Mundial: hubo festejos y la presidenta recibe a la Selección subcampeona

“Todos están orgullosos”

Después de seguir la final del Mundial desde la Quinta de Olivos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó por teléfono al técnico de la Selección, Alejandro Sabella, para felicitarlo a él y a los jugadores por su de-sempeño durante todo el certamen, en el que el equipo de Argentina terminó como subcampeón. El seleccionado nacional llegará al país hoy por la mañana, pasadas las nueve, en un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas –en el mismo avión que los llevó a Brasil– y que aterrizará en el Aeropuerto de Ezeiza. Luego, la Selección se dirigirá al predio que la Asociación del Fútbol Argentino tiene en la misma localidad bonaerense. Hacia allí irá también la Presidenta para darles la bienvenida y saludar a los jugadores y al cuerpo técnico. Trascendió que el seleccionado podría trasladarse por la tarde al Obelisco, para saludar a los hinchas.

“Todos los argentinos están orgullosos de su equipo”, le dijo Cristina Fernández de Kirchner al director técnico, según difundió la agencia oficial Télam. “La Presidenta se comunicó (con Sabella) para felicitarlo a él y al plantel por su desempeño y mañana (por hoy) los saludará en el predio de la AFA, antes de viajar a El Calafate para asistir al cumpleaños de su nieto Iván Néstor”, informaron fuentes de la Casa Rosada.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, le había ofrecido a Fernández de Kirchner que viajara a Brasil para presenciar la final del Mundial, una invitación que extendió también a otros mandatarios, como los de Rusia, Vladimir Putin, o de Alemania, Angela Merkel, a quienes se pudo ver ayer en el estadio de Maracaná. Pero la Presidenta –que la última semana terminó de recuperarse de un cuadro de faringolaringitis aguda que le exigió evitar la exposición pública– declinó el ofrecimiento de Rousseff. Fernández de Kirchner le envió una carta a la presidenta brasileña explicándole que no podría viajar a ver la final como consecuencia de la enfermedad que sufrió, así como por los compromisos que debía cumplir el sábado pasado (un encuentro con Putin) y también hoy mismo (el primer cumpleaños de su nieto, Néstor Iván Kirchner, que se celebrará en Santa Cruz).

La Presidenta permaneció ayer en la residencia de Olivos durante el partido entre Argentina y Alemania, siempre al tanto de las alternativas del encuentro, según se informó.

Hoy, antes de viajar a la provincia de Santa Cruz, la Presidenta saludará a los jugadores y al cuerpo técnico de la Selección Nacional, que arribarán al país tras pasar la noche en el hotel Radisson Barra de Río de Janeiro. Anoche se especuló con la posibilidad de que la Presidenta los recibiera en la Casa Rosada o en la Quinta de Olivos, aunque luego trascendió que ella misma se trasladaría hasta el predio de la AFA en Ezeiza.

Aunque las felicitaciones oficiales fueron comunicadas al seleccionado directamente por la Presidenta, hubo otros funcionarios del gobierno nacional que dieron a conocer sus sensaciones sobre la performance del equipo argentino de fútbol. “Escuché a jugadores y cuerpo técnico tras el partido. Gracias Argentina por dar el ejemplo dentro y fuera de la cancha”, destacó el ministro de Defensa, Agustín Rossi. “¡Todo nuestro reconocimiento al equipo argentino por su esfuerzo y grandeza!”, escribió ayer en su cuenta de Twitter la ministra de De- sarrollo Social, Alicia Kirchner, una vez que terminó el partido. Más temprano, la ministra de Cultura, Teresa Parodi, había dicho sobre la final del Mundial: “El fútbol siempre nos pone de fiesta”. Previo al encuentro, el Ministerio de Cultura invitó a visitar en su último día la muestra Glorias mundiales, del artista Peti López, y fue en ese contexto que la ministra Parodi aludió a la final del Mundial.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-250710-2014-07-14.html

 

El día después: al menos 55 heridos, más de 60 detenidos y destrozos en los alrededores del Obelisco

Los incidentes comenzaron poco antes de las 22 y se extendieron hasta pasada la medianoche. Horas antes, desde la finalización del partido entre Argentina y Alemania, una multitud festejó, aún cuando la Selección perdió el partido ante Alemania.

Al menos una veintena de heridos, medio centenar de detenidos, saqueos y destrozos en comercios fue el saldo de los ataques de un grupo que participó de los multitudinarios festejos en la zona del Obelisco por el subcampeonato obtenido por la Selección en Mundial Brasil 2014.

La Guardia de Infantería de la Policía Federal reprimió los disturbios con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes, lo que generó que los agresores se replegaran sobre avenida Corrientes, Cerrito y Carlos Pellegrini, donde produjeron ataques y destrozos en bares, comercios, teatros y hasta sedes bancarias.

Al menos 15 efectivos resultaron heridos a causa de las botellas con palos y cascotes con que el grupo resistió el avance policial, mientras el número de lesionados entre los manifestantes ascendió a siete, según precisó alrededor de las 23 el titular del SAME, Alberto Crescenti.

La Guardia de Infantería y otros efectivos de la Policía Federal detuvieron a más de 60 manifestantes, que actuaron en su mayoría con capuchas y remeras en la cabeza para proteger sus rostros, armados con palos, botellas y piedras.

