¿Dialogar o seguir en las calles? – Por Pedro Brieger desde Caracas

Pedro Brieger, director de Nodal, está en Venezuela palpando el curso de los acontecimientos y transmitiendo sus impresiones de lo que allí sucede. Además de la información y el análisis de todos los días en Nodal, se puede seguir la situación de Venezuela a través de nuestro twitter @infonodal. Para ver todos los twitter emitidos simplemente se puede buscar #briegerencaracas

¿Dialogar o seguir en las calles? 

Después de un fin de semana con llamados a la paz desde las filas del gobierno y la oposición, se esperaba con expectativa el encuentro entre el presidente Nicolás Maduro y el ex candidato a la presidencia Henrique Capriles, principal referente de la oposición.

Capriles ha sido muy cuestionado por algunos sectores de la oposición -entre ellos numerosos columnistas de diversos medios de comunicación- por su supuesta “tibieza” frente al gobierno. El diario “El Nuevo País”, en su portada del día lunes 24 de febrero, tituló “Capriles arriesga todo en entrevista con Maduro”, un claro mensaje de advertencia de que podría perder su liderazgo frente a sectores más radicales que no están dispuestos al diálogo con el gobierno y prefieren continuar con las protestas en las calles.

A nadie se le escapa que los medios no son ajenos a la confrontación política y en los principales diarios opositores existe un debate abierto sobre la continuidad de las protestas y las características que éstas debe tener. Las “trancas” o cortes de calles, en las zonas de clase media y alta en Caracas tuvieron éxito durante varios días, pero el malestar que provocan incluso para quienes las apoyan ponen en duda su continuidad.

Como la oposición no tiene mayoría en el Parlamento y no puede concretar un golpe de Estado parlamentario “a la hondureña” o “a la paraguaya” no le queda otra alternativa que seguir en las calles. Sin embargo, cuesta creer que cortando calles sólo en las zonas pudientes de la ciudad durante las noches, mientras el resto de Caracas sigue su vida normal, logren acabar con el chavismo. Porque detrás del discurso “democrático” está el objetivo de acabar con 15 años de chavismo. Y para ello no alcanza con cortar muchas calles.