A 170 años de la independencia, Medina rinde cuentas ante el Congreso

La República Dominicana llega a 170 años de independencia entre defensas a su soberanía

La República Dominicana arriba hoy al 170 aniversario de su independencia, una celebración patria que encuentra al país en un momento importante para su institucionalidad y democracia, puestas a prueba en temas neurálgicos como la defensa de la soberanía y la nacionalidad.

“Nunca como ahora la República Dominicana había sido colocada en una situación tan frágil. Creo que nunca la República Dominicana hubiese visto cuestionada su institucionalidad y su existencia como una nación independiente”, afirmó ayer el presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, al referirse a la alegada ocupación de territorios por inmigrantes haitianos.

Juan Daniel Balcácer, presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias y miembro de número de la Academia Dominicana de la Historia, considera que a un año más de la independencia dominicana del pueblo haitiano, existe una “responsabilidad inherente de todos los dominicanos, especialmente de los que dirigen, de preservar y defender ese legado de soberanía”.

Hace 170 años que los gestores de la República, declararon al país libre e independiente de toda potencia extranjera, luego de que la nación estuviera bajo el dominio haitiano durante 22 años.

El 27 de febrero de 1844, en la Puerta de la Misericordia, Ramón Matías Mella disparó el legendario Trabucazo de la Independencia, que dio paso al izamiento de la bandera dominicana. El escenario motivó un grito que hoy permanece en el escudo de nacional: ¡Dios, Patria y Libertad!

A 170 años de ese hecho histórico, el gobierno dominicano, encabezado por su presidente Danilo Medina, ha salido en defensa de la soberanía dominicana tras las críticas y recomendaciones recibidas por países y organismos internacionales referentes a la sentencia del Tribunal Constitucional que establece criterios para la nacionalidad que afectan principalmente a descendientes de haitianos.

A esto se suman supuestas campañas para ocupar territorios y eventuales ideas de “unificación” de la isla.

“Las autoridades que tienen sobre sus hombros la conducción de los destinos nacionales son conscientes del gran papel histórico que les corresponde desempeñar en cuanto se refiere a la defensa de la soberanía nacional, y de la independencia del Estado, y sobre todo celosos defensores de que no haya injerencias de ningún tipo en los asuntos domésticos de la República Dominicana”, concluyó Balcácer.

Actividades de hoy

La agenda oficial de los actos conmemorativos se centran en la figura del Presidente de la República con su rendición de cuentas en el Salón de la Asamblea Nacional, en el Congreso Nacional, a partir de las 8:00 a.m. Esto será seguido por un Tedeum en la Catedral a la 1:15 p.m., una ofrenda floral en el Altar de la Patria a las 2:30 p.m. y el tradicional desfile militar por la Avenida George Washington a las 5:00 p.m. Las gobernaciones provinciales también realizan actos en los pueblos. Las celebraciones patrias se extienden hasta el 9 de marzo con el natalicio del patricio Francisco del Rosario Sánchez.

 

http://www.diariolibre.com/noticias/2014/02/27/i502271_repblica-dominicana-llega-170-aos-independencia-entre-defensas-soberana.html

Discurso de rendición de cuentas de Medina podría llover sobre mojado

En la cresta de la popularidad cuando tiene ya año y medio de haber iniciado su gobierno, el discurso de rendición de cuentas que pronunciará este jueves el presidente Danilo Medina crea no pocas y disímiles expectativas. Según los intereses, del mandatario se esperan enfoques que satisfagan las particulares urgencias del sector expectante.

El Artículo 114 de la Constitución alimenta las esperanzas. Los obligatorios discursos del 27 de febrero de cada año crearon un precedente que los asambleístas constitucionalizaron en 2010: hablar hasta por los codos, siempre en plano autorreferencial, de lo que se pensaba hacer y no de lo hecho.

Hasta la reformada Constitución de 2002, el artículo 55 obligaba al presidente de la República solo a “Depositar ante el Congreso Nacional, al iniciarse la primera Legislatura Ordinaria el 27 de febrero de cada año, un mensaje acompañado de las memorias de los Secretarios de Estado, en el cual dará cuenta de su administración del año anterior”.

