Encuesta de universidad: candidato oficialista frena caída y se ubica primero

El aspirante presidencial Johnny Araya, del Partido Liberación Nacional (PLN), frenó su caída y retiene el primer lugar en la intención de voto; José María Villalta, del Frente Amplio (FA), detuvo el sostenido ascenso que traía y se ubica en segundo lugar, mientras que un estancado Otto Guevara, del Movimiento Libertario (ML), se disputa el tercer lugar con Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), quien prácticamente duplicó su caudal entre noviembre y enero.

Dichos resultados quedaron reflejados en la última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica para el Semanario UNIVERSIDAD, realizada del 8 al 18 del presente mes de enero (ver ficha técnica).

A tres semanas de las elecciones, una de cada tres personas dijo no saber por quién votar, ante la pregunta de ¿Si las elecciones fueran hoy por quién votaría para presidente?

En efecto, la mayor parte de las personas (24,5%) declararon no saber por quién votar. Este grupo se redujo respecto a la anterior encuesta de noviembre –cuando era de 29,7%−, pero sigue siendo lo suficientemente importante como para que su decisión en las urnas el 2 de febrero determine la elección.

En cuanto a los candidatos en liza, Araya obtiene el mayor apoyo, 20,4% (17,4% en noviembre). En segundo lugar se ubica Villalta, con un 15,3%, prácticamente en la misma posición anterior (15,7), seguido de Guevara con 11,2% (10,4%) y Solís con 9,5% (5,1%), cifras de estos dos últimos que no son diferenciables estadísticamente, por el margen de error del muestreo.

Rodolfo Piza, del Partido Unidad Social Cristiana, aparece con 3,1%; José Miguel Corrales, de Patria Nueva, con 2,2%; y en la categoría de “otros” se encuentran los demás candidatos, cuyas menciones fueron demasiado reducidas como para individualizarlas.

Con tales resultados, la elección tanto podría decidirse de una vez en febrero −con un candidato que alcance el mínimo necesario de 40% más uno de los votos válidos−, como también es posible que eso no suceda y tenga que irse a segunda ronda, lo cual depende de cómo se decante de aquí al día de las elecciones esa masa de electores que dicen no saber por quién votar.

En lo referido a las elecciones legislativas, la mayoría no sabe por quién votar, pero el PLN es el que obtendría el mayor caudal (ver recuadro).

 

TENDENCIA

 

Al comparar las últimas encuestas del CIEP, la intención de voto para Araya disminuyó entre octubre y noviembre del 2013, pero se mantuvo igual entre noviembre y enero (puesto que la variación registrada no es estadísticamente significativa). Villalta experimentó un aumento constante entre agosto y octubre del 2013 y octubre y noviembre del 2013, pero en enero del 2014 su apoyo no se incrementó, contrario a la tendencia que traía.

 

Mientras tanto, Guevara mejoró su intención de voto entre agosto y octubre de 2013, pero ahí se detuvo su ascenso. Solís –quien no vio subir su intención de voto anteriormente– registra un aumento estadísticamente significativo entre noviembre del  2013 y enero del 2014, siendo el único candidato que registró un incremento en este lapso.

Finalmente, el PUSC cayó entre agosto y octubre del 2013 con su cambio de candidato presidencial y no se ha recuperado en estas mediciones.

Por su parte, el grupo de personas sin candidato (que no sabe por quién votar, no responde, votaría nulo o en blanco, o no votaría del todo) disminuyó entre agosto y octubre del 2013, se mantuvo igual entre octubre y noviembre del 2013, y decreció nuevamente entre noviembre 2013 y enero del 2014.

Las personas que no saben por quién votar hoy, eventualmente podrían hacerlo el 2 de febrero; es decir, no son abstencionistas. Según la encuesta, del total de personas que no saben por quién votar para presidente, el 79,4% piensa ir a votar en las próximas elecciones y este grupo representa un 19,5% del total de los electores, por lo que tiene un peso muy significativo.

Asimismo, quienes declaran que si las elecciones fueran hoy no votarían, no necesariamente van a abstenerse el 2 de febrero en su totalidad, pues entre ellos un 16,3% sí piensa ir a votar y un 17,5% aún no sabe o no respondió la pregunta.

