Autodefensas: a un año, la exigencia es la misma – Periódico Sinembago, México

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región

La aparición de las autodefensas en Michoacán cumplió un año y en estos meses los ciudadanos armados de la región de Tierra Caliente no sólo dieron una lección de valentía sino que evidenciaron a nivel nacional e internacional el vacío de poder en la entidad, la corrupción y la impunidad que permeó hasta la médula en policías municipales y estatales, además de funcionarios públicos.

Pero a los agricultores, comerciantes, profesionistas y estudiantes de esos pueblos, los que realmente salieron de sus casas para proteger a su familia y su patrimonio del abuso y la humillación de los cárteles del crimen organizado en la zona, y de los propios policías y autoridades oficiales, este año les deja un sabor agridulce.

Han perdido amigos y familiares en esta batalla desigual contra los criminales –sean de los cárteles o sean del gobierno–, algunos más han sido encarcelados y permanecen tras las rejas, como “presos políticos” dicen ellos. También han ganado el control de plazas y, con el recrudecimiento de la violencia, obligaron a que el gobierno federal entrara de lleno y con todos sus recursos al rescate de Michoacán.

Si no fuera por ellos es seguro que esa entidad estaría peor aún que hace 12 meses. Con su decisión de combatir a los cárteles de la región, fuera el de Los Caballeros Templarios, el de Los Valencia o el Jalisco Nueva Generación, pusieron al conflicto y la emergencia de la zona en los ojos de la prensa mexicana y del extranjero.

Pero la batalla, dicen los miembros de las autodefensas que actualmente no están plegados a la estrategia del gobierno federal, aún está lejos de ganarse.

José Manuel Mireles Valverde, uno de los fundadores de esos grupos y ex vocero de las autodefensas, dijo ayer en Tepalcatepec que si bien ellos han puesto su parte para limpiar Michoacán, el Estado mexicano aún no cumple sus principales reclamos.

“Está tan descompuesto todo, tan podrido, tan envilecido que no es posible que en uno o dos meses hagamos como que ya se arregló todo y que ya se restableció el Estado de Derecho y la confianza. No señores, con discursos no se restablece el Estado de Derecho, nadie puede negarnos el derecho a la vida. Nadie”, dijo ayer en un mensaje a sus compañeros de lucha.

En un video, el doctor Mireles Valverde insistió en que pedirán al gobierno federal, al mando de Enrique Peña Nieto, que “se limpie el gobierno del estado (que encabeza Fausto Vallejo Figueroa), ya que cuando hemos recurrido a él siempre hemos sido traicionados”. Les da gusto que agarren a los delincuentes, dijo, pero también ven con “desencanto y tristeza” que los liberan por “falta de cargos”.

“Por eso no podemos confiar, por eso no podemos detenernos”, dijo Mireles, quien apenas ayer retomó sus actividades como líder de ese movimiento ciudadano en Tepalcatepec, luego de que a principios de enero pasado la avioneta en la que viajaba se accidentó en la zona de La Huacana.

Pasaron pues 12 meses de la aparición de los primeros grupos de autodefensa en Tierra Caliente, Michoacán, y aunque el gobierno federal ha avanzado en el control de la zona aún no cumple a cabalidad la exigencia ciudadana de capturar a los principales cabecillas de los cárteles y a los funcionarios coludidos.

Las autodefensas afirman que en los pueblos que ellos han limpiado ya no hay secuestros, ejecutados, robos de terrenos, de huertos y de ganado, pago de piso, violaciones a mujeres y extorsión.

Pero del lado de los gobiernos federal y local no se ha observado la misma eficacia y ellos insisten: que se haga justicia y que caigan todos los capos, así sean de los Templarios, de los Valencia, del Jalisco Nueva Generación o funcionarios públicos.
http://www.sinembargo.mx/opinion/25-02-2014/21896