Presidente del Congreso admite que partido colorado fue sostén de la dictadura

Con la entonación del Himno Nacional se dio inicio ayer a la ya tradicional recordación del golpe de Estado del 2 y 3 de febrero de 1989, que derrocó al entonces presidente de la República, Alfredo Stroessner, y que cada año se realiza en la Sala Bicameral del Congreso Nacional.

Los actores y familiares de los que formaron parte de la gesta militar fueron homenajeados porque posibilitaron el retorno de la democracia a nuestro país. Algunos de los ex militares estuvieron presentes, entre ellos Marino González, Jorge Mendoza Gaethe, Lorenzo Carrillo Mello, Víctor Ocampos y Aníbal Regis Romero.

El acto, presidido por el presidente del Congreso, el senador colorado Julio César Velázquez, contó con la presencia de los representantes de los demás poderes del Estado, como el presidente de la República, Horacio Cartes, y el miembro de la Corte Suprema de Justicia José María Benítez Riera, además de los ministros del Ejecutivo, legisladores, diplomáticos e invitados especiales.

MEA CULPA. Velázquez fue el primero en hacer uso de palabra y aprovechó la ocasión para hacer un mea culpa y reconocer que el Partido Colorado fue el sostén político principal de los 35 años de dictadura stronista.

“Me parece que solo desde este sinceramiento y reconocimiento de nuestros errores, hoy al cumplirse 25 años del inicio del proceso democrático, podemos suturar definitivamente las heridas, cerrar un ciclo trágico y conjurar los fantasmas del autoritarismo, los golpes de Estado y la violencia política como parte de un pasado que ya nadie quiere repetir”, puntualizó.

Señaló que ayer no fue una fecha cualquiera, porque se celebran 25 años del inicio de una gran esperanza en el Paraguay, donde se puso fin a la opresión, al castigo a la disidencia, a los fanatismos estériles y por sobre todo el día que culminara para siempre “la penosa hipoteca que pesaba sobre nuestras libertades civiles y políticas”.

El legislador manifestó que la democracia no es un producto acabado, y no es la solución instantánea y milagrosa de todos los males que algunos incautos suponen y esperan. Sostuvo que es y debe ser una construcción histórica, colectiva y social que tenga como eje la solidaridad y la responsabilidad de la ciudadanía en la elaboración y ejecución de las políticas públicas.

DISTINTO. El acto realizado ayer fue diferente al de los años anteriores, donde el protagonismo principal lo llevada el ahora extinto Lino César Oviedo, fallecido hace un año en un accidente aéreo.

La cantidad de invitados y participantes del evento disminuyó notablemente y ya no se escuchó ninguna hurra a favor del ex general.

Estuvieron presentes familiares de Oviedo, visiblemente afectados por la ausencia del mismo.

http://m.ultimahora.com/el-congreso-rindio-homenaje-los-comandantes-del-golpe-1989-n764671.html

Opinión de Oscar H. Usher “3 de febrero, o cambiar para que nada cambie”

Hoy se cumplen 25 años de aquel 3 de febrero en que fue derrocada la dictadura de Alfredo Stroessner.

Cayó la dictadura – qué alivio! – y todo lo que a ella acompañaba. No. El 3 de febrero de 1989 cayó la dictadura, hasta ahí nomas. Todo el resto quedó tal cual estaba, y la mayor, y peor, parte de ese resto aún permanece. Y por lo que se ve es posible augurarle larga vida.

Entre lo que quedó igual podemos citar la justicia al servicio de los poderosos, la mediocrización de la cultura y la anulación del pensamiento crítico, la injusta distribución de las tierras, la corrupción, la entrega de los recursos naturales. De lo que quiero ocuparme con cierto detalle ahora es del apoyo e identificación del partido colorado con la dictadura stronista.

Una de las consignas repetidas hasta el cansancio durante la dictadura de Stroessner hacía referencia a la “unidad granítica” entre el gobierno, las fuerzas armadas y el partido colorado. Sobre ese trípode se apoyaba la dictadura, cada estamento tenía una función específica y en cada una de ellas el dictador ejercía el mando efectivo: era Presidente de la República, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y Presidente Honorario de la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado).

La dictadura stronista recibió apoyo incondicional y soporte estratégico de una gran variedad de maneras. Algunas de esas formas de soporte y apoyo fueron:

