Ofensiva diplomática por el mar – Periódico Cambio, Bolivia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Tras la presentación de la memoria que sustenta la demanda boliviana contra Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIP) de La Haya, en abril de este año, se ha ingresado a una nueva fase de la estrategia marítima nacional que contempla una ofensiva diplomática para posicionar esta demanda en el mundo.

De esa manera, el presidente del Estado, Evo Morales, designó el lunes al expresidente Carlos Mesa (octubre 2003-junio 2005) para que reafirme en el mundo el posicionamiento boliviano con las razones por las que Bolivia recurrió a la justicia internacional con el objetivo de viabilizar la solución de la más que centenaria mediterraneidad.

La comunidad internacional no debe olvidar que Bolivia perdió su acceso soberano al Pacífico tras sufrir la invasión de tropas chilenas en febrero de 1879, la que no solo fue alentada por el gobierno y las oligarquías mapochinas, sino por transnacionales interesadas en explotar los recursos naturales existentes en la zona.

El Jefe de Estado ha iniciado esta semana una serie de reuniones con autoridades de los gobiernos regionales, expresidentes, excancilleres y las dirigencias de la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Conalcam, precisamente para fortalecer las acciones.

Los gobernadores enfatizaron que el objetivo es dar mayor vigor a la posición interna y externa del país sobre el derecho al mar porque se trata de una reivindicación que los bolivianos arrastran hace más de 135 años sin que se alcancen soluciones.

Con la incorporación de Mesa en las acciones en procura del mar, Bolivia llevará adelante acciones al más alto nivel, ya que el agente de la causa boliviana en La Haya es otro expresidente, Eduardo Rodríguez Veltzé, junto al canciller David Choquehuanca, además de otros profesionales bolivianos.

Chile también ha convocado a su equipo, a excomandantes de sus Fuerzas Armadas, ni qué decir de los excancilleres, para contrarrestar las acciones nacionales, pero bajo su tradicional estrategia dilatoria destinada a no solucionar la mediterraneidad nacional, al parecer sin percatarse que de ese modo afecta la integración y el desarrollo regional.

Esta vez, la fuerza puesta por el presidente Morales en el tema preocupa a los sectores radicales chilenos. Sin embargo, los plazos se vencen y el Gobierno de Santiago debe definir en los próximos meses lo que hará para presentar la contramemoria en el Tribunal de La Haya, en febrero de 2015.

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