Acuerdo Mercosur-UE: es imprescindible otra estrategia de negociación – Por Jorge Marchini

Las raudas  negociaciones actuales  entre el Mercosur   y la Unión Europea (UE)  para  alcanzar  un acuerdo comercial y económico  de amplia liberalización  tienen características llamativas  y no casualmente confusas. Los medios de prensa y voceros oficiosos  hablan de demoras y dificultades, pero no  informan en  forma detallada  sobre ellas ni sobre su significación. Ahora  hasta se plantea  que el intercambio pendiente  de propuestas podría  hacerse en los próximos días “antes de que comience el Mundial”  ,  Un paso tan trascendente con indudables derivados  políticos, económicos productivos,  comerciales y sociales parecería que podría entonces  vincularse  y condicionarse  al pitido del árbitro que dará la orden de hacer comenzar a rodar la pelota en el partido Brasil- Croacia el 12 de junio.

Resulta notable la continuidad  del hermetismo alcanzado en las tratativas;   tal como si éstas,  que fueron llevadas a cabo con el mayor sigilo y sin debate público desde su reapertura  en 2010   fueran sólo de rutina  diplomática. Una  perspectiva alternativa ,  y aparentemente distinta a  la anterior,  es  tanto o más grave :  el  reconocer  la trascendencia de lo que está en juego a lo largo de este largo y sinuoso proceso de negociación que comenzara en 1995  , pero afirmando  que no “ hay otro camino” que avanzar  sin demora.

Al calor de la pasión futbolística y luego de casi dos décadas   hasta  podría plantearse  la necesidad de un acuerdo Mercosur-UE   sin siquiera tomarse en consideración  tantas experiencias negativas de liberalización  entre países con distinto grado de desarrollo económico y competitividad   históricas y actuales. Sería como no tener en cuenta que el   generalizado proceso de desindustrialización de América latina en los años 90   tuvo  como impulso  central la ola neoliberal de apertura  irresponsable, o a como no sacar ninguna enseñanza de  las protestas extensivas  hoy mismo de campesinos en Colombia marginados por la apertura importadora de productos subvencionados de EE.UU. y Europa..

¿ Hay otro camino?

Es imprescindible desmitificar  la idea que no hay otra alternativa que avanzar en las condiciones propuestas y  rechazar en forma terminante la caricaturización que hacen voceros  del establishment afirmando que los sectores , organizaciones y personas que rechazamos la firma del acuerdo en las condiciones planteadas, referimos  críticas por querer sólo “poner palos en la rueda”  y no tenemos  propuestas alternativas serias y efectivas. mercosur 14

Los negociadores del Mercosur deben  abrir un campo a la reflexión y participación pública para  plantear sin demora opciones legalmente viables tomando en cuenta la necesidad de evitar que se repita el error de no considerar  condiciones  asimétricas  de desarrollo entre países de  mayor y menor desarrollo económico e industrial que hoy observamos como ejemplo negativo dramáticamente entre los países del  norte y el sur de Europa, :

a)    La extensión de la liberalización comercial:  Esta  no debería alcanzar inmediatamente el   80% de las importaciones europeas como se pretende , sino realizarse en etapas y, en tanto se  presenta  como “acuerdo de cooperación económica”, vincular  cada una de ellas al logro de ciertas metas pre-fijadas de desarrollo  económico ( ejemplo:   PBI per cápita, desarrollo industrial regional) o  social ( ejemploj: aspectos del Indice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas).

Aun si acaso los negociadores de la UE plantearan que no les sería posible aceptar el condicionamiento a indicadores que no pudieran ser controlados por Europa,  otra posibilidad podría ser vincular las concesiones mutuas a metas relacionadas con la participación de mercado de las exportaciones del MERCOSUR (productos con valor agregado, diversificación productiva).

Una metodología con metas acordadas para el desarrollo,  que fueran más allá de salvaguardas temporales,  permitiría: i) de producirse crisis de balanza de pagos u otras dificultades económicas que llevara a la caída de la actividad económica, pudieran revertirse legalmente y renegociarse  las concesiones, ii)  ahondar el compromiso de bregar en forma permanente por el desarrollo mutuo  y armónico de vínculos cooperación  y complementación.

b)    Exigir  un análisis consistente y responsable  específico por productos y sector   de la aplicación   del  Sistema Generalizado de Preferencias  ( SGP) por parte de Europa , al poder ser  interpretado  el  reciente cambio de criterios y  la eliminación para su aplicación en  las importaciones de casi todos los  países del Mercosur   como un factor  distorsivo  y/o condicionante indirecto de hecho de la armonía que requieren  negociaciones  internacionales  con un horizonte de largo plazo.

c)    Acotar las metas para alcanzar resultados viables, consistentes y mutuamente beneficiosos  Teniendo en cuenta que, tal como ocurre en general con los mal llamados “tratados de libre comercio”(TLC),   la mayor parte de los capítulos de la negociación  Mercosur- UE no son de carácter comercial sino se vinculan a un amplio espectro de temas  estratégicos   ( compras públicas, propiedad intelectual , servicios financieros, telecomunicaciones, transporte marítimo, competencia, entre otros), plantear prioridades de negociación – ejemplo: comenzar  por los aspectos comerciales-  , no temiendo incluir en una  agenda efectiva  otros temas que no deben ser marginados por su incidencia también hoy central  en las relaciones comerciales y económicas intra-regionales  como ser: el movimiento de personas, la complementación educativa, la complementación industrial, los programas de cooperación en  investigación y desarrollo.

trabajador metalurgico Tal como señalara   en un reciente excelente artículo el ex secretario general de la Cancillería de Brasil,  Samuel Pinheiro Guimarães, al realizar  un análisis muy calificado  de la información parcial que se ha podido conocer  hasta el  momento,  de alcanzarse un acuerdo  UE-Mercosur en las condiciones planteadas hoy  por los negociadores, éste  podría significar  “el inicio del fin del Mercosur, y el fin de la posibilidad de desarrollo autónomo  y soberano  brasileño y del objetivo estratégico de Brasil de construir un bloque económico y político de América del Sur , próspero, democrático y soberano”

Las negociaciones  de dos regiones tan importantes y con lazos tan estrechos como la Unión Europea y el  Mercosur son un asunto serio y no pueden ser concretadas  a libro en entremeses confidenciales por técnicos  y diplomáticos para ser  presentadas como “fait accompli” a las sociedad. Deben formar parte de una construcción y  voluntad genuina y consistente  teniendo en consideración  capacidades, necesidades y potencialidades.

Ya ante  la inminencia de la pasión deportiva  mundial tal vez sea oportuno referir  la necesidad de establecer  prioridades   con  un principios  futbolístico :  no permitamos que los pueblos y economías  del MERCOSUR queden nuevamente  en “offside”  por no comprender dónde  nos encontramos  parados,

Notas
1 Ver diario de negocios  INFOBAE de Argentina del 23/05/2014  en  http://www.iprofesional.com/notas/187571-Quieren-intercambiar-las-ofertas-para-un-tratado-Mercosur-y-la-Unin-Europea-antes-del-Mundial
2 Reglamento  978/2012 de la Unión Europea , por el cual fueron excluidos Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela de los beneficios del SGP europeo.
3 “A União Europeia e o fim do Mercosul “  http://www.cartamaior.com.br/?/Editoria/Internacional/A-Uniao-Europeia-e-o-fim-d