Masiva marcha pide a minera canadiense abandonar demanda contra el país

Más de ocho mil 500 personas de Costa Rica, Canadá y de diversas naciones pidieron, este jueves 21 de noviembre, a los accionistas de Infinito Gold abandonar una demanda contra nuestro país por más de mil millones de dólares por el fracasado proyecto minero Crucitas.

La tarde de este jueves, Mel Teghtmeyer y otros miembros del Capítulo de Calgary del Consejo de Canadienses contra la minería entregaron una carta dirigida a John Morgan, el CEO de Infinito Gold, para que: “¡Abandone la descabellada demanda (CIADI) en contra de Costa Rica!”.

Este jueves, a la misma hora, en el Auditorio Abelardo Bonilla de la Universidad de Costa Rica (UCR), se realizó una mesa redonda sobre Crucitas intitulada: “A tres años del juicio de Crucitas: vigencia de una sentencia histórica”. El debate fue moderado por el Rector de la UCR, el Dr. Henning Jensen, y en la misma participaron: Dr. Fernando Cruz, Lic. Bernal Gamboa, M.Sc. Alvaro Sagot y Lic. Edgardo Araya.

La minera, con sede central en Calgary, Canadá, está demandando al Gobierno de Costa Rica por una suma superior a mil millones de dólares debido a que ha rechazado el plan de Infinito de construir una mina de oro a cielo abierto.

La minera canadiense perdió en los tribunales de justicia los permisos de construcción e la mina, debido a ilegalidades, así como la anulación de un decreto presidencial que declaró tal proyecto de interés público y conveniencia nacional.

Organizaciones canadienses, incluyendo Alerta Minera Canadá, Fronteras Comunes, Sierra Club Canadá, el Instituto Polaris, CDHAL – Comité por los Derechos Humanos en América Latina, el Consejo de Canadienses, la Alianza de Servicios Públicos de Canadá, y el USW – Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos y Mineros de Canadá, han hecho un llamado a la minera canadiense para que inmediatamente abandone la amenaza de arbitraje internacional en tres ocasiones este año sin recibir respuesta.

En vez de respetar la decisión democrática de Costa Rica que rechazó el proyecto, Infinito ahora pretende demandar al país en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), del Banco Mundial con sede en Washington. La minera plantea la demanda bajo el Acuerdo de Promoción y Protección  para la Inversión Extranjera Costa Rica-Canadá de 1999.

Teghtmeyer explicó su involucramiento de la siguiente manera: “Mis amigos y yo estamos muy satisfechos de haber podido entregar este mensaje que tanto apoyo ha generado mundialmente, a la gerencia, a la junta directiva, y a los accionistas ahí presentes en la reunión anual del 21 de noviembre. Es mi mas sincero deseo que esta minera canadiense vea la luz y que deje de insistir en engordar los cofres de la corporación a la costa del pueblo de Costa Rica”.

Entre tanto, Jaime Kneen, de Alerta Minera Canadá subrayó que “este caso es otro ejemplo más del daño que las empresas pueden hacer utilizando protección de inversiones suscritos en tratados de libre comercio y acuerdos de inversiones en tratar de predominar sobre la voluntad de pequeños países con conciencia ecológica tal como es en el caso de Costa Rica”.

Sin embargo, dijo, “el gobierno de Canadá promueve el atrincheramiento de los ‘derechos’ de las corporaciones a través de nuevos tratados de libre comercio”.

Kneen resaltó que se ha demostrado en encuestas que más del 85 por ciento de la población de Costa Rica rechazó la propuesta mina Crucitas, que sería construida a tres kilómetros del río San Juan, fronterizo con Nicaragua.

Añadió que en tres oportunidades, entre el 2010 y el 2013, la Corte Suprema de Costa Rica le negó a Infinito el permiso para seguir adelante con el proyecto de una mina de oro a cielo abierto.

“La realidad es que las autoridades de Costa Rica han indicado que Infinito debe a ese país unos $10 millones por la destrucción de 300 hectáreas de bosque tropical, una deuda que todavía no ha sido cancelado”, agregó Kneen.

 

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