Según la OIT, el 32.1% de los trabajadores latinoamericanos carece de seguridad social

El 32,1 % de trabajadores urbanos en América Latina y el Caribe carece de cobertura de seguridad social, sea salud o pensión, y menos de un 5 % puede acceder a un seguro de desempleo, informó hoy en Lima la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los niveles de cobertura de protección social para los trabajadores urbanos alcanzan al 67,9 % ya sea en salud, en pensiones o ambas, precisó el documento presentado por la OIT durante el seminario “El rol de los Pisos de Protección Social en los sistemas integrales de seguridad social en América Latina y el Caribe”, que reúne hasta el martes a expertos en la capital peruana. El informe señaló, sin precisar cuáles, que solo siete países de América Latina y tres del Caribe cuentan con seguros de desempleo para mantener los ingresos de los trabajadores que quedan desocupados y menos de 5% de los trabajadores de la región pueden recibir las prestaciones de un seguro de desempleo. La Directora Regional de OIT para América Latina y el Caribe, Elizabeth Tinoco, declaró que “la protección social es una inversión en la infraestructura humana de nuestros países, y eso es tan o más importante que invertir en la infraestructura física”. La protección social implica tener acceso a la asistencia médica y garantía de ingresos, en caso de jubilación, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes en el trabajo o enfermedades profesionales, maternidad, o pérdida del principal generador de ingresos de una familia, explicó la OIT en el informe. “Cuando las personas cuentan con garantías básicas incluso mejora el crecimiento económico impulsado por mayor productividad y mejora de la estabilidad social”, añadió Tinoco. La directora regional de OIT afirmó que “esta brecha de cobertura de la protección social contribuye a perpetuar la pobreza en la región”. Tinoco advirtió que “al igual que en el resto del mundo, nuestra población está envejeciendo y, según las estimaciones de organismos especializados, en 2040 por primera vez habrá más adultos mayores que niños”. Ante esta situación, la OIT ha propuesto a los países de la región el establecimiento de un sistema de pisos de protección social para facilitar la inclusión de la población más vulnerable y que complemente los sistemas de protección social ya existentes. Por su parte, el especialista en protección social de la OIT, Helmut Schwartzer, agregó que la estrategia de pisos es “una combinación de políticas de impacto social, incluyendo las que tienen que ver con regímenes contributivos, universales, asistenciales, mixtos, políticas activas del mercado de trabajo, programas de empleo, y otros”. “Estas políticas deben ser diseñadas de acuerdo con las realidades, las expectativas y la capacidad de cada país”, agregó el experto, que tuvo a su cargo la elaboración del documento base del seminario sobre protección social en la región.

http://www.sinembargo.mx/26-08-2013/732471

 

La tercera parte de los trabajadores carecen de protección social en América Latina y el Caribe

La OIT propuso a los países de América Latina y el Caribe poner en marcha estrategias para el desarrollo de Pisos de Protección Social, con el fin de garantizar atención de salud esencial y seguridad básica de ingreso a la población más vulnerable que está excluida de los sistemas tradicionales.

“La protección social no puede ser considerada como un gasto, estamos hablando de una inversión en el desarrollo y el progreso de nuestros países”, destacó la Directora Regional de la OIT, Elizabeth Tinoco, al referirse a la necesidad de enfrentar el déficit de cobertura. “En esta región el 30% de los trabajadores ocupados no tienen ninguna cobertura de seguridad social, ya sea de ingresos o salud”.

“¿Qué sentirán estas personas y sus familias cuando quedan desamparadas por una enfermedad, por la muerte de un familiar, porque los despidieron del empleo o simplemente porque envejecieron y después de una larga vida de trabajo están en situación de pobreza?”, preguntó Tinoco.

“Esta brecha de cobertura de la protección social contribuye a perpetuar la pobreza en la región”, agregó.

La protección social implica acceso a la asistencia médica y garantía de ingresos, en especial en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes en el trabajo o enfermedades profesionales, maternidad, o pérdida del principal generador de ingresos de una familia.

