación de Haití y de Egipto, convulsionado por un reciente golpe de Estado. Al mencionar estos hechos, la Presidenta aprovechó para introducir una cuestión que será parte del debate que encabezará hoy ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que por este mes es presidido por la Argentina: la eficacia que tuvieron las organizaciones regionales, en especial la Unasur, en la resolución de conflictos, como la mediación –cuando Néstor Kirchner era secretario general– entre Colombia y Venezuela y en los intentos desestabilizadores en Bolivia y Ecuador.

Sostuvo que tal vez la eficiencia de este organismo regional estaba dada porque las decisiones se toman por consenso, aunque algunas veces ello implique largas discusiones. Y lo comparó con la ONU, o mejor dicho con el Consejo de Seguridad, donde el veto de cualquiera de sus cinco miembros permanentes (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido) puede anular las decisiones del órgano, el único cuyas resoluciones son de cumplimiento efectivo para los estados miembro. “Argentina plantea reformas en el Consejo de Seguridad, pero no desde la óptica de ampliar sus miembros permanentes, porque si ampliamos el número lo único que hacemos es ampliar el problema, en lugar de que veten cinco, vetan nueve.”

La reforma del Consejo de Seguridad se discute en la ONU desde hace muchos años. La Argentina está entre los países que abogan por eliminar la categoría de “miembro permanente” y el derecho a veto que lo acompaña. Brasil, que en la mayoría de las cuestiones de política exterior coincide en su agenda con la Argentina, está entre los que plantean sumar nuevos “miembros permanentes”, ya que aspira a convertirse en uno de ellos. De todas maneras, la reforma del Consejo implicaría modificar la Carta de la ONU y para esto se necesita el visto bueno, justamente, de los miembros permanentes, que no parecen interesados en perder sus privilegios.

Así, al exponer los resultados de su reunión y antes de retirarse por la puerta que da a la calle 43, CFK mostró cómo al hablar de los organismos regionales y en su eficacia para la resolución de conflictos también se pueden decir otras cosas. Habrá qué ver en qué términos se plantean estos temas hoy, cuando la Presidenta encabece el debate abierto propuesto por la Argentina en el marco de su presidencia en el Consejo de Seguridad.

La presencia de un jefe de Estado en el Consejo de Seguridad no es inédita. Sucede cuando el país que ejerce la presidencia del órgano quiere otorgarle importancia a este hecho o a algún tema en particular. Y CFK no se caracteriza por restarle valor a este foro internacional, sino todo lo contrario, aun con las críticas que pueda tener a su funcionamiento. En mayo, estuvo en el Consejo el presidente de Togo y en 2012 lo hicieron otros tres jefes de Estado. Barack Obama, por su parte, habló allí en 2009 y Nicolas Sarkozy lo hizo en 2007.

Lo que será novedoso es que la Argentina llevará hasta ese organismo a la Unasur y a la Celac, presidida actualmente por Cuba. El tema elegido –“La relación entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales y subregionales para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”– así lo habilita. También habrá representantes de la Liga Arabe y de la Unión Africana. Se espera que lleguen cerca de catorce cancilleres y vicecancilleres, lo que implica un respaldo para Argentina.

“Va a ser una jornada interesante en la cual América latina tendrá la oportunidad de ser vocera frente al Consejo de Seguridad, ni más ni menos que el máximo órgano responsable de garantizar la paz y la seguridad en el mundo”, resaltó ayer Timerman. El canciller señaló también que “será la primera vez en la historia que Unasur y Celac hablen y sean miembros informantes frente al Consejo de Seguridad, lo que también dará una perspectiva distinta sobre cuál es la realidad de América latina.”

Como adelantó la Presidenta ayer, la Unasur y la Celac, organismos que son producto de un momento de gran integración en la región, pueden aportar su experiencia en términos de prevención de los conflictos y mecanismos de alerta temprana. Luego del debate, el Consejo de Seguridad emitirá una resolución que hablará, seguramente, de las experiencias acumuladas en materia de cooperación positiva entre las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad y los acuerdos y organismos regionales y llamará a seguir desarrollando esta asociación. Está descartado que los temas incómodos para los miembros permanentes figuren allí, ya que el documento debe salir con su aprobación. Por eso, tal vez, varios de esos asuntos fueron abordados ayer en las reuniones con Ban Ki-moon. Pero esto no implica que no puedan ser mencionados por los participantes en sus exposiciones, aunque todo será de forma muy diplomática. Habrá que escucharlos hoy, en el orden que haya establecido el dado que se usa para sortear los oradores. CFK abrirá el evento que comenzará por la mañana.

 

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