Ricardo Patiño, canciller ecuatoriano, miembro de la misión de Unasur en Venezuela: “Ya sentimos la voluntad de diálogo”

El pueblo venezolano está a la expectativa ante la apertura al diálogo entre el Gobierno Nacional y la oposición venezolana como el camino necesario que ponga fin, de forma definitiva, a la violencia fascista que han emprendido algunos sectores de la ultraderecha venezolana, buscando a través de salidas no democráticas y poner fin al mandato del presidente Nicolás Maduro Moros. En ese sentido, el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, miembro de unasur que participa como acompañante sostuvo en una entrevista concedida a Ciudad CCS que el diálogo es el camino para superar una escalada de violencia en Venezuela. Para el diplomático, las conversaciones de paz son una alternativa necesaria en los países que integran para el fortalecimiento de la democracia en la región. Alaba la iniciativa emprendida por el Mandatario Nacional, quien ha llamado a los diferentes sectores al diálogo.

Condenó que estos canales no se utilizaron para fortalecer la unidad de los pueblos en conflictos como los acaecidos en Libia y Siria, a pesar del poco esfuerzo emprendido por organismos multilaterales como la ONU, que en muchos casos propiciaron la violencia y permitieron, según su juicio, la intervención foránea en ambas naciones. El canciller hace un llamado a los diferentes sectores de la oposición venezolana a participar en las conversaciones de paz, aseverando que no hay otra salida que el respeto a la constitución y el orden democrático.

—¿Cómo se siente en formar parte, desde la Unasur, en un rol fundamental para el diálogo entre el Gobierno Nacional y la oposición venezo-lana?

— Me siento muy bien, (desde Unasur), nos sentimos muy bien sabiendo que podemos contribuir a que una escalada de violencia (en Venezuela) pueda ser superada. De manera que es un honor estar acá y que nos hayan invitado. Estamos contentos de que en apenas dos jornadas de conversaciones, los diferentes sectores: partidos políticos, movimientos sociales y empresariales, se haya alcanzado ayer (martes 8 de marzo) la primera reunión previa y que la MUD (Mesa de la Unidad Democrática), haya aceptado participar en el diálogo. Este hecho de por sí es de mucha importancia.

(En la misión de Unasur) Estamos contentos de cumplir con este rol, que se desestima en otras regiones del mundo. En el caso de Libia y Siria, no fueron los países de la (Organización) de las Naciones Unidas a favorecer la unidad, y evitar la violencia, en muchos casos de manera abierta influyeron y propiciaron la violencia e incendiaron el país y generaron el pretexto para la intervención. El espíritu de Unasur es un espíritu de hermandad. Por eso, (cuando fuimos convocados) el 12 de marzo en Chile, nos pautamos una reunión antes de la primera semana de abril, sin embargo, nos reunimos el 25 de marzo y ya hemos logrado que (próximamente) la MUD se siente con el Gobierno para establecer los elementos que favorecerán al diálogo.

—Entonces, ¿se encuentra optimista con estas conversaciones?

— Me siento optimista y quiero reiterar la invitación a aquellos movimientos y grupos (políticos) que aún no aceptan sentarse en la mesa de diálogo. No hay otra salida, no son posibles otras vías que la democrática, la constitucional. En un país democrático que tiene opciones constitucionales y electorales, no es la vía intentar por la fuerza tomar el control dictatorialmente. Esto no significa que no haya derecho a expresar, a protestar, a demandar con manifestaciones en calle o en los medios. Lo que no se puede permitir es la violencia o agresión física o a los bienes públicos o privados para hacernos escuchar. El gobierno (de Nicolás Maduro) ha dicho: —estamos dispuestos— ¡vengan a dialogar!, entonces, tomémosle la palabra al Gobierno.

—¿Qué ve en los diálogos entre el Gobierno y oposición venezolana?

