Como zacate seco – Periódico La Tribuna, Honduras

El siguiente editorial responde exclusivamente a la visión de este medio

 

En las próximas horas termina la guerra de las encuestas, una vez quede desautorizada su divulgación en los medios de comunicación social. No que cada bando en contienda no pueda hacer su sondeo privado y, si le favorece, difundirlo por las redes sociales –un arma que antes no aparecía en el arsenal de la comunicación pero que, ahora, bota gobiernos, como quedó demostrado en las históricas revueltas de la primavera árabe– para que se riegue como fuego sobre zacate seco. Ahora, con esos avances tecnológicos que nadie controla, como el uso del Internet, la masiva cobertura del Facebook y del Twitter para mantener a los usuarios actualizados, minuto a minuto, sobre la menor trivialidad, los mensajitos por celulares, todo se sabe al instante. Y si es parte de la frivolidad cotidiana –dado que la gente ya ni platica, por estar agachada, prendida a esos aparatitos mágicos que le cambiaron la vida– se esparce masivamente como quien enciende la mecha de un bulto de pólvora.

Solo aquí la autoridad, quizás por este secular atraso tercermundista que se padece, sigue afincada a los disparates, inventando maneras de ocultar información. En ninguna robusta democracia una encuesta altera el resultado de nada. Y si así fuese, que la gente se dejara influenciar por dudosos pronósticos, ¿qué se le va a hacer si en ello consiste el respeto a la libertad de expresión? Lo otro que avanza es la utilización de los scanners, prestados y comprados con el dinero que no le sobra a Finanzas, para transparentar la transmisión de los resultados electorales, directo desde las mesas de votación. Eso es el sistema que se les ocurrió instalar después que el intrépido TREP –ahora descartado– ocasionara sismos de descontento y provocara infartos sincronizados entre los incrédulos. Para demostrar el funcionamiento, los magistrados del TSE organizaron una exhibición pública y, de paso, aprovechar que le tomaran la foto de rigor al que habla hasta por los codos. Ahora bien, la foto bonita que aparece en los periódicos, es donde aparecen todos festejando, en el parque Central, el lanzamiento de la campaña “Te Toca Votar”. Eso es un aporte a la democracia financiado por la USAID y el PNUD. Este es parte del grupo de cooperantes –ante el vacío institucional dejado por el TSE– auspiciador de aquel Pacto Ético entre los presidenciables, para obligarlos a aceptar el resultado comicial sin armar otro zafarrancho. Explican que el propósito de esta campaña, en la que participan reconocidos artistas nacionales, es motivar a la población a ejercer el sufragio y vencer el abstencionismo.

Se trata, además, “de educar a la gente que cada cual tiene su función en este proceso, los que votan, los que cuentan los votos y los que informan”. Si es que la aspiración consiste en que este esfuerzo por continuar remendando el fracturado Estado de Derecho, sea una fiesta cívica y no el pretexto para otra crisis política como insinuaron los instigadores de la insurrección, de no salir favorecidos por el pueblo hondureño. Por último, las autoridad del RNP asegura que de aquí al día fatal, va a distribuir alrededor de un millón de tarjetas de identidad. Se imprimen más de 22 mil diarias. Huy, que desparpajo. ¿Por qué será que aquí las cosas se hacen hasta a última hora? Esto será otro motivo de reyerta –acusaciones y contraacusaciones– entre los bandos que compiten, señalando que a unos les dan tarjetas y a otros no. Ojalá midan sus intervenciones, sobre todo cuando hablan de fraude, como quien tira confites a la garduña. Ningún bien hace al país exabruptos lanzados para curarse en salud o sin el debido sustento. Solo consiguen empañar, innecesariamente, el proceso electoral.

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