De acuerdo con un informe preparado por la OIT para la reunión regional que se realiza los días 26 y 27 de agosto en Lima, en América Latina y el Caribe los niveles de cobertura de protección social para los trabajadores ocupados urbanos alcanzan a 67,9% ya sea en salud, en pensiones o ambas.

Esto significa, según el informe, que 32,1% de esos trabajadores ocupados urbanos no tienen ningún tipo de cobertura de seguridad social.

Por otra parte, el informe también destaca que sólo 7 países de América Latina y 3 del Caribe cuentan con seguros de desempleo para mantener los ingresos de los trabajadores que quedan desocupados. “Menos de 5% de los trabajadores de la región que quedan desempleados reciben las prestaciones de un seguro de desempleo”, dice el documento.

“La protección social es inversión en la infraestructura humana de nuestros países, y eso es tan o más importante que invertir en la infraestructura física”, dijo Tinoco, al argumentar que cuando las personas cuentan con garantías básicas “incluso mejora el crecimiento económico impulsado por mayor productividad y mejora de la estabilidad social”.

La reunión regional convocada por la OIT y la OPS en Lima sobre “El rol de los Pisos de Protección Social en los sistemas integrales de seguridad social en América Latina y el Caribe” reúne a especialistas en el tema, así como a representantes de gobiernos y de organizaciones de trabajadores y de empleadores.

El propósito del encuentro es servir de detonador para el intercambio de experiencias y de ideas para promover la adopción de estrategias destinadas al establecimiento de estos Pisos, que han sido concebidos “para facilitar la inclusión social de la población más vulnerable”.

La estrategia de los Pisos no reemplaza a los sistemas de seguridad social existentes sino que los complementa “como un mecanismo para incluir en esas estrategias situaciones y grupos de población que aún no cuentan con protección, y que por lo tanto han sido excluidos de los ciclos de desarrollo económico y social”.

Los sistemas tradicionales no lograrán universalizar la cobertura de la protección social, lo que podría incidir directamente en la pobreza, en especial si se considera la evolución demográfica de la región.

En la actualidad, apenas el 55,7% de los adultos mayores reciben una pensión, y muchos de ellos lo hacen gracias a alguno de los 19 programas alternativos no contributivos que han desarrollado diversos países para ayudar a la población de menos recursos. “Esta situación es grave y podría empeorar”, comentó Tinoco.

“Al igual que en el resto del mundo nuestra población está envejeciendo y según las estimaciones de organismos especializados en 2040 por primera vez habrá más adultos mayores que niños”, dijo Tinoco.

Tinoco recordó que en muchos países se activaron sistemas de protección social cuando comenzaron a sentirse los coletazos de la crisis internacional de 2008-2009, y en esa ocasión “demostraron ser medidas anticrisis muy importantes” al proteger el ingreso y el bienestar de las personas.

“La seguridad social vista con una mirada más moderna debe tener impacto multidimensional y beneficiar a las personas, a las comunidades, a los lugares donde trabajan o viven, y actuar como estabilizadores de la economía”, dijo el coordinador del documento preparado para el encuentro regional, el especialista en protección social de la OIT Helmut Schwartzer.

Según explicó la estrategia de los Pisos debe ser vista en este marco, y no debe ser equiparada con programas asistencialistas pues va más allá de esa visión. “Se trata de una combinación de políticas de impacto social, incluyendo las que tienen que ver con regímenes contributivos, universales, asistenciales, mixtos, políticas activas del mercado de trabajo, programas de empleo, y otros”.

“Estas políticas deben ser diseñadas de acuerdo con las realidades, las expectativas y la capacidad de cada país”, agregó. “Estamos frente a una propuesta que implica un enfoque cuantitativo y también cualitativo”.

La brecha de cobertura de protección social está presente en todo el mundo. Sólo 20 por ciento de la población mundial tiene una protección social adecuada, y más de la mitad no tiene ninguna cobertura.

 

http://www.ilo.org/americas/sala-de-prensa/WCMS_220161/lang–es/index.htm