— La MUD y el Gobierno han hecho algunos planteamientos en las reuniones previas. Uno de ellos es el rechazo claro y explícito a la violencia. Otro el rechazo a tomar vías inconstitucionales para solucionar conflictos. Apelar a cualquier posibilidad de diálogo, en el marco constitucional y por otro lado, (mantener) la transparencia en las conversaciones. En este acompañamiento, que ellos han llamado tercero de buena fe o testigos, se designó a una comisión formada por los cancilleres de Colombia, Brasil y Ecuador, junto a un representante del Vaticano donde se realizaron los acuerdos previos. Luego, cuando se inicien las conversaciones, se tratarán los temas de fondo. Ya hay unos acuerdos para avanzar en el nombramiento de los funcionarios que ocuparán los poderes del Estado. Esto, con el propósito de mantener un equilibrio en los poderes públicos. El Gobierno (Nacional) ha extendido la invitación a la oposición a que se incorporen al tratamiento de los temas económicos y de seguridad. La MUD ha planteado la creación de una ley de amnistía. El Gobierno ha dicho que estudiará la propuesta, para saber quiénes serían beneficiados con esta ley. Ambos (Gobierno y oposición) han manifestado su voluntad de dialogar todos estos temas.

— ¿Cuál es el formato para este tipo de diálogo, tomando en consideración que usted dijo recientemente que el mismo no debe estar condicionado?

— El Gobierno y la oposición ya se pusieron de acuerdo en cómo va a ser el formato, a pesar de que el presidente Nicolás Maduro hiciera el llamado al diálogo a todos los sectores. Seguramente, en principio será entre el Gobierno y la MUD, que ya se inició en su fase preparatoria. En las próximas horas se darán a conocer los resultados de esta reunión previa. La reunión de la cual aún no se tiene establecido dónde va a ser. Pero será una reunión donde se sentarán ambas partes para conversar sobre los diferentes temas y otros más, como dijo el presidente Nicolás (Maduro): para sacar adelante al país.

—Un primer acercamiento, ¿cómo sería: televisado, en cadena de radio y televisión, tipo debate?

— Eso no lo decidimos nosotros; hay una comisión de enlace para estos temas. Está por plantearse si será televisado en cadena nacional. Tal vez, habrá una rueda de prensa al final de la reunión. Seguramente las reuniones no serán televisadas todo el tiempo. Hay cosas que se tienen que conversar en privado. Nosotros (Unasur), hemos pedido ser solo acompañantes, no mediadores. Vinimos a favorecer el diálogo. El Vaticano y los cancilleres de Unasur seremos solo testigos. A lo mejor nos solicitarán la intervención para destrabar algún tema en cualquier momento. Pero, en general, lo que se quiere es que seamos y seremos solo testigos de estas conversaciones.

—Unasur se estrena en este tipo de iniciativas. ¿Cuál es el papel que tendría el organismo en la región?,

— Ha quedado muy claro la importancia y reconocimiento que tiene Unasur, luego de las decisiones que se tomaron ayer (martes 8 de abril) en Venezuela. Antes de nuestra llegada a Caracas los medios reflejaban un panorama poco favorable del diálogo por parte de la oposición. Pero ya en la reunión, cara a cara, con los sectores de oposición, incluso el encuentro cara a cara entre (Nicolás) Maduro y (Ramón Guillermo) Aveledo, creo que favoreció mucho la conversación. Una cosa es lo que presentan los medios; otra es cuando percibes la honestidad de las palabras y la voluntad de las personas. En principio creíamos que iba a haber una actitud reservada. Desde nuestra segunda venida, ya sentimos la confianza y la voluntad de favorecer el diálogo. Posiblemente con lo que los medios decían: que la misión (Unasur) vendría acá a castigar a poner sanciones a amenazarnos. No, nosotros no somos intervencionistas. Somos hermanos latinoamericanos y venimos a favorecer el diálogo entre el pueblo venezolano y evitar que la violencia llegue a ese límite del cual es muy difícil regresar. No generemos las condiciones para romper la democracia y dar paso a un gobierno dictatorial, como es el caso de Colombia, donde no hay un gobierno dictatorial, pero hay un conflicto armado que lleva décadas. No elegimos eso. Por eso nosotros llegamos aquí corriendo, nos reunimos rápido. El 12 de marzo nos estábamos reuniendo. El 25 llegamos aquí el 6 (de abril) estábamos otra vez. Ojalá se pare definitivamente la violencia y especialmente los muertos. Que no hayan más muertos en Venezuela es nuestro principal objetivo. (El Gobierno y la oposición) no se pondrán de acuerdo del todo. Bueno, es normal. No todos pensamos de igual manera. Pero, pongámonos de acuerdo en todo lo que sea posible para que nos sintamos en un país en donde todos nos respetemos y nuestras diferencias las platicamos y llegamos a ponernos de acuerdo. Reafirmemos el juego democrático en las elecciones, regionales, municipales y en asambleas.

