Argentina: informe revela cuáles son los costos más directos del cambio climático

Por Mariana Badeni

Lo que queda en claro es que lo que pasó hasta ahora ya ha definido lo que va a ocurrir en los próximos 30 años. La inercia del sistema es tal que tarda 30 años en completarse todos las secuelas de emisiones de gases de efecto invernadero y la desforestación. Lo que podamos hacer es tratar de minimizar los efectos a partir de 2035 porque las acciones que realizemos a partir de hoy tendrán efecto positivo a partir de 30 años. Es por una inercia natural del sistema”, destacó a La Prensa el doctor en Ciencias Físicas Pablo Canziani, en el marco de la difusión del las principales conclusiones del nuevo informe elaborado por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

El estudio fue redactado por casi 500 expertos y representantes políticos de más de 70 país, y se basa en estudios científicos que buscan analizar los impactos del calentamiento global que ya son visibles en todos los continentes y en todos los océanos y dibuja un panorama futuro muy negativo si los líderes mundiales no actúan a tiempo.

El calentamiento global se produce como consecuencia de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, producto de la actividad humana, y que viene alterando desde hace varias décadas el clima del planeta, proceso conocido como “cambio climático”. Las principales fuentes de dióxido de carbono son la quema de combustibles fósiles y la destrucción de la vegetación natural que provocan las principales causas de tal acumulación de gases.

En la Argentina, la emisión de dióxido de carbono per cápita (o huella de carbono) es de 5,71 toneladas al año, muy por debajo de los registros de un norteamericano (20 toneladas) o un inglés (11.81 toneladas). Aún así, el efecto colateral del incremento de temperaturas igual afecta a nuestro país.
SOCIALES
Entre los puntos más relevantes, se espera que los cambios en el clima generen importantes disrupciones en el ambiente que tendrán un impacto económico. Asesores del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático dicen que la economía puede sufrir pérdidas entre 0,2% y 2% de los ingresos si las temperaturas suben dos grados respecto a los niveles recientes.

Pero más allá de los costos económicos, se encuentran los costos sociales generados a partir de los cambios ambientales que afectarán a millones de personas.
“Lo que genera destrucción ambiental y lo que produce la pobreza son los mecanismos socioeconómicos actuales que se dan simultáneamente. Para solucionarlos no puedo decir yo resuelvo la cuestión social y luego me ocupo de lo ambiental. Eso es una falacia porque es necesario encarar las dos cosas juntas. De hecho el programa de la ONU para el desarrollo ha demostrado que en Africa la actividad de remediación de lo deterioros ambientales ha generado más fuentes de trabajo en los últimos años que cualquier otra actividad industrial y económica en países de Africa”, explicó Canziani quien también es director del Equipo Interdisciplinario para el Estudio de Procesos Atmosféricos en el Cambio Global (PEPACG), que tiene sede en la Universidad Católica Argentina.

Según el especialista, en la Argentina los cambios del uso del suelo han causado su impermeabilización y, además, una migración de los grupos familiares dedicados a la agricultura como también pequeñas pymes.

“En la provincia de Buenos Aires con la construcción de countries se eliminó muchas zonas de producción de verduras y de lácteos. Eso tuvo un doble efecto, primero encareció el transporte de los alimentos porque tienen cada vez que venir desde más lejos para una mayor cantidad de personas y con la perdida de fuentes de trabajo importante”, destacó el especialista.

REALIDAD
En las últimas décadas, los argentinos hemos experimentado fenómenos naturales que antiguamente se daban con cierta regularidad. Sin embargo, en los años recientes, la repetición de estos fenómenos en un lapso de corto tiempo ha llamado la atención aún a los más escépticos sobre los impactos del cambio climático.

En el último mes de diciembre y enero, los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires debieron soportar temperaturas extremas a las que no estaban acostumbrado. Como consecuencia, las falencias en el suministro de la energía eléctrica hizo recalcar aún más el problema del cambio climático.

“Claramente habrá un aumento de temperatura, de lluvias en la zona de la Pampa húmeda y va ha ocurrir más fenómenos extremos como olas de calor”, explicó a La Prensa la doctora en meteorología Matilde Rusticucci, directora del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas, al ser consultada sobre cómo sería el clima que tocaría vivir a los habitantes porteños.
La misma visión sostuvo Canziani que destacó los estudios realizados en la UBA.

