Mercosur expresó ante la ONU su indignación por el espionaje de EEUU

Se reunieron ayer con el secretario general de las Naciones Unidas. Transmitieron su preocupación por el espionaje de Estados Unidos y su enojo por lo sucedido al presidente de Bolivia, Evo Morales.

El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Elías Jaua, fue el portavoz. De corbata roja, que resaltaba con su traje oscuro, se paró frente al micrófono y, ubicado justo en medio de sus colegas del Mercosur –los cancilleres Héctor Timerman, Antonio Patriota (Brasil), Luis Almagro (Uruguay) y David Choquehuanca (Bolivia)–, habló con los periodistas de la reunión que acababan de tener con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Y fue enfático. “Le manifestamos nuestra preocupación e indignación por el sistema de espionaje global revelado por (Edward) Snowden realizado a través de un sistema de inteligencia ilegal por Estados Unidos contra ciudadanos, estados y empresas”. Señaló también que hablaron “del atropello, el agravio” a la figura del presidente boliviano Evo Morales que significó la retención de su avión en Viena ante la sospecha de que llevara, justamente, al ex contratista de la agencia de Seguridad norteamericana que desató el escándalo sobre el espionaje.

Los cinco ministros hablaron con Ban Ki-moon por la mañana en el piso 38 del rascacielo donde funciona la Secretaría General del organismo internacional, donde por la tarde estuvo la presidenta Cristina Kirchner (ver aparte). Luego bajaron a uno de los amplios pasillos del edifico de conferencias para la rueda de prensa.

Al lado de la réplica de la barcaza real dorada Suphannahog, un regalo a la ONU de parte de Tailandia (la sede del organismo internacional está repleta de cuadros y esculturas aportadas por los países miembros) se fueron acomodando las cámaras de televisión y los periodistas. Hubo una importante concurrencia de medios internacionales.

Allí, Jaua relató lo que habían conversado con Ban-Ki monn. Señaló que expresaron que la práctica del espionaje por parte de Estados Unidos puede tener consecuencias en “la estabilidad y la confianza de la comunidad internacional” y que los representantes del Mercosur estaban convencidos de que se trataba de “una práctica violatoria de los derechos humanos fundamentales de ciudadanos de todos los países”. Sobre el episodio del avión de Morales aseguró que era contrario a tratados internacionales, como la Convención de Viena sobre las relaciones diplomáticas y que, además de haber puesto en riesgo la “dignidad” del presidente boliviano, hizo lo mismo con su “seguridad física”.

Vinculado con estos dos hechos, Jaua informó que habían manifestado ante Ban Ki-moon su preocupación por el intento de Estados Unidos de condicionar a países por su intención de darle asilo a Snowden (lo que finalmente hizo Rusia). “Es un derecho de todos los que se consideran perseguidos políticos en el mundo reclamar asilo y es un derecho de los países otorgarlo. Pedimos que se preserve el sagrado derecho al asilo que en nuestra región pudo salvar cantidad de vidas de dirigentes, periodistas y ciudadanos que fueron perseguidos por las dictaduras”, dijo.

Para seguir con temas que incomodan a las grandes potencias, sobre todo a Estados Unidos y al Reino Unido, Jaua contó que le pidieron a Ban Ki-moon el cese del bloqueo a Cuba y que reiteraron el reclamo de la región por la soberanía argentina de las Islas Malvinas. Luego, pasó a temas menos ríspidos a nivel diplomático, como la lucha contra el narcotráfico “con la que estamos todos comprometidos”.

Jaua transmitió que el secretario general de la ONU aseguró que compartía la preocupación y que comprendía la indignación por el tema Morales. Al terminar, un grupo de periodistas levantó la voz para pedir si podía repetir todo en inglés. Jaua miró a Timerman, pero el ministro le cedió el lugar a Patriota, quien resumió para los medios de habla inglesa las palabras de su compañero. Mientras lo hacía, agregó que el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU ya había hecho un pronunciamiento respecto de que el espionaje violaba los derechos civiles y políticos.

Los cancilleres plantearon estos temas a Ban Ki-moon luego de una resolución en ese sentido adoptada en la última cumbre del Mercosur, el mes pasado en Uruguay. “La prevención del crimen así como la represión a los delitos trasnacionales, incluso el terrorismo, debe enmarcarse en el estado de derecho y la estricta observancia del derecho internacional”, señaló en esa oportunidad el documento del Mercosur. También se propuso solicitar ante la ONU “mecanismos de prevención y sanción” ante las acciones de espionaje. El 22 de julio pasado, Venezuela, que tiene la presidencia pro témpore del Mercosur, presentó las conclusiones de Montevideo ante el Consejo de Seguridad. Los cancilleres entregaron estos mismos documentos al secretario general de la ONU, quien, a su vez, aseguró que los trasladaría a la Asamblea General.

Ante el interrogante de si era posible establecer una sanción por estos temas, Patriota manifestó que estos asuntos están siendo estudiados por distintas comisiones. Almagro dijo luego, una vez que había concludio la conferencia y los periodistas corrían atrás de los ministros para poder hablar un poco más con alguno de ellos, que “esto continuará en distintos ámbitos multilaterales. El tema de la seguridad cibernética está planteado en la comisión respectiva de la ONU, se plantearán en la Asamblea General (que se realizará en septiembre) y ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra (de hecho Bolivia ya lo hizo en ese ámbito). Respecto de Bolivia, el pedido de discuplas (que hicieron España, Francia, Portugal e Italia por haber bloqueado el vuelo) fue un paso importante pero no puede quedar en una nebulosa al respecto”.

 

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