— ¿Qué mensaje le envía a aquellos líderes políticos opositores que se deslindan de la MUD y juegan al fracaso del diálogo?

— Insisto en la invitación a que se acerquen a la mesa de diálogo. La Constitución es el marco habitual para el diálogo. Cualquier persona o grupo puede estar en desacuerdo con el Gobierno, lo puede manifestar, llevar a la Asamblea, hay un camino abierto a las demandas. Esas ideas u opiniones pueden conquistar el corazón de la gente en las elecciones. Pero, mientras tanto, lo importante es que reconozcamos que la única vía civilizada es el diálogo. De lo contrario sería tomar un camino peligroso del cual es muy difícil regresar y puede tomar mucho tiempo, muchas vidas.

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El bloque regional 

La Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, es una organización internacional creada en 2008 como impulso a la integración regional en materia de energía, educación, salud, ambiente, infraestructura, seguridad y democracia. Sus esfuerzos están encaminados a profundizar la unión entre las naciones suramericanas, bajo el reconocimiento de sus objetivos regionales, fortalezas sociales y recursos energéticos. La República Argentina, el Estado Plurinacional de Bolivia, la República Federativa del Brasil, la República de Colombia, la República de Chile, la República del Ecuador, la República Cooperativa de Guyana, la República del Paraguay, la República del Perú, la República de Suriname, la República Oriental del Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela son sus doce Estados miembros. Por la diversidad de países miembros, las lenguas oficiales son el español, el inglés, portugués y neerlandés. Todas las acciones de la Unasur se dirigen a la construcción de una identidad regional, apoyada en una historia compartida y bajo los principios del multilateralismo, vigencia del derecho en las relaciones internacionales y el absoluto respeto de los derechos humanos y los procesos democráticos. “La Unión de Naciones Suramericanas tiene como objetivo construir, de manera participativa y consensuada, un espacio de integración para lograr la inclusión social y la participación ciudadana, fortalecer la democracia y reducir las asimetrías en el marco del fortalecimiento de la soberanía e independencia de los Estados” Tratado Constitutivo. Brasilia, 23 de mayo de 2008.

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Aprobada la cláusula democrática 

El 19 de marzo de este año fue ratificada la Cláusula Democrática, Protocolo Adicional al Tratado Constitutivo del organismo sobre el compromiso con la democracia. Esta iniciativa, que ya está vigente, luego de su aprobación por los diferentes cancilleres miembros del bloque, busca blindar la democracia en la región. El protocolo se aplicará en caso de ruptura o amenaza de ruptura del orden democrático, de una violación del orden constitucional o de cualquier situación que ponga en riesgo el legítimo ejercicio del poder y la vigencia de los valores y principios democráticos “Si se llegara a romper el hilo constitucional en alguno de los Estados miembros, nosotros no lo vamos a permitir. Rechazamos cualquier forma de aventura dictatorial” afirmó el canciller Patiño, quien destacó que esta cláusula democrática nació a raíz del intento de golpe de Estado contra el Presidente ecuatoriano Rafael Correa en septiembre de 2010. Refirió que a través de este medio se podrán activar las alertas tempranas que busquen una salida pacífica a los conflictos internos y resolverlos. De acuerdo con lo explicado por Patiño, el artículo 4 del instrumento estipula como sanciones para los países la suspensión del derecho a participar en los distintos órganos e instancias de la Unasur, así como del goce de los derechos y beneficios del Tratado Constitutivo. Del mismo modo, se establece el cierre parcial o total de las fronteras terrestres, incluyendo la suspensión y/o limitación del comercio, tráfico aéreo y marítimo, comunicaciones, provisión de energía, servicios y suministros. Vale recordar que el Protocolo Adicional al Tratado Constitutivo de Unasur relacionado con la democracia, fue aprobado en 2010.