Se ha perdido la mitad de los humedales del mundo en las últimas cinco décadas

Este domingo 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los Humedales, que son  zonas en las que el agua es el principal factor que controla el medio y la vida vegetal y animal que ahí se desarrolla, como los manglares y las marismas. La mitad de los humedales del mundo se han perdido en los últimos 50 años y están en riesgo constante en México por diversos y grandes proyectos turísticos, aseveró el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al difundir información sobre el tema.

Indicó que el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente  (PNUMA) ha advertido que de continuar la misma tendencia de deterioro ambiental habrá una baja sensible en la disponibilidad hídrica y aunque considera que América Latina será de las pocas regiones que no se verán impactadas por ese fenómeno, “no será así en el centro y el norte de México”.

Los humedales tienen gran importancia ecológica por  servicios ambientales que van desde ser zonas de alimentación, refugio y crecimiento de crías de crustáceos y peces y barreras naturales contra inundaciones, huracanes e intrusión salina, hasta controlar la erosión y mejorar la calidad del agua al funcionar como filtro biológico.

Sin embargo, “los irreemplazables ecosistemas de humedales están sufriendo impactos negativos de enorme magnitud, muchos irreversibles, a manos de intereses particulares y sectoriales a los que parece no importar el interés general ni la salud que tanto dependen del agua”, puntualizó el Inegi.

Precisó que la contaminación, la  sobreexplotación sus recursos y la falta de planificación del desarrollo urbano, industrial y turístico, así como del desarrollo agrícola, ganadero y acuícola son los principales factores que atentan contra los humedales y manglares.

El Inegi citó al Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), el cual ha advertido que en México continúa la destrucción de humedales de importancia internacional con proyectos turísticos  como “La Ensenada” en Holbox, el “Centro Integralmente Planeado Playa Espíritu”, “La presa Picachos” en Sinaloa,  “Paraíso del Mar” en Baja California Sur.

Sólo en “La Ensenada” se pretenden construir en 92 hectáreas de la Isla Grande en Holbox, la cual es un Área Natural Protegida (ANP), humedal de importancia internacional y área de importancia para la conservación de las aves, así como hábitat del manatí que se encuentra en riesgo, además de paraíso natural rústico con alto valor ambiental.

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) pretende construir “Playa Espíritu”, un complejo turístico de 40 mil habitaciones que pone en riesgo a los humedales y a la disponibilidad de agua de la región y el proyecto Baluarte-Presidio en Sinaloa proyecta la construcción de la represa Picachos en el río Presidio, que afectará a la laguna Huizache-Caimanero, también humedal y alguna vez la laguna costera más productiva de camarón del Pacífico mexicano.

LA CONVENCIÓN RAMSAR

La conmemoración de los humedales comenzó a realizarse en 1997 para recordar que el 2 de febrero de 1971 se adoptó la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, conocida como la Convención Ramsar, a fin de sensibilizar a gobiernos y ciudadanos en general  «a la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales” por la importancia y beneficios que aportan para la conservación del agua y la pesca por la que generan beneficios de 37 mil dólares por hectárea al año, así como para mitigar los efectos del cambio climático, al cual, sin embargo,  son vulnerables.

Los humedales se dan donde la capa de agua se encuentra cerca de la superficie de la tierra o donde la tierra está cubierta de agua poco profunda.

La Convención Ramsar pretende difundir la importancia de estos ecosistemas y los servicios que proveen para el bienestar humano y ambiental, como el almacenamiento y purificación del agua, la reposición de aguas subterráneas, la protección de las costas de las tormentas, la retención de nutrientes y el control de la erosión.

Además son zonas de alta productividad de la cual depende gran parte de la pesca comercial, almacenan carbono, son criaderos de peces de agua dulce y marina, y mitigan los efectos del cambio climático, pero son  vulnerables a éste, inducido por la actividad humana.

PRINCIPALES ESTADOS CON HUMEDALES

México es uno de los países integrantes de la Convención Ramsar, especialmente como hábitat de aves acuáticas, y los estados de Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Veracruz concentran el mayor número de humedales del territorio nacional.

