Sixto Pereira, senador paraguayo por el Frente Guasu: “Cartes es la continuidad del golpe de 2012”

Sixto Pereira consideró que la gestión del presidente Horacio Cartes marca “la continuidad con el golpe parlamentario” del 2012 contra Fernando Lugo y destacó el incipiente intento de las fuerzas progresistas del país por reagruparse.

Dirigente campesino, referente del partido Tekojojá, Pereira denunció que Cartes puso en marcha “importantes reducciones en las políticas sociales”, pronosticó rupturas en el oficialista Partido Colorado y en su aliado Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y juzgó “prioridad” lograr la unidad del progresismo.

DE PASO POR BUENOS AIRES, PEREIRA CONCEDIÓ A LA AGENCIA TÉLAM UNA ENTREVISTA CUYOS TRAMOS SALIENTES SON ESTOS:

-¿Hace un balance de la gestión Cartes a sólo 80 días de asumido?
-El objetivo del golpe parlamentario (contra Lugo) sigue una misma línea conducente: un golpe preventivo para desplazar a un gobierno democrático, abortando un proceso que buscaba recuperar la institucionalidad destruida. Con este cartismo neoliberal se da una situación de destrucción de la institucionalidad y de gran concentración del poder.

Nuestro cálculo era que el desplazamiento buscaba garantizar a las corporaciones transnacionales los grandes negociados: la venta de recursos naturales, la entrega del patrimonio del Estado, las privatizaciones, la pulverización de los procesos populares. Y Paraguay como cuña contra los procesos de integración. Y se está dando eso.

-¿Puede ampliar la idea del “golpe preventivo”?
-Paraguay es un laboratorio craneado por la embajada de Estados Unidos, y Cartes es una pieza importante para esos negocios y para replantear en términos geopolíticos la relación regional. También está en la mira el rol de la izquierda en el campo popular.

El imperio juega en cada país con su agenda, con sus matices… Intentó en Venezuela y no pudo; intentó en Ecuador y no pudo; buscaron asesinar a Evo y no pudieron. En Paraguay se jugó desde un año antes de las elecciones. Y el golpe fue eficiente.

-¿Cómo se expresa esto concretamente en la tarea del Ejecutivo?
-En estos 80 días se vio una agenda muy clara. Y hasta se va contra algunos principios históricos de los colorados, que siempre estuvieron enquistados en el Estado. Cartes impuso el control absoluto del Parlamento y del Poder Judicial. Y casi no hubo posibilidad de reacción para la izquierda, de modo de tener una fuerza movilizada para contrarrestar eso. Hay un triángulo: militarización del país, responsabilidad fiscal y la privatización a través de la alianza pública-privada.

-Parece extraño que el electorado haya pasado de votar a Lugo a votar a Cartes.
-Fue increíble el rol de los medios en el giro del electorado paraguayo. Es un papel muy importante en la formación política. Durante toda la gestión de Lugo hubo un mecanismo de desgaste, de demolición de imagen. Así y todo, Lugo se fue con un 70 por ciento de imagen positiva. Pero en Paraguay hay mucha prebenda y clientelismo. Y a Cartes se lo resguardó en una cajita.

-¿Qué tiene para cuestionarse el FG por haber llegado a las elecciones con la izquierda dividida?
-Siempre se dijo que Lugo y el FG no querían la unidad, pero Avanza País aprobó tres proyectos claves del gobierno. Cartes jugó garantizando la impunidad a colorados, a liberales y a Camilo (Soares, líder del P-MAS, en Avanza País). El jugó con los prontuarios. No es que no se buscó la unidad, sino que ellos nunca la quisieron. Tuvieron posiciones de complacencia para con los liberales y los colorados.

-¿Qué rol le queda al FG, más allá del Congreso?
-En estos primeros meses no hubo posibilidad de fortalecer un agrupamiento, pero los estatales colorados fueron traicionados y entonces hubo reacciones fuertes. Hubo fragmentaciones en el movimiento agrario, entre los docentes, en los estatales. En la Coordinadora Democrática hay un proceso de unidad interesante, importante, de todas las fuerzas sociales y progresistas. Le falta madurar.

En el PLRA hay ruptura y empieza a haber un quebrantamiento entre los colorados, así que vamos a trabajar por una mayoría en el Congreso. Mucho depende de la fuerza de la movilización. Pero hay elementos para pensar que puede haber un movimiento importante. Y la prioridad es fortalecer la unidad del progresismo.

-Cartes prometió mantener algunos planes sociales…  
-Hubo fuertes reducciones en las políticas sociales. En Salud se redujeron las prestaciones, en Educación hay un recorte que se siente… Lo que se mantiene es el presupuesto de las Fuerzas Armadas. Pero hay dos millones de desocupados reales, y hay mucha angustia en la población.

-¿Qué falta para la vuelta real al Mercosur?
-Hay desde el imperio una idea de que Paraguay juegue a la bilateralidad. Paraguay no volvió al Mercosur ni tiene intención de hacerlo. Quieren generar inestabilidad en el proceso de integración. La experiencia tiene que servir para discutir una solidaridad más efectiva, más orgánica.

-¿Cuál es el espacio de Lugo dentro del FG?
-Lugo es una figura importante interna y externamente, pero hay un debate dentro del FG para redefinir liderazgos hacia el 2018. No hay definiciones claras, pero sí sigue siendo una figura importante en el país. Tal vez pueda tener un rol protagónico en la región, vía Unasur.

http://www.telam.com.ar/notas/201311/40152-un-senador-paraguayo-por-el-frente-guasu-considero-que-cartes-es-la-continuidad-del-golpe-del-2012.html