Paraguay: advierten que el mayor bloque de bosque atlántico se sigue pelando

La organización Pro Cordillera San Rafael (Pro Cosara), constató esta semana la plena vigencia de delitos ecológicos en el sector suroeste del Parque Nacional San Rafael, ubicado al norte de Itapúa.

 

Realizaron un sobrevuelo sobre el sector conocido como Toro Blanco y territorios indígenas. Se pudieron registrar nuevas deforestaciones en distintos puntos, donde se van abriendo claros en medio de la espesura. En total en unos 9 sectores se observaron hechos ilícitos, entre desmontes, hornos de carbón en actividad, camiones cargados con madera cortada, planchas de madera ya apilada y caminos abiertos para sacar madera.

 

Lo que más preocupa son las deforestaciones, afirma Celia Garayo, coordinadora de educación ambiental y gerente operativa de la organización. Relató que vieron esta semana nuevas parcelas deforestadas y sectores de quemas, todo dentro del parque.

 

Ni una hectárea

 

El Parque Reserva San Rafael tiene una extensión de 73 mil hectáreas, y abarca un conjunto de propiedades privadas. El Estado no tiene ni una hectárea dentro del previo, ese es el problema, señala Garayo.  Del ese total, hay unas 7000 hectáreas adquiridas por varias ONG’s a modo de asegurar su conservación. También existen unas 10 mil hectáreas tituladas a nombre de comunidades indígenas.

 

Garayo asegura que el principal problema es que San Rafael fue declarada reserva, pero no se adquirieron las tierras. El gobierno no se decidió si va comprar. Entendemos que las autoridades de aplicación no tienen recursos, siempre el medio ambiente está en último lugar, pero es el camino más viable para protegerlo, asegura.

 

Desmontes

 

La ambientalista asegura que los que realizan los desmontes no son los dueños de las propiedades, mayormente. Son personas que viven en los alrededores que ingresan a sacar madera.

 

Existen asentamientos cercanos, de donde vienen las personas que instalan los hornos de carbón en el monte.

 

Pro Cosara realiza periódicamente sobrevuelos para inspeccionar la situación del parque.

 

Entre el 2006 y 2012 se deforestaron unas 3000 hectáreas de monte, según registraron en un estudio que contrataron, sobre mapas satelitales.

 

Bosque Atlántico

San Rafael es el bloque de bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAP) de mayor tamaño en Paraguay. El BAAP es considerado uno de los lugares biológicamente más importantes de la tierra. Cuenta con ecosistemas particulares que no existen en otro lugar del mundo. Se le considera catalizador de la calidad del aire y el agua de la región.

San Rafael está conectado a través de una cordillera al Parque Nacional Caazapá.

La reserva alberga a una gran cantidad de fauna y flora autóctona. Existen 320 especies de aves, y se tienen registros de aparición de jaguaretés (en 2009) y en pumas (en 2012). La cacería también es un problema, debido a que por los problemas sociales de las comunidades aledañas, y la falta de cultura conservacionista generalmente recurren a dicha actividad.

Entre el 2009 y 2013 el Parque estuvo sin guarda parques de la Secretaría del Ambiente. Desde este año volvieron a establecerse, pero apenas 3. Hay además otras organizaciones no gubernamentales que monitorean el lugar.

Pro Cosara

Pro Cosara trabaja en el área desde hace 16 años, desde el 2000. Formaron el primer grupo de guarda parques para la zona. Trabajan además con pobladores en recuperación de cuencas hídricas y asisten para implementar la agroforestaría entre los campesinos, a fin de establecer medidas de desarrollo sustentable a largo plazo.

 

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