Quiere decir que la incertidumbre rodea al resultado de las próximas elecciones, con base en los datos mostrados: una gran parte no ha escogido el candidato, aunque eventualmente piensa presentarse a las mesas de votación.

 

Al analizar el grupo de personas que sí piensan ir a votar en las elecciones del 2 de febrero −pero “hoy” no sabría por quién votar (235 personas de la  muestra total)−, resulta que mayoritariamente son mujeres (66,8%) y personas entre 25 y 49 años de edad (55.3).

Por otra parte, no hay un nivel educativo predominante en este grupo.

 

 

NOMBRES Y NOTAS

 

Se consultó a las personas si conocen o han oído hablar de cada uno de los candidatos presidenciales (se mencionó a todos) y Araya fue identificado por el 99%, Guevara por 96,8%, Villalta  por 90%, José Miguel Corrales por el 83,9%, Justo Orozco 81,1%, Rodolfo Piza 78,4% y Luis Guillermo Solís por el 71,9% (estos fueron los que obtuvieron más de un 70%).

Si se comparan los porcentajes de reconocimiento de los candidatos para los cuales existen datos de encuestas anteriores, se observa que mientras Araya y Guevara son conocidos de manera unánime, Villalta, Solís y Piza muestran aumentos sostenidos en el conocimiento que se tiene de sus nombres.

Por otra parte, Luis Guillermo Solís y José Miguel Corrales resultan los mejor evaluados, con notas de 5,7 y 5,6 respectivamente, cuando se solicitó a las personas que calificaran a los candidatos con nota de 0 a 10.

Araya obtuvo 5,3, Piza 5,2, Villalta 5,1 y Guevara 5,1, con lo cual no hay diferencia estadísticamente significativa entre ellos, caso contrario del de Justo Orozco (Renovación Costarricense), que solo logró 3 puntos.

Comparados con las notas obtenidas en sondeos anteriores, Solís, Araya, Piza y Guevara aumentaron ligeramente sus calificaciones, mientras que Villalta disminuyó entre noviembre y enero.

 

OTROS OJOS

 

El resultado de la calificación es distinto cuando se divide a las personas entre aquellas que votarían por un candidato y todas las demás personas (que votarían por otro o que no tienen candidato). Para los cinco principales contendientes presidenciales, las notas de sus votantes son significativamente mayores a las notas medias de todos los demás encuestados que no son sus votantes.

Por lo general, cada uno mantiene altas notas entre sus electores, pero en el caso de las notas entre los otros, las diferencias son más marcadas. Solís obtiene calificación de 8,1 entre sus votantes, y se destaca por mantener una mayor nota entre el grupo de sus no electores (5,3 en promedio), mientras que Guevara (4,6), Villalta (4,5) y Araya (4,5) mantienen las notas más bajas entre los que no piensan votar por ellos.

Por su parte, Piza obtiene entre sus votantes 8,4 puntos, Guevara 8,2, Villalta 8,4 y Araya 8,3.

Este dato es consistente con el resultado obtenido ante la pregunta “¿Por quién definitivamente no votaría para presidente?”, punto en el que Araya alcanza el mayor porcentaje de rechazo (33,4%), seguido de Villalta (24,9%), lo que habla de la polarización que se  está dando.

Mientras, un 11,5% manifiesta que jamás votaría por Guevara y un 3% tampoco lo haría por Piza. Destaca Solís por ser el candidato al que menor porcentaje de personas rechaza (0,8%).

 

PARTICIPACIÓN

 

En cuanto a la participación electoral que habría el 2 de febrero, un 83,7% afirmó que piensa ir a votar, 6,7% no piensa hacerlo y un 9,6% no sabe o no responde.

Esto marcaría una significativa disminución del abstencionismo en relación con encuestas anteriores, en las que se proyectaba una asistencia a las urnas entre 65 y 74%.

Estos nuevos datos evocan la posibilidad que se reduzca el ausentismo que hubo en la elección del 2010 (alrededor del 31%) y se acerque al histórico 18% que se mantuvo antes de la elección de 1998.

 

RECUADRO

 

DUDA PARA DIPUTADOS

 

En cuanto a la intención de voto para diputados, el mayor grupo de personas no sabe por quién votar (37,4%), según la encuesta del CIEP.

Entre los decididos, el PLN obtiene la mayoría de votos con 18,1%, mientras que el PAC y el FA reciben porcentajes estadísticamente iguales de intención de voto (11,3% y 9,3% respectivamente), considerando el margen de error.

