Francisco Figueroa, candidato a diputado en Chile por la Izquierda Autónoma: “En el comando de Bachelet hay muchos yesman”

El candidato de la Izquierda Autónoma por Providencia y Ñuñoa asegura que, a pesar de algunos enunciados de la candidata de la Nueva Mayoría, aún no logra cuajar el fondo: la mirada tecnocrática hacia donde apuntan sus propuestas y su comando. Aunque él y la IA sí apoyarán a Revolución Democrática –que no lo respaldará– para impulsar una alianza que dé fuerza a las demandas del movimiento social en el Congreso, Figueroa prefiere mirar hacia delante: “No vamos a ceder a las presiones que quieren impedir que el 2011 se articule de la mejor manera posible”.

Las tres candidaturas de la Izquierda Autónoma ya cuentan con las firmas para seguir caminando por un cupo en el Parlamento: Daniela López, por Valparaíso; Gabriel Boric por Magallanes y Francisco Figueroa por Ñuñoa y Providencia. Tres nombres que lideran la lista que apoyará la IA en estas elecciones parlamentarias que, al igual como lo anunció Revolución Democrática, entregará su respaldo a otras candidaturas que defiendan las ideas del movimiento social en el Congreso; entre ellas las de las Juventudes Comunistas, Cristián Cuevas y Giorgio Jackson en Santiago.

Francisco Figueroa cree que en esas alianzas está la verdadera nueva mayoría, a pesar de los contratiempos

Esta semana Revolución Democrática explicitó su apoyo a ocho candidaturas y tu nombre no está en ese respaldo. ¿Cómo lo tomaste?
-Con algo de sorpresa, aunque creo que las razones hay que preguntárselas a ellos.

-¿Te molestó?
-No, de verdad nosotros no queremos juzgar las decisiones que toma RD porque sabemos que al igual que nosotros, para el proceso que están emprendiendo no hay ningún manual al que consultar. Sí creemos que para nosotros, por el tiempo que viene, lo fundamental es la mayor unidad posible de los nuevos movimientos; sobre todo aquellos que representan el espíritu y las demandas de 2011. Vamos a apoyar a otras candidaturas que van en otras listas y que representan esfuerzos necesarios para abrir tiempos de cambios sustantivos… En ese sentido no me explico muy bien lo de RD.

-¿Crees que te equivocaste al presentar tu candidatura a Providencia sin consensuar antes con la candidatura de ellos, la de Carlos Zanzi? 

Primero, somos todos los que queremos superar este gobierno autoritario a la sombra de los tecnócratas. Una de las cosas que llama la atención es cómo el enfoque tecnocrático censura la discusión sobre principios y fines y discute solo sobre medios, sustrayendo de la deliberación pública qué sociedad queremos. Es una continuación del autoritarismo de la dictadura.

-Yo hace rato que no creo que eso sea lo fundamental. Me cuesta creer que eso haya sido lo decisivo, porque el terreno de Providencia nos apoyó, levantó la moción de apoyar nuestra candidatura en el distrito 21… Fue en el consejo donde se revirtió esa decisión. El tema hay que preguntárselos a ellos, pero nuestro apoyo a RD se mantiene intacto y creemos que hay mucha gente interesada en que pisemos el palito y nos enemistemos con movimientos como RD. Hay muchas personas, en la Concertación en particular, interesadas en dividirnos. Pero no vamos a ceder a las presiones que quieren impedir que el 2011 se articule de la mejor manera posible.