  • El funcionamiento de una red de delación que abarcaba todo el territorio nacional y se extendía a las diversas comunidades de emigrados y exilados paraguayos en el exterior. La función delatora la cumplían los “pyragüé” (palabra guaraní que se puede traducir por delator, espía), personas de todos los niveles sociales, insertas en las más variadas organizaciones de la sociedad civil y en las mismas fuerzas armadas, pero ubicadas fundamentalmente en la base social. Constituían el elemento primario de la inteligencia del aparato represivo, a la vez que disuasorio, pues este método de espionaje fue un eficiente mecanismo de control de las personas consideradas sospechosas y de las organizaciones sociales o políticas. La posibilidad de delación imponía la necesidad de un permanente estado de alerta y generalizó la desconfianza entre vecinos y compañeros.
  • El partido colorado se constituyó en una verdadera fuerza de choque a la que recurría la dictadura las veces que necesitaba reprimir a la ciudadanía en la calle. A lo largo de la dictadura se formaron varios grupos parapoliciales y paramilitares integrados por afiliados del partido colorado. Los primeros grupos de choque para reprimir los movimientos campesinos y exterminar a los grupos armados que actuaron durante la primera década de la dictadura, los constituyeron las milicias coloradas, formadas sobre la base de lo que habían sido los pynandi (descalzos) que contribuyeron grandemente a la victoria colorada en la guerra civil de 1947. También durante esa época actuaba en Asunción y alrededores la temida guardia urbana. Ya en la época de Pastor Coronel al frente del Departamento de Investigaciones de la Policía, se formó principalmente con colorados de su pueblo natal, San Estanislao, el grupo conocido como los macheteros de Santaní. La represión urbana tuvo a empleados y obreros de diversos órganos estatales (Corposana, Antelco, ANDE, ministerios) armados con palos, cadenas, tubos de goma, etc., como apoyo a la fuerza policial para disolver y garrotear a manifestantes callejeros.
  • Los locales partidarios, las famosas Seccionales Coloradas, diseminados por todo el país, incluso en aquellos lugares que carecían de comisarías policiales, se constituyeron en amparo y cobertura del aparato represor.
  • La capacidad movilizadora del partido estuvo al servicio de la dictadura. Obviamente el momento principal lo constituían las elecciones que maquillaban de democrático al régimen y en las que el candidato presidencial, el General Stroessner, obtenía porcentajes en torno al 90. Pero también esta capacidad se ponía de manifiesto cuantas veces el General necesitaba demostrar que gozaba del apoyo popular (visitas de presidentes extranjeros, por ejemplo). El calendario fijaba dos fechas de multitudinarias manifestaciones coloradas: el 11 de setiembre, aniversario fundacional, y el 3 de noviembre, la “fecha feliz”, día del cumpleaños. Con el correr de los años esta segunda ocasión fue siendo copada por romerías de aduladores.
  • El partido colorado fue desarrollando un modelo prebendario mediante el generalizado clientelismo en la actividad política de sus cuadros, afiliados y simpatizantes. Este clientelismo, sustentado en fondos públicos, se constituyó en una formidable arma electoral que permitió, a pesar de la repulsa popular a la derrocada dictadura, la permanencia del partido colorado en el gobierno hasta nuestros días, excepto el intervalo del 2008 al 2013.
  • El discurso comunicacional desarrollado por el partido colorado fue un poderoso instrumento para el sostén de la dictadura, aparte del aparato represor. Fueron importantes figuras del partido colorado (no militares o profesionales especializados) los que desarrollaron las bases ideológicas sobre las que se sustentó la dictadura: “unidad granítica entre gobierno, fuerzas armadas y partido colorado”, “democracia sin comunismo”, “paz y progreso”, el “coloradismo eterno con Stroessner”, el “único líder”, que se difundía a través de la Cadena Paraguaya de Radiodifusión, la Voz del Coloradismo, el Diario Patria y la colaboración interesada de los principales medios de comunicación privados, algunos de los cuales se presentan hoy como campeones antidictatoriales y paladines de la democracia.
  • El discurso comunicacional colorado configuró el ejercicio de la política como la afirmación de una identidad excluyente, el “orekueté” (sólo nosotros). La sociedad se concebía como dividida en dos partes opuestas, en lucha. Por un lado los buenos, los colorados, inspirados en principios nacionalistas, siguiendo el ejemplo de los próceres y héroes nacionales (que nadie sabía exactamente lo que pensaron o hicieron, excepto que defendieron la patria). Enfrente, los antinacionales, la “conspiración líbero-franco-comunista”, recibiendo órdenes y apoyo nacional desde el extranjero. No podía ser tolerada la disidencia, los primeros años de la dictadura se caracterizaron por frecuentes purgas, tanto en el partido como en las fuerzas armadas.

El partido colorado, pueblo y dirigencia, asumió conscientemente el apoyo a la dictadura, se identificó con ella. En el plano simbólico nombró al dictador como su Presidente Honorario, el retrato del General Caballero, el fundador, nunca aparecía sin la compañía del General Stroessner, y con el tiempo fue empequeñeciéndose. Stroessner continuó siendo Presidente Honorario aún después de su derrocamiento, hasta el día de su muerte. El honor no le fue retirado ni póstumamente. La mayoría de los dirigentes colorados actuales no puede ocultar su turbación cuando la figura del dictador es públicamente cuestionada. No hubo ningún pronunciamiento oficial del partido que denunciara, repudiara o condenara  la dictadura. Excepto la sustitución de algunas figuras emblemáticas y la incorporación de unos pocos exiliados, continuaron las mismas personas.  El sostén del partido colorado a la dictadura stronista continúa tan íntegro como en aquellos tiempos tenebrosos.

http://ea.com.py/3-de-febrero-o-cambiar-para-que-nada-cambie/

Libro sobre el partido colorado

https://www.portalguarani.com/440_alcibiades_gonzalez_delvalle/21137_partido_colorado__las_causas_de_su_caida__compiladores_alcibiades_gonzalez_delvalle_edwin_britez.html