“Un 75% de lo que se está haciendo en Haití ahora es con la ayuda de Venezuela” – Lesly David, embajador de Haití en Venezuela

Las cabezas en papel maché del comandante Hugo Chávez y del presidente haitiano, Michel Martelly, reciben a quienes visiten la sede de la Embajada de Haití en Caracas. El embajador Lesly David las muestra con orgullo: fueron hechas por un artesano de su ciudad, Jacmel, e inmortalizan a ambos líderes en gestos característicos.

La mayor parte del pueblo venezolano adoró y adora a Chávez, pero si el amor pudiera ponerse en una balanza para medir su peso a ciencia cierta, es probable que el de David por el Comandante supere al de quienes en Venezuela aman al líder de la Revolución Bolivariana.

En todo caso, el del diplomático es un amor que se basa en hechos muy concretos. Uno de ellos es que el día del terremoto en Haití, del cual se cumplen hoy (domingo) cuatro años, Chávez se comunicó directamente con él, lo puso en autos de la gravedad de la situación y lo trasladó a la nación antillana con ayuda concreta, no con palabras ni lamentos. Esas son cosas que no se olvidan. El diplomático también enumera, en conversación con el Correo del Orinoco, todo lo que ha avanzado la reconstrucción de Haití gracias al apoyo de la Revolución Bolivariana.

RECUPERACIÓN

David recuerda que, luego del evento, se realizaron diversas conferencias mundiales en apoyo a Haití. “Habían prometido muchas cosas. Sinceramente, desde aquellos tiempos hasta hoy el Gobierno ha hecho mucho con poco”, asevera. El embajador enumera algunos de los daños para ejemplificar la magnitud de la catástrofe: El palacio se cayó; también los ministerios, los hospitales, las universidades, las escuelas. Puerto Príncipe quedó devastada, al igual que otras ciudades como Leogane y Jacmel.

Para hacer frente al desastre que el terremoto dejó a su paso “nos habían prometido alrededor de 11 mil millones de dólares”, de los 14 mil millones que Haití solicitó. “De esos 11 mil millones llegaron 4 mil millones, pero a las ONG, no al Gobierno haitiano”, precisa.

David critica la actuación de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), y asegura que algunas viven de la tragedia humana. “Las ONG “se han multiplicado después del terremoto”, porque “saben que vienen fondos”. Cita a algunos críticos de estas organizaciones, según los cuales “de cada cinco dólares que mandaron a Haití, cuatro se quedaron en el extranjero”. Lo que hacen las ONG “no se ve”, pero sí son visibles los vehículos en los que se trasladan algunos de sus integrantes: “Son carros que cuestan 90 mil dólares, y ¿vienes a ayudar a un país que tiene problemas sociales?”, se pregunta.

Martelly dijo “no más ONG, si van a ayudar que ayuden directamente al Gobierno” o que los países “hagan las cosas ellos mismos y entregar llave en mano”. Aclara que el Ejecutivo de su país no quiere manejar dinero, pero sí ver los resultados concretos.

Lo que hace el Gobierno en el país es posible gracias a Petrocaribe, enfatiza David. “Gracias a esa ayuda es que estamos reconstruyendo las escuelas, los ministerios, las escuelas”, enumera. Con Petrocaribe “Venezuela nos vende el petróleo a un precio preferencial”, mas en el casi haitiano, luego del terremoto, “el presidente Chávez perdonó la deuda de Haití”, y con esos fondos se ha hecho mucho. “Podemos decir que un 75% de lo que se está haciendo en Haití ahora es con la ayuda de Venezuela”, sostiene.

“Con Venezuela todo se hace a través del Gobierno; es por eso que ha funcionado, que ha dado algunos resultados”, señala. El presidente Nicolás Maduro recientemente pudo ver las obras que se han sembrado gracias a los recursos venezolanos. “Él sabía cómo estaba el país antes” porque fue canciller del comandante Chávez y tiene cómo comparar con lo logrado ahora. “No hay nadie que conozca más los asuntos entre Haití y Venezuela que el presidente Maduro. Al presidente Maduro nadie va a contarle nada nuevo”.

Los recursos sumados por la patria de Bolívar han permitido edificar viviendas, carreteras, puentes y Centros de Diagnóstico Integral para la salud. El esfuerzo se ha hecho en el ámbito social, agradeció. “Nosotros venimos de un atraso muy grande en la parte social, con una gran desigualdad. El presidente Martelly está tratando con su esfuerzo, que no es nada fácil, de equilibrar las cosas. No es nada fácil, porque hay muchas fuerzas en el país a las que no les gusta lo que está haciendo” el Mandatario.

PROMESAS EN EL AIRE

En lo que resulta un contraste chocante, de las promesas hechas por la potencia es poco lo que se ha materializado: se ofrecieron escuelas y viviendas “y no se ha concretado nada”. David calcula que hay unos 300 mil damnificados en carpas, de 1,5 millones que encontró Martelly cuando asumió la Presidencia y decidió cambiar el rumbo de la reconstrucción para agilizar los procesos.