-Van a apoyar también las candidaturas de Karol Cariola y Camila Vallejo aunque son Nueva Mayoría…
-Ya teníamos definido hace rato el apoyo a Giorgio y a la Camila; y durante julio hemos venido deliberando sobre otras candidaturas a apoyar. Vamos a respaldar a Camila, Giorgio y también a la Karol. Nos parece que ninguno de los alineamientos políticos, la nueva mayoría, las listas alternativas, concentran en sí mismos a todos los esfuerzos sociales y políticos que se necesitan para abrir un tiempo de ampliación y profundización de la democracia; están dispersos. Y en esta vuelta no queremos aumentar esa dispersión, sino que tratar de construir entendimientos, para que del 2014 en adelante exista la confianza para construir una nueva mayoría, pero nueva de verdad. La derecha en este país tiene demasiada fuerza y se expresa no solo en la alianza si no que también en la Concertación. Entones se requiere una alianza amplia y plural, pero no existen las confianzas en ese mundo para construirlas. Llega a ser ridícula la incapacidad de ponernos de acuerdo que tenemos en el mundo de la izquierda y en los sectores progresistas. Nosotros queremos cambiar esa realidad.

-Pero el PC está en la Nueva Mayoría. De qué forma Cariola o Vallejo van a defender en el Congreso leyes que tienen que ver con las demandas que ha levantado el movimiento social. O sea, ¿llegado el momento decisivo ellos apoyaran a esta alianza social o al PC?
-Lo tendrán que decir ellos y el PC. Peor por nuestra parte, nosotros queremos crear las condiciones para poder contrapesar los intereses conservadores que siguen primando en la nueva mayoría. Para todos es conveniente que seamos capaces de contrapesar esa impronta neoliberal que sigue imperando en la Nueva Mayoría. Que se nota en la composición tecnocrática del comando de Bachelet, se nota  en el poco interés que tiene la Concertación para efectivamente generar doblajes que permitan arrinconar a la derecha. O sea, estuvieron a punto de nominar a Víctor Manuel Rebolledo. Ahora Escalona se les metió por el lado a la DC. Es un discurso para chantajear a los movimientos y la gente que no se quiere arrodillar ante el binominal. También se refleja en lo que pasó en Canal 13… Todos sabemos que ahí está Cortázar, Eyzaguirre y que pertenece a los Luksic. Y resulta que se autocensuran cuando le tocan los intereses a los empresarios. Entonces esa impronta neoliberal  la vemos todos los días.

-¿Cuáles son los temas de 2014 que deberían mantener unida a esta alianza paralela a la nueva mayoría?
-La NM como tal se va a agotar el 18 de noviembre. Nosotros creemos que son dos grandes temas de los que se desprenden muchos más. Uno es la conquista de derechos universales. Es decir, producir el ocaso de la subsidiaridad, del tipo de Estado que nos dejó la dictadura. Para producir ese ocaso se necesitan fuerzas suponer amplias. Incluso los liberales de verdad debieran estar por una agenda de derechos universales. Esta agenda es fundamental como bandera. Y por el otro lado la conquista de una democracia más plena, de un sistema político más participativo, porque si no hay participación ciudadana se terminan imponiendo los poderes fácticos. Y eso tiene un montón de aristas, asamblea constituyente, entre otros. Hoy en tiempos electorales, todos parecen incluirlos en su programa, pero a la hora de los quiubo no genera en el mundo político todos los acuerdos que genera en la sociedad. Al calor de esas cosas se puede refundar la política porque eso nos lleva a un nuevo tipo de ciudadanía. Nada de esto va ocurrir si eludimos otra tarea fundamental: refundar la izquierda para crear una moderna, para el Chile actual. Hace poco le escuché decir a Jorge Arrate “la asamblea constituyente más importante es la de la izquierda, del socialismo”. Le encontré toda la razón.