“Se espera un incremento en las olas de calor. Según los estudios de la Dra. Rusticucci se observa que cada vez hay más mínimas que son cada vez más altas y no tanto las máximas. Eso lleva a un nivel de disconfort y de stress en la salud humana sobre todo en todas esas noches en que están por encima de los 24 grados”, destacó Canziani.

Según el informe de la IPCC, la demanda de aire acondicionado residencial mundial en el verano se elevará de 300 teravatios por hora en 2000, a unos 4.000 teravatios por hora en 2050, y a más de 10.000 teravatios por hora en 2100. El aumento en ingresos de las personas será responsable, en mayor medida, del aumento. El cambio climático contribuirá a una cuarta parte del aumento. Para tener un marco de comparación, Vietnam consume actualmente alrededor de 100 teravatios-hora de energía al año. La necesidad de una mayor eficiencia energética a nivel mundial y, especialmente, regional, motivará a que se deban fomentar alternativas de producción eléctrica.

INFRAESTRUCTURA
Pero si hablamos de la generación de mayor eficiencia, es necesario también pensar en adaptar la infraestructura existente a los efectos del cambio climático.
Por décadas, la urbanización sin ningún planteo o parámetro de construcción motivó a que actualmente las ciudades en la Argentina no estén preparadas para enfrentar los efectos del cambio climático. Pese a que la tarea de adaptación sobre un territorio construido pueda ser más compleja, los especialistas no dejan de asegurar que se pueden realizar muchas medidas para mejorar las vida de sus habitantes.
“”La Panamericana cada tanto se inunda por la intensa lluvia e impide que se pueda usar una via tan importante de acceso. Sería conveniente crear reservorios de agua para que eso no ocurra como también en plazas o puntos de las ciudades que se inundan. En los campos con sequías también podrían crear reservorios para a paliar las épocas de sequía o entre tormentas””, destacó Rusticucci.
Por su parte, Canziani sostuvo que una forma de reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera podrían ser repensando “”todo el sistema de transporte regional con una visión del transporte ferroviario como un eje fundamental. También se debe pensar en las comunicaciones, en nuevas formas de trabajo que están surgiendo como el uso de la internet y fomentar los días en que se trabaja desde la casa. Y no olvidarse que hay que repensar los espacios de producción de alimentos””.

CONFLICTOS
Según el estudio del IPCC, el cambio climático aumenta los riesgos de que se produzcan conflictos violentos, como guerras civiles, porque los efectos de la pobreza y las crisis económicas se harán extensivos a toda la comunidad, al tiempo que aumenta la competencia por el agua y los alimentos.
“”Si no se toman las medidas correctas habrá mas conflictos ambientales. Habrá países que sufran mas que otros. Argentina puede perder una pequeña fracción costera por las inundaciones. Hay otros países que esa misma perdida pueda significar un 30 por ciento de su territorio. Tal es el caso de Bangladesh, zonas del delta de Africa y del delta del Amazonas que se van a inundar. Eso generará que se pierdan suelos productivos y causará importantes migraciones de refugiados ambientales””, subrayó el director del Equipo Interdisciplinario para el Estudio de Procesos Atmosféricos en el Cambio Global (PEPACG).
“”Cada zona tendrá sus propias necesidades. No es lo mismo hablar del municipio de La Costa que el de Córdoba pero si todos sabemos que van a aumentar las temperaturas y que pueden afectar las costas, es necesario implementar medidas para que ayuden a estos sectores””, enfatizó Rusticucci.
Las presiones por los países que tienen mayor cantidad del recurso agua como son Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay, con el Acuífero Guaraní, podrían tener que enfrentar mayor presión de control político, ideológico, entre otros. Y es que el abastecimiento del agua en el mundo será un tema de conflicto creciente.
Según el estudio del IPCC, asegurar un suministro de agua suficiente para la industria y para el consumo humano puede costar alrededor de 12.000 millones de dólares en el mundo, mientras que el desarrollo de infraestructura de suministro de agua y de provisiones del líquido vital para países en vías de desarrollo tendrá un costo de 73.000 millones de dólares.
“”Estas consecuencias deben ser previstas para minimizar las consecuencias sociales que los efectos del cambio climático pueden producir. Es necesario planificar y adaptarse para enfrentar las consecuencias del proceso de cambio climático””, concluyó Canziani.

http://www.laprensa.com.ar/421835-Los-costos-del-cambio-climatico.note.aspx