Por su parte, el PUSC con 6,3% y el ML con 5,4%, son los otros dos partidos que aparecen por encima del 5%.

Se observa que el porcentaje de personas sin partido definido para la votación de diputados, disminuyó significativamente entre octubre y noviembre y vuelve a ser menor en enero de 2014.

La intención de voto por diputados del PLN no encuentra cambios entre mediciones consecutivas, pero sí entre octubre pasado y enero, pues aumenta más allá del error de muestreo. Lo mismo ocurre para el caso del PAC y el FA. La intención de voto legislativo por el PUSC no se diferencia estadísticamente en ninguna de las encuestas y la del ML solamente aumenta entre agosto y noviembre del 2013.

 

NOTA SECUNDARIA

 

PESIMISMO SOBRE RUMBO DEL PAÍS

 

P-2023-Encuesta-graf2En el nuevo estudio del CIEP se mantiene el sentimiento general de pesimismo entre la población, que se ha registrado en las últimas encuestas sobre el rumbo del país, aunque sí hay alguna disminución de la opinión de “muy malo”, que pasó de 29% en noviembre a 22,3% en enero.

La valoración de “bueno” pasó de 13,9% a 16,4% y la regular de 20,1% a 23,4%, pero el pesimismo sigue siendo la tónica.

Al igual que el rumbo del país, la gestión del Gobierno no está bien evaluada. Un 38,3% cree que la gestión es mala, un 25,3% que muy mala, y solo un 0,9% cree que es muy buena, y un 13,3% buena.

Sin embargo, entre noviembre y enero la valoración “muy mala” se redujo (31,5% en noviembre), mientras que la “mala” aumentó (31,8% en noviembre).

En torno a la situación económica del país, el 40,8% la ve como mala, 13,6% muy mala, 22,8% regular, 20% buena y solo un 1% muy buena.

Es de señalar, empero, que menos personas consideran la situación muy mala respecto a noviembre, cuando el porcentaje era 22,9%.

 

CORRUPCIÓN DE VUELTA

 

Se preguntó a las personas cuál considera que es el principal problema del país. Los más mencionados fueron la corrupción (19,3%), el desempleo (18,6%), la inseguridad y la delincuencia (15,9%) y el costo de la vida, economía y desigualdad (13,2%).

En noviembre el desempleo figuró como el primer problema, seguido de la inseguridad y de la delincuencia, así como otros problemas económicos.

Se concluye que la dimensión económica sigue siendo relevante, aunque la corrupción ahora vuelve al primer lugar, puesto que tuvo en la encuesta de agosto pasado.

 

PERSONALMENTE

 

Las respuestas varían cuando se pregunta cuál es el problema que más afecta personalmente al entrevistado. Aquí el costo de la vida, economía y desigualdad ascienden al primer plano (27,5%), seguido del desempleo (21,9%).

Luego sigue la inseguridad y delincuencia (12,3%), “otros” problemas (10,3%), pobreza (3,4%), situación de la Caja de Seguro Social (2,8%), estado de las carreteras e infraestructura (2,2%), salarios y pensiones (1,8%), mala gestión del Gobierno 1,2%, la salud (1,1%) y no sabe o no responde el 12,3%.

 

Ficha técnica

 

La encuesta fue realizada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica, del 8 al 18 de enero, con entrevistas vía telefónica a 1.207 personas mayores de edad.

Las llamadas se  realizaron de manera aleatoria a hogares con teléfono fijo, lo cual corresponde aproximadamente al 62% de la población residente en Costa Rica, según la Encuesta de Hogares de 2011 realizada por el Instituto de Estadística y Censos (INEC). Esto significa que toda generalización que se haga con base en estos datos debe referirse estrictamente a la población costarricense con teléfono residencial (y no la población en su totalidad).

Margen de error de la muestra: ±2.82 puntos porcentuales, con una confianza del 95% (para el caso de una variable dicotómica, asumiendo máxima variabilidad y muestreo irrestricto al azar).

Responsables: Montserrat Alvarado, Adrián Pignataro (politólogos) y Marisol Fournier (psicóloga social).

 

http://www.semanariouniversidad.ucr.cr/index.php?option=com_content&view=article&id=12186&Itemid=70