“Estamos muy contentos de que vuelvas a presidir los destinos de Chile. Han quedado muchas tareas pendientes entre ambos países, tenemos mucho para dar en la relación” – Cristina Fernández a Michelle Bachelet

En el primer viaje al exterior de su nuevo mandato, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, pasó por Buenos Aires para reunirse con su par Cristina Kirchner y renovar el interés en profundizar la relación bilateral. En varias oportunidades las presidentas mencionaron la necesidad de “relanzar con mucha fuerza” los objetivos estratégicos establecidas en el Tratado de Maipú, que ambas suscribieron en 2009. “El gran desafío es que este camino de integración no se detenga, sino que se profundice en beneficio de ambos pueblos”, con el objetivo de “derrotar la desigualdad”, afirmó Cristina Kirchner en la presentación en el Salón de las Mujeres del Bicentenario, lugar elegido, explicó, ya que se trataba de un encuentro de dos presidentas. “Discúlpenme que esté tan con el género”, bromeó.

Bachelet aterrizó el domingo a la noche y se volvió ayer mismo. Hoy recibirá en Santiago, Chile, al presidente ecuatoriano Rafael Correa. Pese a lo breve, se reunió, firmó acuerdos, dio una conferencia de prensa y compartió un almuerzo con Cristina Kirchner. Y más tarde pasó por la Embajada de Chile, visitó la Corte Suprema y habló ante la Asamblea Legislativa. “Una visita breve, pero sumamente productiva. Hemos retomado nuestro diálogo profundo”, definió Bachelet.

Originalmente, la visita estaba pautada para abril –Bachelet asumió en marzo–, pero fue postergándose por las catástrofes que sufrió Chile: un terremoto en el norte y un gran incendio en Valparaíso. Con todo, Bachelet mantuvo siempre la promesa de que su primer viaje fuera a Buenos Aires, como muestra de la importancia del vínculo bilateral para su gobierno, que promete mayor cercanía de lo que resultó durante el mandato del conservador Sebastián Piñera.

“Cuando nosotros venimos acá lo hacemos porque estamos convencidos de que la relación entre Chile y Argentina, Argentina y Chile, es una relación prioritaria para nuestro país, que es una nación hermana con la cual queremos llevar a cabo aquello que nos comprometimos unos años atrás. Pero también porque Chile quiere reimpulsar con mucha fuerza lo que es su relación con todos los países de la región, que sentimos tenemos que dar pasos mucho más rápidos y dinámicos en esa dirección”, definió Bachelet. Casi una declaración de principios.

Cristina Kirchner la recibió con palabras de cariño. “Quiero decirte, Michelle, que estamos muy contentos, por lo menos una buena parte de los argentinos y especialmente quien habla, de que vuelvas a presidir los destinos de Chile. Han quedado muchas tareas pendientes entre ambos países, tenemos mucho para dar en la relación”, dijo.

Una de las definiciones que dejaron las presidentas durante la rueda de prensa fue la idea de duplicar la cantidad de pasos entre ambos países. “La conectividad de Argentina con Chile es trascendental para que podamos contar con mayor competitividad en toda la economía regional, no solamente Argentina y Chile, sino toda América del Sur”, se entusiasmó CFK.

A Bachelet la consultaron sobre las supuestas “trabas comerciales” de Argentina al ingreso de los productos chilenos. La mandataria no hizo ninguna referencia a las supuestas trabas, sólo deslizó –aclarando que no era una queja– “una balanza deficitaria para Chile, porque efectivamente importamos mucho desde la Argentina”. Cristina Kirchner agarró el tema antes de que se escapara. “Es evidente que si la Argentina es el segundo destino de las inversiones de Chile, no deben tener muchas trabas. Yo, por lo menos, si tuviera muchas trabas un país no lo elegiría como segundo destino de mis inversiones”, agregó.

Las presidentas se refirieron al tema del narcotráfico. “Vamos a juntar nuestro esfuerzo”, sostuvo Bachelet, quien también incluyó la problemática en la agenda de la Unasur. “Requiere del acuerdo de tener protocolos comunes entre un conjunto de gobiernos”, explicó. Cristina Kirchner optó por una respuesta más política. “Tenemos que ser realistas, ni Chile ni la Argentina son países productores de droga”, consideró. “Es fundamental en el problema de la droga que los países que son grandes receptores, los de Europa y Estados Unidos, participen en esta lucha y acuerden protocolos comunes porque en realidad nuestro países –más allá de las adicciones que pueda haber en Chile o en Argentina– son países de tránsito o de paso, no son productores ni grandes consumidores”, definió. Y concluyó que “si hace 20 años se viene proponiendo una forma de combate y el problema crece, hay que cambiar los métodos”.

También hubo tiempo para un cruce de Cristina Kirchner con una periodista de Clarín, quien habló de “algunas políticas de La Cámpora” que produjeron choques con el gobierno de Piñera, en referencia a la controversia por el hangar de la empresa área LAN en Aeroparque. Luego de varias idas y vueltas, CFK respondió que “no hubo ningún reclamo porque no hay ninguna cuestión pendiente con LAN” para después añadir que “creo que hay algo judicial”, invocando al juez Raúl Zaffaroni que andaba por allí. Bachelet lo confirmó: “Es verdad que yo no recibí ninguna petición de LAN Chile para que hiciera ninguna gestión a este respecto y eso es debido a que está donde tiene que resolverse, que es en la Justicia”.

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