Panamá: los ‘Tomasitos’, el 20 de Diciembre – Por David A. Ocalagán B.

“Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región”

 

Hoy, estamos conmemorando (aún sin ser declarado día de duelo nacional) un año más de la cruenta invasión norteamericana a PANAMA, por el ejército más poderoso del mundo, el de los EE. UU.

El ejército norteamericano hizo uso de su nueva DOCTRINA y ESTRATEGIA MILITAR de la guerra moderna, post fin de la guerra fría, que consistía en mejor desplazamiento, menos usos de hombres, donde las armas modernas serían evaluadas en su efectividad y el uso operación de la tecnología informativa, demostraría su importancia de uso en las guerras a futuro, permitiendo el ataque (aéreo, anfibio y terrestre) simultáneo a 27 puntos previamente seleccionados en todo el país dirigido y seguido desde un teatro de operaciones a miles de kilómetro del sitio de guerra.

Panamá fue el perfecto teatro de guerra, el laboratorio de experimentación, así lo confirman los generales invasores, para demostrar a sus líderes políticos que ya estaban listo para cosas mayores, según su nueva doctrina de responsabilidad en cualquier parte del mundo.

Las bajas en combates fueron pocas, según sus memorias de combates; veintitrés soldados, incluyendo sus famosos SEAL, algunos helicópteros modernos incluso. Ellos confirman que la resistencia fue buena, más allá de la estimada, lo cual le permitió ir al fondo del objetivo principal, que nunca fue NORIEGA, destrucción total y masiva de las FFDDPP y del país (saqueo programado), para luego reconstruir y crear la dependencia de invadidos por los invasores y sus fuentes de financiamientos internacionales.

La Base de Río Hato, quedará para siempre en la memoria de los TOMASITOS, no solo por ser su habitad de estudios y formación durante 14 años, sino también por ser afectados directos, (promociones DOCE Y TRECE, más de 200 jóvenes), del BOMBARDEO aéreo y luego el ataque terrestre inmisericordioso contra todo lo que tuviera vida por las fuerzas invasoras, sin distinguir entre ESTUDIANTES y SOLDADOS.

Más haya de la irresponsabilidad del director del colegio en esos momentos (no hay excusa, estaba cerca del poder), por haber permitido estar estos estudiantes en un aérea de posibles combates militares; los TOMASITOS nunca debieron estar en la Base en esos momentos, solo por seguridad personal de los estudiantes, fue una falta grave, que aún está pendiente por pagar tal irresponsabilidad, principalmente por los jóvenes heridos y la alta preocupación de sus padres frente a la incertidumbre por la vida de sus hijos menores de edad. (Yo era un joven teniente y sabía que era posible una invasión, ahora un mayor con cercanía al general Noriega).

Los TOMASITOS, que tuvieron que vivir esa experiencia única y traumática en sus vidas, aún recuerdan, como si fuera hoy, los momentos de incertidumbre en medio del escape entre la maleza, sin orientación ni protección, del ataque militar que se estaba desarrollando por todas partes esa madrugada del 20 de Diciembre.

Aquellos estudiantes que fueron tratados como prisioneros de guerra, partiendo de la realidad de la inminente invasión que se vivía desde hacía semanas en todo el país, que parece no haber estado viviendo el MAYOR FRANCISCO AGUSTÍN PORRAS MOJICA, director de la BASE MILITAR DE RÍO HATO y del colegio Militar Gral. Tomás Herrera, el cual sabía perfectamente que esos jóvenes estudiantes no estaban preparados para ninguna guerra.

Los TOMASITOS, que decidimos ser parte del cuerpo armados en aquellos años, nos fue y sigue siendo difícil aceptar esta realidad vivida por nuestros compañeros estudiantes en esos días, fuimos estudiantes en las mismas aulas y ambiente, sabíamos que éramos solo estudiantes, nada de militar, estuvimos impotentes, porque suponíamos de los criterios de seguridad que adoptaría para proteger a los estudiantes el director en aquellos días, frente a la cercanía del poder que alardeaba tener serían los correctos.

En algunas ocasiones decía saber el futuro de muchos oficiales y de la institución, entonces, ¿por qué dejar innecesariamente vivir esa pesadilla a los TOMASITOS?

Los PANAMEÑOS, si queremos justicia, debemos comenzar por aquellos que siempre quieren pasar agachados de las responsabilidades que les atañe por su mando y jurisdicción del que gozaban durante la BONANZA de la LOCURA de aquellos años, que nos quitaron ESPERANZA a muchos jóvenes estudiantes y otros militares, a los cuales nos decían que estarían con nosotros hasta el final y nos abandonaron al final.

Muchos pagamos como responsables de un conflicto político que terminó en una invasión militar, como responsables directos de los hechos y ellos, los JEFES, se jubilaron, otros se quedaron con todos sus bienes materiales y muchos se reincorporaron en la nueva policía, para ajusticiar a sus propios compañeros, como los buenos. La Historia debe ser contada en su justa dimensión, tanto en la FFDDPP, como en lo POLÍTICO – ECONÓMICO. Salud.

http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2013/12/20/los-tomasitos-el-20-de-diciembre-189284.asp