Sin embargo, el embajador evalúa que del daño causado “no se ha recuperado casi nada”, y hay muchas edificaciones sin rescatar. “Estamos tratando de que todas las cosas estratégicas que dan vida al país, que fueron destruidas” puedan ser levantadas, como escuelas, universidades y ministerios. “De lo recuperado desde el terremoto hasta hoy vamos con 50%” de las escuelas recuperadas. “Si nos entregan lo que habían prometido estaríamos recuperando todo al 100%”, acotó. “Todas las carreteras estaban destruidas y el Gobierno las está reconstruyendo”, por ejemplo.

El diplomático puntualiza que hay que actuar ante todo a la vez, ya que no es solo lidiar con las consecuencias del terremoto, sino atender las necesidades que no habían sido satisfechas con anterioridad. “La Constitución haitiana dice que los niños tienen que ir a la escuela obligatoriamente mandados por el Gobierno”, pero eso “nunca se había hecho antes. Con todos los problemas que tenemos, el presidente Martelly dijo que hay que hacerlo, y este año año llegamos a 1,8 millones de niños en la escuela, que reciben desayuno, almuerzo, merienda, transporte. Eso es mucho porque ningún otro gobierno lo había hecho”. Por ello, David insiste en que “se está haciendo mucho con poco”.

Además de Venezuela, el gobierno de Ecuador, con el presidente Rafael Correa a la cabeza, ha tendido la mano solidaria a Haití. “En el departamento de Artibonite teníamos muchos problemas. Ellos mandaron ingenieros, hicieron escuelas, arreglaron casas, hicieron una carretera de 25 kilómetros y arreglaron unas cuantas cosas. Vinieron con sus materiales, lo hicieron y entregaron llave en mano al Gobierno”, sintetiza.

El embajador alega que Martelly “tiene voluntad de ayudar” a su pueblo, y con él “muchas cosas se han hecho”. Con esa buena voluntad y con las ayudas prometidas, David calcula que en 5 o 10 años se podrán superar las heridas que causó el terremoto.

UNA EPIDEMIA

Al sismo en Haití se le sumó la epidemia de cólera, presuntamente llevada por integrantes -provenientes de Nepal- de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití. La enfermedad ha causado más de 8 mil muertes y ha afectado a más de 650 mil personas.

El embajador Lesly David señala que el pueblo pide que la Minustah se haga cargo de los daños. “Hubo algunas reuniones con el Primer Ministro” y se está buscando una solución, comenta.

“El pueblo puede ser analfabeto pero no es tonto, y ha hecho muchas manifestaciones para reclamar a Naciones Unidas”, puntualiza. Gracias a la ayuda de las médicas y los médicos cubanos -quienes actúan en lugares en los que ni los haitianos entran- se ha podido controlar la situación, reconoce David.

LOS DOS GRANDES

La gratitud de Haití con Venezuela es infinita. Lo es también con Cuba. El diplomático estudió Derecho Internacional en Cuba y allí tuvo la oportunidad de compartir con el comandante Fidel Castro. También conoció al expresidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, y al comandante Hugo Chávez. “Estar frente a ellos es una sensación extraña” e indescriptible.

David, en un acto en Cuba, debía dar un discurso, pero Castro “llegó, me puso la mano en el hombro y no pude decir nada. Aparte, me dijo todo lo que tenía en el discurso”, rememora, entre sonrisas. Sobre Chávez, señala que era “tan chévere, tan humano” y le gustaba mucho ayudar a las personas. “Él vio que lo que estaba pasando en Haití no es por gusto”, especificó.

A juicio del embajador, lo que sucede en Haití es parecido a lo que sucede en Cuba. “Haití se atrevió a independizarse de Francia, que era una potencia, y creo que estamos pagando eso. Igual que a Cuba, por la revolución que hizo en la boca del lobo la están bloqueando”.

-¿Usted ve un bloqueo contra Haití?

-No hay voluntad de ayudar ni de hacer nada cuando se trata de Haití. Haití se atrevió a desafiar a los blancos, y por eso firmaron algún pacto, en algún lugar, por el que el país tiene que pagar por lo que hizo. Chávez ha tenido una lectura tan eficaz sobre Haití… Pienso que por eso dio todo para ayudar a Haití. Sabía la historia de Haití de memoria.

La visita del Comandante quedó grabada a fuego en la memoria de las haitianas y de los haitianos. También en la del embajador: “El día que Chávez fue a Haití fue como un día de Carnaval”. El Mandatario “bajó del carro y empezó a correr del aeropuerto hasta el palacio, que no es tan cerca, con el pueblo. Él era parte de los haitianos también”.

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