Guatemala: Cambio climático pone a un millón de personas en riesgo de crisis alimentaria

Según el ministro de Agricultura, Elmer López, más de un millón de habitantes en siete departamentos que componen actualmente el denominado Corredor Seco, sufrirían los embates del cambio climático a partir del segundo semestre de 2014, debido a las condiciones de sequía que se prevén y que repercutirá en la perdida de cultivos de granos básicos en estas regiones.“Actualmente tenemos en el Corredor Seco un millón de habitantes, quienes pueden entrar en una situación de crisis si la condición se torna extrema por el cambio climático. Esto significa que se podrían tener más de tres semanas sin llover en la época de la canícula. Y si la canícula se extiende a más de tres semanas, los cultivos pueden morir y pueden acabarse”, expresó López.El titular de la cartera anunció que se cuenta con un presupuesto de Q62 millones destinado a la compra de alimentos en el presente ciclo de cosecha, así como proyectos de arrendamiento de tierras a familias que viven en laderas para que puedan cultivar sus propios granos básicos en partes bajas y con acceso a riego.

Asimismo, mencionó que el próximo mes empezarán a ingresar al país algunos contingentes de granos básicos del Programa Mundial de Alimentos, para afrontar los problemas de escasez que se avizoran y apoyar a las comunidades que serán impactadas de manera directa por las condiciones provocadas por el llamado Fenómeno del Niño.

Según fuentes oficiales, un total de 933 mil familias resultaron afectadas el año pasado por el hambre estacional en el país, debido a los problemas de sequía en las zonas semiáridas a nivel nacional y que estas familias se quedaron sin reservas de alimentos y sin dinero para comprarlos posteriormente.

“No estamos hablando de un problema que afecte a todo el país. Al final de cuentas, si el problema de escasez se nos viene, estamos preparados para que a estas familias del Corredor Seco se les pueda dar alimento. Si el problema se va de nuestras manos porque se alarga el período de canícula, habrá que tomar decisiones después de mediados de año para definir qué es lo que vamos a hacer”, expuso el funcionario.

Por su parte, César George, pronosticador del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), prevé que las lluvias iniciarán a principio del mes de abril, pero que registrarán una disminución a partir de julio en Jutiapa, Jalapa, El Progreso, Baja Verapaz, Quiché, Zacapa y Guatemala.