-¿Qué te parece la propuesta educacional de Bachelet?
-Todavía no hay mucho de lo que uno pueda opinar porque hay mucha consigna y poca propuesta detallada. Lo más preocupante es que sigue primando eso de que la educación es solamente un hecho económico, y peor, que su única dimensión es el rendimiento individual, o sea, la educación como pura inversión privada. Ese es un chamullo de los neoliberales. De ahí que el problema sea solo cómo el individuo se paga su educación y se discuta si la paga durante los estudios o después a través del impuesto al profesional. Pero eso sigue siendo la educación como una inversión individual, cuando en rigor la educación genera efectos económicos, pero no solo eso, es formación de ciudadanía. Y dentro de los efectos económicos no está solamente el salario, aumenta también la productividad, se beneficia toda la sociedad. Entonces, mientras siga primando ese chamullo neoliberal de la inversión individual y no se dé una reflexión sobre lo sustantivo, se siguen las mismas coordenadas de los chicago boys. Y yo creo que la discusión de la gente de educación de Bachelet no ha logrado salir de esos términos. Hay gente muy bien intencionada y bien orientada, como Atria y Sanhueza. Pero no veo que esté plasmado en una propuesta.

-Pero se presenta un camino hacia la gratuidad, una de las principales demandas del movimiento…
-Pero ojo que no se interprete la gratuidad que levantó el movimiento estudiantil como cualquier tipo de gratuidad. Si no es una consigna. Es una demanda porque hay un derecho garantizado y los derechos son financiados por todos. Financiar la educación con más subsidios a la demanda o puros impuestos a los profesionales, cuando debiéramos estar hablando del impuesto al capital, del impuesto a las empresas, que son los que se benefician del trabajo, los técnicos y profesionales. Eso todavía no lo veo en la propuesta o en la sumatoria de consignas de la nueva mayoría y creo que es lo fundamental.

En segundo lugar, no hay ningún alineamiento político, nueva mayoría u otros, que siendo gobierno tengan la capacidad por sí solos de implementar una reforma en la educación. No necesariamente que sea ciento por ciento deseable y acorde a lo que demanda el movimiento estudiantil, si no que sea progresiva.  Y eso es porque no terminan de ser capaces de sobreponerse al poder de los lobbistas y lucradores de la educación. La única forma para presentar una reforma progresiva es con participación directa de los actores sociales de la educación. Hoy el sistema político no tiene la legitimidad ante la sociedad para implementarla y tampoco la fuerza ante los intereses del mercado.

-Y ante la crisis de los partidos, ¿cuáles son las características que hacen atractiva a esta alianza social donde ustedes están?
-Primero, somos todos los que queremos superar este gobierno autoritario a la sombra de los tecnócratas. Una de las cosas que llama la atención es cómo el enfoque tecnocrático censura la discusión sobre principios y fines y discute solo sobre medios, sustrayendo de la deliberación pública qué sociedad queremos. Es una continuación del autoritarismo de la dictadura. O sea, los que hacían eso en dictadura eran los milicos, pero ahora son los tecnócratas, que creen poseer una verdad más allá del bien y el mal. Entonces ahí hay un tema que se ve en Bachelet y nueva mayoría. Hay gente que no fue convocada por Bachelet… gente valiosa.

-¿Quién?
-No sé, Juan Eduardo García Huidobro, por ejemplo. Y muchos otros académicos. Rectores, gente de las humanidades, de las ciencias sociales. Hoy hay puros economistas, pura técnica, muchosyesman en el comando de Bachelet y poca apertura a la deliberación.

-¿Eso habla de la personalidad de Bachelet?
-Una de las cosas que nos llama la atención es esta preferencia por los tecnócratas y operadores políticos, buenos para la calculadora pero sin gran visión, y el desinterés por argumentar y defender abiertamente posiciones, como si las ideas fueran una cosa secundaria y lo único que importara fuera agarrar la maquinaria del Estado. En eso se oculta un desprecio por un elemento fundamental de la democracia, un desprecio por la deliberación. Esa es una actitud súper autoritaria. No sé si tiene que ver con su personalidad, no creo, pero es un hecho.

El segundo hecho es que después de las primarias Bachelet quedó con mucho poder en sus manos para tomar grandes decisiones. Pero resulta que toma decisiones no muy distintas a las que ha tomado históricamente la Concertación. Entonces esta idea de que son los partidos los que no la dejan hacer, al menos da para ser discutida.

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