Gran Bretaña incita a El Salvador aprobar ley antisoborno

Reino Unido cree que El Salvador obtendría una ventaja competitiva en la atracción de inversiones internacionales si replica el modelo británico de ley antisobornos, al que considera como el más fuerte del mundo.

“Las leyes anticorrupción son un importante recurso que atrae compañías internacionales”, aseguró Víctor Clark, ministro consejero de la embajada británica.

La principal novedad de esta ley es que regula los “comportamientos inadecuados” en empresas privadas. Actualmente, El Salvador no cuenta con ninguna regulación antisobornos en este rubro, según confirmó Aurora Cubías, subsecretaria de Transparencia y Anticorrupción del Gobierno.

Cubías fue una de las funcionarias que asistieron a la conferencia organizada por la embajada británica, en la que el abogado estatal John Mckendrick expuso la ley antisobornos de 2010.

La legislación utiliza un delito tipificado como “fracaso en la prevención del soborno” para castigar a una organización si una persona asociada a ella soborna a otra persona con la intención de obtener o conservar un negocio o una ventaja durante la relación comercial.

Un secretario de una corte inglesa que recibió un soborno de 500 libras esterlinas, unos $822, por “desaparecer” una multa por exceso de velocidad fue el primero en ser penalizado con la normativa: tres años de cárcel después de ser condenado en un juicio. Las penas estipuladas alcanzan hasta 10 años de cárcel para individuos y multas ilimitadas para corporaciones.

Aunque Mckendrick acepta que este tipo de delitos puede ser difícil de comprobar, él cree que los riesgos de reputación que conlleva un juicio mediático ya son coercitivos suficientes. Pero las expectativas del jurista sobre la ley son mayores.

“La ley puede producir cambios en costumbres y comportamientos. Espero que funcionarios y comerciantes estén cambiando su manera de hacer negocios o llevar a cabo licitaciones públicas”, afirmó el abogado británico.

La única manera de que las empresas se protejan es con la implementación de procedimientos y políticas adecuados para prevenir prácticas corruptas. Según Mckendrick, esto implica un compromiso de los directivos de alto nivel y capacitación a empleados.

Hay una premisa importante que, según Mckendrick, condiciona la eficacia de esta medida: valorar la aplicación justa de la ley como una realidad económica esencial. “¿Cuál es el punto de tener una ley que no se aplica a mí?”, cuestionó en alusión al enjuiciamiento de funcionarios o empresarios de alto perfil involucrados en casos de corrupción.

Clark aseguró que la intención de aprobar la ley era mejorar la economía. Sin embargo, la legislación tuvo otros beneficios, como la mejoría en el ranking de Transparencia Internacional, que mide a los países menos corruptos del mundo. En 2013 Gran Bretaña ocupó la posición 14. El Salvador es número 83 en la misma medición.

 

http://www.laprensagrafica.com/2014/01/20/reino-unido-sugiere-a-el-salvador-ley-antisobornos