Baja California Sur está catalogada como una de las entidades con mayor número de estos ecosistemas, con 11 sitios privilegiados necesarios para el sustento de la vida en el mar.

El gobierno de Yucatán asegura que por los 400 kilómetros cuadrados que tiene de humedales en zonas como El Palmar, Celestún, Dzilam González y Ría Lagartos, tiene posibilidades de ser nombrado Patrimonio Natural de la Humanidad.

En tanto el gobierno de Veracruz, que tiene 9 humedales protegidos, solicita decretar 4 nuevos sitios protegidos: “Tecolutla”, “San Julián”, “Las Barrancas de Metlac” y “Jamapa”, así como ampliar la protección de “La Mancha”.

MANGLARES

El Inegi precisó que los manglares están presentes en las 17 entidades federativas de la República Mexicana que cuentan con litoral, con una cobertura de 770 mil 57 hectáreas (Ha), pero sólo 53 por ciento del total, es decir 408 mil 174 Ha están incluídas en Áreas Naturales Protegidas federales y Guerrero es el único estado con manglares sin un esquema de protección a nivel federal.

Campeche posee la mayor superficie de manglar del país con 175 mil 614 Ha y la menor, Baja California con 28 Ha. Pero en cuanto a áreas protegidas, la región península de Yucatán posee el 55 por ciento (423 mil 751 Ha) de los manglares del país, mientras que la región Pacífico Centro posee la menor extensión con el 0.9% (6,590 Ha).

Marismas Nacionales, también reconocidas por la Convención Ramsar, alberga del 15 al 20 por ciento de la totalidad de los manglares del país, y cuenta con 99 especies endémicas y 73 especies amenazadas o en peligro de extinción.

EN LOS ÚLTIMOS 25 AÑOS EL DETERIORO AMBIENTAL SE HA ACELERADO A ESCALA MUNDIAL: PUMA

El Inegi refirió que el PNUMA ha advertido que en los últimos 25 años el deterioro ambiental se ha acelerado a escala mundial: 80 por ciento de las pesquerías están sobreexplotadas, 50 por ciento de los humedales se perdieron y desaparecen altas tasas de biodiversidad, y si todo sigue igual, todas estarán agotadas para 2050.

Se han perdido 35 por ciento de los manglares y 40 por ciento de los bosques, por lo que se prevé una baja sensible en la disponibilidad hídrica.

Sin embargo, según el PNUMA  América Latina será de las pocas regiones que no se verán impactadas por ese fenómeno, “pero no será así en el centro y el norte de México”.

Entre 60 y 70 por ciento de la población mundial depende de los recursos naturales, y daños ambientales externalizados equivalen a 11 por ciento del producto interno bruto (PIB) a nivel global. De continuar con la misma tendencia de degradación y los mismos patrones de producción y consumo llegará  a 62 por ciento del PIB.

HURACANES, BENEFICIOS Y RIESGOS PARA LOS HUMEDALES

Los huracanes que han golpeado las costas del norte del Golfo de México en los últimos años pueden tener un impacto positivo en la altura y la composición de humedales y pastos acuáticos costeros gracias al exceso de sedimentos que traen con ellos, según una investigación de la Universidad de Luisiana.

En cuestión de horas,  los huracanes Katrina, Rita y Gustav depositaron un estimado de 68, 48, y 21 millones de toneladas métricas, respectivamente, luego de su paso por el norte del Golfo de México, indica.

En contraste, otro estudio del Colegio de la Frontera Sur muestra que la remoción y la deposición de sedimentos por un huracán afecta la densidad y diversidad de los pastos acuáticos del Caribe mexicano de manera selectiva.

Según Rodolfo Silva Casarín, del Instituto de Ingeniería de la UNAM, los impactos de un exceso de sedimento suelen ser negativos cuando estos se depositan en zonas de navegación o sobre arrecifes coralinos.

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/02/02/se-han-perdido-la-mitad-de-humedales-del-mundo-en-ultimas-5-decadas-inegi-1124.html