Bolivia: con la celebración del “Jueves de Comadre”, comenzó el tradicional Carnaval de Oruro

Ancianos, jóvenes y niños campesinos inundaron ayer las calles orureñas bailando ritmos de tierra junto al compás de la música del jallupacha (tiempo de lluvia) ejecutada en khonkhotas-pinquillos, tarkas, jula julas, mozeños, ayawayas y cajas (tambores). Las mujeres llegaron cargando en sus aguayos ramilletes de flores (el tradicional paquma), que simbolizan el florecimiento de los cultivos. Es el tiempo de la Anata Andina, vínculo espiritual de agradecimiento a la Pachamama y de reciprocidad comunitaria.

Participaron de esta fiesta multicultural de Oruro más de 100 grupos autóctonos, todos originarios de las 16 provincias.

El lugar de concentración de  las delegaciones fue el Faro de Conchupata, con la llegada de las markas, autoridades originarias, mama t’allas, para que a partir de las 07.00 se trasladen hasta la calle Aroma y la avenida 6 de Agosto, desde donde empezó la entrada de la Anata Andina.

También hubo invitados, como el grupo Anata Chicheño organizado por estudiantes, docentes y administrativos de la Universidad Boliviana Quechua Casimiro Huanca de Chimoré, del departamento de Cochabamba.

A la fiesta del jallupacha se sumaron los Chacareros o el Pusa Aymara de Santa Rosa de Puno (Perú) con más de 300 integrantes bailando al ritmo de las flautas de palo de kantuta. Este instrumento se toca solo en Carnaval y es para recoger las primeras semillas de papa, según Víctor Cama Quispe. Él bailaba agitando la wiphala y la bandera blanco y verde, los colores del pueblo de esta agrupación.

Cada comunidad organizó su danza, su vestimenta y su coreografía tal como exige la costumbre de sus pueblos. Cada grupo presentó vestimentas o detalles particulares en sus prendas, como en el sombrero, la blusa o el pantalón. Así se vivió la víspera de la entrada en honor a la Virgen del Socavón.

Asientos y comida

Para la entrada folklórica de mañana en Oruro, los precios de los asientos en la avenida 6 de Agosto o del Folklore, la calle Bolívar, la plaza 10 de Febrero y la avenida Cívica, fluctúan entre Bs 250 las primeras filas, Bs 220 las siguientes y las últimas a Bs 200. Pero también hay propietarios que ofertan asientos desde Bs 150 a 180. Los sitios se encuentran ubicados al inicio de la ruta y cerca de la céntrica calle Bolívar.

Otros dueños de casa han ampliado su oferta y por Bs 400 dan un asiento, comida (lechón) y otros regalos como sombreros carnavaleros y demás recuerdos.

En la plaza 10 de Febrero la oferta no es por asiento, sino por paquetes, que tienen un costo de $us 500 y 400 por cuatro días: viernes, sábado, domingo y lunes hasta el mediodía. Incluye desayuno, almuerzo y un refrigerio.

En la avenida Cívica los asientos para turistas tienen un costo casi similar a la avenida 6 de Agosto.

Estas tarifas difieren en demasía con los costos establecidos por el municipio, que están entre Bs 39 y 70 en la avenida 6 de Agosto; en la calle Bolívar, de Bs 44 a 90; en la plaza 10 de Febrero y Entel (que instaló butacas), a Bs 225, y en la avenida Cívica, de Bs 60 a 69.

Consultado respecto a este tema y sobre si se va a hacer cumplir los precios por asiento, el director de Comunicación del municipio, Gróver Gutiérrez, dijo que rige la libre oferta y demanda, y que no se puede hacer mucho para regular el rubro.

Sin embargo, la Alcaldía construyó nueve graderías con techo de policarbonato  que serán instaladas en las bocacalles de la avenida 6 de Agosto y cada asiento tendrá un costo de Bs 70. “Se hará un control estricto para evitar la reventa”, advirtió.

http://www.la-razon.com/suplementos/especiales/Anata-hizo-vibrar-Oruro_0_2006799350.html