Los incidentes comenzaron poco antes de las 22 y hasta entonces, desde la finalización del partido entre Argentina y Alemania, una multitud festejó, aún cuando la Selección perdió el partido ante Alemania.

Los disturbios comenzaron cuando un grupo atacó un móvil televisivo de la señal TN, donde arrancó una de las antenas del techo, lo que generó que los trabajadores abandonaran el vehículo.

En tanto, los dos móviles del canal C5N fueron agredidos y obligados a replegarse, impidiendo el desarrollo de la transmisión en vivo desde el lugar de los incidentes.

Cuando las formaciones policiales comenzaron a avanzar por las adyacencias de la Plaza de la República, los manifestantes resistieron con palos, piedras y botellazos, lo que generó corridas desde Carlos Pellegrini hacia la calle Cerrito, por avenida Corrientes.

Los agresores rompieron baldosas de la Plaza de la República para atacar a los efectivos de la Policía Federal, que avanzaron con camiones y motos, mientras los gases lacrimógenos afectaron también a familias que estaban festejando sin ocasionar disturbios.

También se produjeron incendios en distintos puntos de las adyacencias del Obelisco, sobre todo de los tachos de basura dispuestos por el gobierno porteño, que lucieron incinerados y dados vuelta en gran número.

Luego de que la Guardia de Infantería despejara la zona del Obelisco, con camiones hidrantes y balas de goma, los manifestantes se replegaron sobre Corrientes y generaron destrozos en distintos locales comerciales, bares y hasta sedes bancarias, muchos de los cuales fueron saqueados.

El ingreso de un bar ubicado sobre Cerrito, debajo del hotel ‘NH Tango‘, fue violentado por los agresores, que sustrajeron bebidas alcohólicas y hasta una sombrilla, mientras otro grupo intentó romper las puertas de ingreso del Teatro Brodway, en la avenida Corrientes.

También hubo destrozos en las paradas del Metrobús, sobre la avenida 9 de Julio, en distintos comercios del microcentro y en algunas bocas de las estaciones del subte, donde los agresores se concentraron para resistir el avance policial.

Por su parte, la Policía Metropolitana llegó con decenas de móviles y efectivos recién pasadas las 23 y contribuyeron a dispersar a los últimos revoltosos.

A medianoche, los vándalos habían sido dispersados y se producían las últimas detenciones, mientras se estaba iniciando la recolección de la basura y los restos de los daños, dispersa en toda el área.

http://www.cronista.com/economiapolitica/El-dia-despues-al-menos-55-heridos-mas-de-60-detenidos-y-destrozos-en-los-alrededores-del-Obelisco-20140714-0064.html

 

A pesar de la derrota, la gente festejó en las calles de todo el país

Una vez consumado el pitazo final del italiano Nicola Rizzoli, que decretó el triunfo ajustado de Alemania (1-0) en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, la gente se volcó masivamente a festejar en la vía pública, más allá del resultado

Pese a la derrota en la final de la Copa del Mundo Brasil 2014, el público argentino, de a miles, invadió las calles del centro de la ciudad de Buenos Aires, haciendo epicentro en el Obelisco porteño.

Una vez consumado el pitazo final del italiano Nicola Rizzoli, que decretó el triunfo ajustado de Alemania (1-0) en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, la gente se volcó masivamente a festejar en la vía pública, más allá del resultado.

Imposible calcular la cantidad, pero, de a cientos, de a miles, los simpatizantes albicelestes se fueron acercando al centro de la ciudad.

Muchos vestidos con camisetas de la Selección, otros con las de sus clubes (se distinguieron de Boca, River, Racing, Independiente, Atlanta y Platense, entre muchas otras), los hinchas argentinos fueron caminando desde avenida Corrientes con intersección Callao, en dirección hacia el Bajo.

Hubo mucha batucada, mucho bombo, acompañados por tronar de cornetas y vuvuzelas, aquel instrumento que fue popularizado en el Mundial anterior, el de Sudáfrica 2010.

Los hinchas argentinos ya se habían ubicado en el Centro porteño para observar los 120 minutos reglamentarios.

Y, a través de una pantalla gigante, se pudo visualizar a Lionel Messi, cuando recibía el premio del `Mejor jugador del Mundial`, otorgado por la FIFA. Allí, la gente estalló en una ovación.

Lo mismo ocurrió con el público cuando se divisó al emblema y alma del equipo, el capitán sin cinta llamado Javier Mascherano, que era condecorado con la medalla por el subcampeonato.

Apenas concluido el partido, muchos de los vendedores apostados en la zona céntrica, se lamentaban por el resultado. De hecho, la señora Laura M., de aproximadamente 50 años, le confesó a Télam que “es una lástima el resultado, porque me jugué con la bandera y no se la puedo vender a nadie”.

La referencia tenía relación directa con el hecho de la `obra hecha` que representaba una bandera de palo que contenía la imagen de Lionel Messi besando la Copa del Mundo.

“Hice 50 banderas y pensaba venderlas todas. Solamente pude vender cuatro. Pero también ahora el precio bajó de 70 a 30 pesos”, remarcó la vendedora.

http://mundial.telam.com.ar/notas/201407/70931-argentina-final-calle.html