Según el jefe de la oficina antidrogas de la ONU, la captura de El Chapo Guzmán generará inestabilidad en mercados internacionales de la droga

La captura de Joaquín El Chapo Guzmán Loera generará inestabilidad y una reconfiguración en los mercados internacionales de la droga, especialmente en países productores donde el capo tenía operaciones, señaló el martes el jefe regional de la oficina antidrogas de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Luigi Mazzitelli.

Guzmán Loera, uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo, fue detenido hace 11 días por elementos de la Marina en un hotel de Mazatlán, Sinaloa, entidad donde nació el capo.

“Lo que es cierto es que seguramente El Chapo Guzmán y el cártel de Sinaloa representan grandes actores en esos mercados”, explicó Luigi Mazzitelli, en una conferencia de prensa donde se presentó el informe mundial 2013 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes.

Entonces, al debilitarlos seguramente generará inestabilidad, agregó el funcionario de al ONU.

En poco más de una década, tras fugarse en 2001 de una cárcel de máxima seguridad, Guzmán Loera llegó a controlar gran parte del narcotráfico hacia Estados Unidos, el principal mercado de drogas ilegales del mundo, y extender sus negocios ilícitos hacia Europa y Asia.

“Había (El Chapo) desarrollado lo que se podría denominarse una multinacional de las drogas. Traficaba todos los estupefacientes ilícitos conocidos, y prácticamente lograba distribuir al por mayor estas drogas en todo el mundo”, añadió Luigi Mazzitelli.

Los efectos

El especialista precisó que los efectos podrán medirse, en un comienzo, con reacomodos e inestabilidad en los países productores de cocaína en América Latina, como Perú y Colombia, donde Guzmán Loera incluso tenía bases logísticas.

Admitió que por el momento no se sabe qué alcances tendrá este impacto.

El Chapo dirigió una guerra contracárteles rivales y fuerzas de seguridad, desatando una espiral de violencia ligada al narcotráfico que ha dejado más de 85 mil muertos desde que el ex presidente Felipe Calderón asumió a finales de 2006 y lanzó una campaña frontal contra los grupos del crimen organizado.

Según analistas, la gran capacidad del capo para corromper autoridades a todos los niveles le permitió pasar años sin ser recapturado, y controlar regiones enteras de México.

Además, el capo tejió alianzas en distintos continentes para trasladar grandes cargamentos de estupefacientes y abastecerse de insumos para la fabricación de drogas sintéticas.

 

http://www.jornada.unam.mx/2014/03/05/politica/011n1pol