Campesinos bloquean carretera en repudio a los 20 años de la firma del TLCAN

Unos 200 agricultores cerraron parcialmente el puente internacional Córdoba de las Américas o libre, en protesta por el empobrecimiento del campo mexicano que provocó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en los 20 años que tiene de vigencia.

Los manifestantes demandaron una política de Estado que impulse la autosuficiencia y soberanía alimentarias, el fin del acaparamiento de tierras por parte de empresas agroindustriales y precios justos para sus cosechas y seguridad en la comercialización.

A las siete de la mañana los manifestantes cerraron la circulación del carril de El Paso a Ciudad Juárez para denunciar que en 20 años de firmado el TLCAN el campo se empobreció, creció la violencia y gran parte de la tierra quedó bajo control del crimen organizado. La protesta concluyó al mediodía.

Además, varias agrupaciones campesinas, sociales y sindicales de México, Estados Unidos y Latinoamérica acordaron unirse para luchar en contra de este tratado y del Acuerdo de Asociación Transpacífica.

A través de diversos mensajes que enviaron al plantón que realizaron los agricultores en el puente internacional, dichas agrupaciones señalaron que este año será de lucha pacífica contra el modelo depredador del que somos víctimas.

Con grandes mantas que colocaron a los costados del puente internacional, los agricultores denunciaron el empobrecimiento del campo.

Víctor Quintana Silveyra, del Frente Democrático Campesino (FDC), dijo que en 20 años de este acuerdo comercial el campo mexicano quedó destrozado, porque es donde existe más violencia, millones emigraron a las ciudades y de 28 millones de pobres al menos 20 de ellos son campesinos.

En las ciudades, dijo, seis por ciento de la población está en extrema pobreza y en el campo son 21 por ciento, aparte de que los subsidios son acaparados por grandes empresarios, han agotado los mantos freáticos y se pierden 155 mil hectáreas cada año por la explotación”.

En un comunicado leído en medio del puente, los manifestantes dijeron que los campesinos tienen derecho a vivir con dignidad del trabajo en sus tierras y exigen soberanía alimentaria con propiedad social de la tierra y el territorio.

Recordaron que hace 20 años les dijeron, igual que hoy, que con el TLCAN México sería un país del primer mundo, y seguimos siendo del tercero, pero en descomposición, y en pérdida acelerada de independencia y soberanía.

Cuestionan de qué han servido las privatizaciones, la apertura comercial, el crecimiento del comercio y la inversión extranjera, si no ha crecido nuestra economía y en cambio sí han aumentado la pobreza, la desigualdad, la migración, el precio de los alimentos, y el despojo de sus tierras, aguas y recursos.

Desmantelaron la producción de arroz, soya y sorgo

Exigieron renegociar el TLCAN y realizar reforma profundas en esta materia con apoyo de campesinos; los campesinos, dijeron, han dejado sus tierras en busca de mejores oportunidades y, al dispararse el desempleo desde 1992, el narcotráfico empezó a entrar como una actividad fuerte, ya que primero financió actividades agropecuarias y después compró propiedades.

La producción nacional de arroz, soya y sorgo fue desmantelada, además de que se afectó seriamente la de carne de cerdo, de ave y de leche, así como la de maíz y frijol.

En la movilización participaron, además del FDC, la Asociación de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, la de Uniones de Crédito del Sector social, la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras, el Movimiento Agrario Indígena Zapatista y el Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas.

En sus mensajes de solidaridad con los manifestantes, una treintena de agrupaciones no gubernamentales defensoras de derechos humanos y asociaciones civiles de investigación laboral y rural expusieron que 2014 será el año del recuento de daños a 20 años del TLCAN, así como de la denuncia permanente de la pretensión de las élites político-económicas de Norteamérica para que dicho acuerdo comercial se convierta la antesala de la anexión corporativa.

 

http://www.jornada.unam.mx/2014/01/03/politica/002n1pol

 

A la luz del pacto económico, EU y Canadá tendrán preferencias en los energéticos

México pudo mantener su sector petrolero en reserva permanentedurante las dos décadas que cumple el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero esto cambiará con la reforma energética recién aprobada, que ampliará y facilitará la participación de empresas extranjeras, sin que haya necesidad de renegociar o replantear el acuerdo, sostuvo Arnulfo R. Gómez, especialista en comercio exterior y catedrático de la Universidad Anáhuac.

Además, con tal apertura, en la negociación que lleva a cabo México en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (ATP), impulsado por Estados Unidos y en el que participan otras diez naciones, no se requerirá pugnar por un nuevo capítulo de reserva en el sector petrolero porque, dijo, resulta inútil bordar sobre lo que ya está bordado.

Cuando se negoció el TLCAN y hasta el año pasado, la Constitución no permitía la participación privada en el sector petrolero; por eso las autoridades que lo negociaron hicieron la reserva al respecto, pero no sólo nosotros, también Estados Unidos y Canadá lo hicieron, y no hubo problema porque quedó muy bien delimitado y así ninguno de los países socios tendría injerencia sobre otro, comentó Arnulfo R. Gómez, quien participó en el llamado cuarto de juntocuarto de guerra con la delegación canadiense durante las negociaciones del acuerdo en 1993.

La reserva permanente se hizo en función de las leyes mexicanas vigentes entonces, pero si éstas se modifican el TLCAN no tiene por qué cambiar. No se vulnera el tratado, más bien se amplía y se facilita a las empresas participar en el sector energético, comentó.

Refirió que México metió su industria petroquímica en una de las reservas temporales, ya que, de los 19 productos de la petroquímica básica que existían y se discutieron en la mesa de negociaciones, se previó que unos 10 podrían abrirse a la larga a la inversión privada nacional o extranjera.

Eso finalmente sucedió hace como diez años, abundó, cuando en México se modificó la ley al respecto, y por eso empresas como Mexichem participan en el sector petroquímico, pero no se modificó el TLCAN.

La exploración y explotación de petróleo no era el único sector que el gobierno de México logró mantener como reserva permanente en el TLCAN, pues según Arnulfo R. Gómez todos los servicios públicos que entonces sólo prestaba el Estado gozaron de tal categoría, como los correos, lo cual también ha cambiado al paso del tiempo y con la aprobación de nuevas leyes.

Si bien consideró que como socios de México en el TLCAN, los grandes corporativos energéticos de Estados Unidos y Canadá podrían tener ventajas de participar en el sector, acotó que lo mismo podrían reclamar las restantes 43 naciones que han firmado otros tratados comerciales con el país, así como aquellas con las que tiene acuerdos de inversión recíproca.

Sin embargo, todo dependerá de cómo queden las leyes secundarias al respecto: En principio se acepta la inversión privada, pero la posibilidad real de que se dé depende de las leyes secundarias, en las que nosotros debemos tener mucho cuidado.

Por otro lado, recordó que efectivamente con el TLCAN se instrumentaron desde 1993 cuatro mecanismos de solución de controversias en cuestión de inversiones que quedan por encima de los tribunales de cada país. En principio se estableció que las diferencias se diriman a través de un mecanismo del TLCAN, pero si la parte quejosa decide no hacerlo así hay cuatro organismos para hacerlo, pero no se puede recurrir a uno u otro conjuntamente, sólo se puede seleccionar uno.

 

http://www.jornada.unam.mx/2014/01/03/politica/004n1pol