Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea Nacional de Ecuador: “Correa tiene que continuar”

El proyecto político liderado por el presidente Rafael Correa es aún vulnerable. De esta forma lo caracterizó Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea Nacional ecuatoriana, tras el triunfo de la oposición en Quito y Guayaquil en los comicios de febrero. “Todavía tenemos una amenaza permanente de la derecha para lograr recuperar espacios que la Revolución Ciudadana ha ganado. El reto es que este proyecto sea irreversible”, dijo en diálogo exclusivo con Página/12. De visita en el país, Rivadeneira, ex gobernadora de la provincia de Imbabura y una de las líderes de Alianza PAIS, no descartó la reelección de Correa para asegurar la continuidad del proyecto oficialista. “Es la discusión actual en la palestra política y pública. En la Asamblea Nacional hemos planteado la posibilidad de llegar a un acuerdo para una enmienda constitucional”, señaló.

Con respecto a su labor parlamentaria, dijo que las leyes por sí solas no transforman si no existen también espacios de difusión y de debate. “Necesitamos cambiar la matriz cultural. Eso requiere un gran cambio de la conciencia, un cambio de los estereotipos, de los paradigmas que tenemos implementados. Y en eso influyen mucho los medios de comunicación, que actúan como un monopolio de la información. Pero mientras no se empodere a la ciudadanía, la lucha tenemos que darla nosotros (desde el gobierno)”, sostuvo.

–¿La dolarización es un obstáculo para el proyecto de soberanía que buscan concretar?

–Hasta el momento no lo ha sido. El mismo presidente lo ha dicho, actualmente tenemos la dolarización y la vamos a seguir manteniendo sin que eso evite pensar en otro tipo de políticas económicas regionales, como el Banco del Sur. Pero demostramos que en la práctica, a pesar de no tener moneda propia, logramos mantener una estabilidad económica en plena crisis mundial. Eso para no-sotros ha sido importante en el sentido de que podemos establecer un proyecto socialista del siglo XXI en base a esas reglas económicas mundiales. El reto es mantener esa estabilidad a través de estas transformaciones internas. Pero al menos en el corto y mediano plazo esa es nuestra condición.

–¿El oficialismo impulsará la re-reelección del presidente Correa?

–Considero que hay seres humanos que se vuelven importantes para el proyecto. Uno de ellos, y que es uno de los símbolos de nuestra revolución, uno de los personajes más importantes que hemos tenido en la historia de nuestro país, es Rafael Correa. Es uno de los compañeros que han entregado todo por la patria y es responsabilidad de todos mantenerlo. Se ha planteado el tema de la reelección como un debate especialmente en la Asamblea Nacional. Estamos viendo cuál es el mecanismo más adecuado. Se piensa que se podría apostar a una reelección inmediata o la posibilidad de que sea pasando un período. Buscaremos mecanismos de alternancia que fortalezcan la democracia. Los más radicales piensan que este proyecto debe tener una reelección indefinida y que sea el pueblo ecuatoriano el que decida. No hay aún una postura oficial. El 1º de mayo, cuando se haga la comisión nacional del partido, este será uno de los puntos a tratar. Posiblemente después de esa fecha tendremos una postura más clara.

–¿Pero esto no genera una dependencia excesiva de la figura de Correa?

–Sí, posiblemente esa sea una de nuestras deudas. La generación de cuadros políticos que puedan afrontar el seguimiento del proceso de la revolución. El presidente, después del 23 de febrero, cuando muchos han cuestionado la fuerza de Alianza PAIS a nivel nacional, sigue con una aprobación que no baja del 80 por ciento. Y eso nos da un indicador importante para decir que el presidente tiene que continuar por lo menos hasta consolidar bien el proceso. A nivel nacional, conseguir a alguien con el perfil del presidente es algo bastante complicado y lo será en mucho tiempo. Pero estamos trabajando en eso. En mi caso, ser joven y ser mujer no garantiza nada. Uno tiene que entregarlo todo por el proyecto para poder tomar la posta.

–¿Existe verticalismo entre el Ejecutivo y el Legislativo en su país?

–Desde la Asamblea Constituyente de Montecristi en 2008 se cimentó una nueva forma de relación entre las funciones del Estado, que en nuestro país vienen trabajando de manera mancomunada en los últimos siete años. Todos somos parte del mismo proyecto político. Las disputas que se generaban antes causaron un atraso del desarrollo de nuestro pueblo. Y eso se visibilizaba cuando las políticas impulsadas desde el Ejecutivo eran dispares a las del Legislativo. No había acuerdos y eso causaba que incluso desde el antiguo Congreso, por ejemplo, se tomaran medidas económicas perjudiciales para nuestro país. Eso es lo que ha cambiado sustancialmente. Un trabajo interrelacionado, interinstitucional.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-244151-2014-04-15.html