Pero este mandato constitucional nunca fue respetado. Ejemplo cimero de la salida de libreto fueron los discursos pronunciados por Leonel Fernández. Rezumando un narcisismo político sin antecedentes ni consiguientes, Fernández aprovechó siempre esta obligación para cebar su propia biografía gobernante.

Ahora, el aludido Artículo 114 dice textualmente: “Es responsabilidad del Presidente de la República rendir cuentas anualmente, ante el Congreso Nacional, de la administración presupuestaria, financiera y de gestión ocurrida en el año anterior, según lo establece el artículo 128, numeral 2, literal f) de esta Constitución, acompañada de un mensaje explicativo de las proyecciones macroeconómicas y fiscales, los resultados económicos, financieros y sociales esperados y las principales prioridades que el gobierno se propone ejecutar dentro de la Ley de Presupuesto General del Estado aprobada para el año en curso”.

En su debut del año pasado, cuando todavía expelía olor a nuevo en el cargo, Medina expuso las líneas maestras de lo que haría su gobierno en un 2013, que llegó precedido de una inédita protesta social. Y fue un discurso casi de antología porque anunció, con inflexiones y pausas que añadían dramatismo al discurso, la esperada renegociación del contrato con la poco simpática minera Barrick Gold. Con palabras enérgicas, reivindicó entonces la posesión primaria del oro, y todo fue aplauso. Las negociaciones, que tardaron varios meses en concretarse, distaban significativamente de lo que esperó la mayoría de los dominicanos. Lo anunciado sobre la minera extranjera engulló el malestar por la reforma fiscal que le impuso ITEBIS a todo lo habido y por haber.

En su debut del año pasado, cuando todavía expelía olor a nuevo en el cargo, Medina expuso las líneas maestras de lo que haría su gobierno en un 2013, que llegó precedido de una inédita protesta social.

Este año, salvo que arriesgue la faja con Loma Miranda, Medina no tendrá a mano temas que por su importancia conviertan cualquier anuncio en espectacular. No lo será ni siquiera la malhadada sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional que despoja de la nacionalidad a decenas de miles de dominicanos de ascendencia extranjera, particularmente haitiana, objetivo inocultable del vergonzoso racismo que permea todas las instancias de poder dominicanas.

Porque, si como se espera, Medina aprovechara la ocasión para someter al Congreso la anunciada ley de naturalización, no tendrá la oportunidad de lucírsela. Obligar a dominicanos despojados de su nacionalidad a adquirirla vía los procedimientos que determine la ley, no eximirá al Estado dominicano de cargar con el fardo que puso sobre sus espaldas un Tribunal Constitucional hecho a su medida por Leonel Fernández, un convencido, pese a sus cooperaciones aspaventosas con Haití, de que el país vecino es un Estado inviable.

La macroeconomía dominicana marcha bien, según las estadísticas del Banco Central, pero eso no acalla las quejas de los sectores empresariales, que no cejan en presionar públicamente por su agenda: reforma del Código Laboral, no participación del gobierno en la generación eléctrica, eliminación de las exenciones que consideran desleales y, como edulcorante de la píldora, el reclamo de transparencia y de respeto a la legalidad del sistema político dominicano. En la acera contraria del empresariado, un movimiento social débil, pero claro en que los poderes fácticos no juegan cuando se trata de defender privilegios y márgenes de ganancia.

Siempre en este plano, quizá deba Medina referirse a lo revelado esta semana esta semana por Franco Ucelli, consultor del banco JP Morgan –7dias.com.do lo ofreció en primicia— de  que el gobierno se apresa a someter a la aprobación congresual la emisión de un bono soberano de 1,500 millones de dólares, como parte del financiamiento del presupuesto de 2014.

En un país donde el día más claro llueve, el presidente Medina podría anunciar la decisión más impensada. Si lo hiciera, confirmaría la imprevisibilidad de la política vernácula. Mientras tanto, el panorama no permite hacerse expectativas que vayan más allá de las líneas políticas conocidas.

 

http://www.7dias.com.do/portada/2014/02/26/i158733_discurso-rendicion-cuentas-medina-podria-llover-sobre-mojado.html#.Uw8oxPl5Pvx