Óscar Iván Zuluaga, excandidato a la presidencia del Colombia: “Llegó el momento de que el Gobierno entienda que las Farc son victimarios y que ese reconocimiento tiene que estar en debate en la Mesa de La Habana”

MARÍA JIMENA DUZÁN: Tras la derrota, usted ha dicho que anda en la tarea de armar un partido de oposición moderno y democrático. Teniendo en cuenta que el uribismo es ante todo un culto al expresidente Uribe, ¿cómo va a hacer ese milagro?

ÓSCAR IVÁN ZULUAGA: No se equivoque: el Centro Democrático tiene ya unos postulados ideológicos muy claros así sea evidente que quien lo funda y lo inspira sea Álvaro Uribe. Pero además se ha creado toda una organización y una serie de mecanismos de selección para elegir a sus representantes con el objetivo de que sea un partido que interprete el sentir de los ciudadanos. También vamos a internacionalizarlo para vincular a los colombianos en el exterior porque reclaman presencia política en lugares como Florida, España, Ecuador y Venezuela.

M. J. D.: Cuando el uribismo fundó La U se dijo lo mismo, pero lo que se creó fue un remedo de partido muy poco democrático, que giraba alrededor de una figura y de los avales. ¿Van a repetir la misma historia?

O. I. Z.: No lo vamos a hacer. La dirección de La U es de mayoría parlamentaria y en el caso del CD va a haber un equilibrio entre las diferentes organizaciones sociales. Tendrán cabida las mujeres y los jóvenes. Va a ser un partido basado en la militancia y en la membresía. Las consultas internas estarán abiertas solo a los candidatos que estén carnetizados y se establece el derecho a la abstención. Es decir, si un grupo de personas no está de acuerdo con un determinado candidato puede no votar por ese candidato. Ese es un ejemplo de cómo estamos abriendo espacios de participación a las diferentes tendencias dentro del partido. Pero la gran diferencia con La U es que no va a haber ninguna persona con un puesto en la administración Santos. Vamos a actuar con total independencia y a ejercer una oposición constructiva. Los espacios que ganemos, los vamos a obtener por elección.

M. J. D.: ¿Y su primer objetivo son las elecciones regionales de 2015?

O. I. Z.: Sí, y para eso estamos diseñando una convención en el mes de octubre con dos propósitos: ajustar los estatutos con la gente de las regiones y elegir los cargos que nos permitan organizarnos en el nivel departamental y municipal. Lo que muchos medios no han entendido es que al presidente Uribe le gusta escuchar y que nuestro partido está basado en el diálogo ciudadano. Así fue como yo construí mi candidatura. Escuchando a los colombianos e identificando sus problemas. Por eso saqué 7 millones de votos, porque en enero yo era un desconocido. Los medios y usted misma no daban un peso por mi candidatura.

M. J. D.: ¿Cuáles son las propuestas que van a presentar en el Congreso?

O. I. Z.: Tenemos una agenda ambiciosa. Vamos a presentar una reforma educativa, pensando en el estudiante, una reforma electoral, pensando en el ciudadano, una reforma a la salud pensando en el paciente y una reforma en el tema agropecuario que les resuelva la vida a los campesinos. Vamos a proponer la prima de vivienda para que trabajadores formales tengan casa propia o mejoren la que tienen. Esta propuesta es mejor que las 400.000 viviendas gratis que este gobierno prometió – ¡que valen 16 billones de pesos!–. Vamos a hacer un control político para ver de dónde va a sacar el gobierno los recursos para cumplir esa promesa. Y ese control lo vamos a ejercer en todos los campos.

M. J. D.: ¿Se van a seguir oponiendo como una mula muerta al proceso de paz?

O. I. Z.: Le aclaro: nosotros estamos de acuerdo con una paz negociada pero exigiendo unos compromisos mínimos y 7 millones de colombianos se pronunciaron en apoyo de nuestra propuesta. Y le doy un ejemplo de un tema que puede empezar a cambiar: hace pocos días se hizo un foro sobre las víctimas de las Farc en el club El Nogal, voces que no han sido escuchadas ni han sido tomadas en cuenta, porque el tema de las víctimas estaba relegado prácticamente a lo que representaba Iván Cepeda. Llegó el momento de que el gobierno entienda que las Farc son victimarios y que ese reconocimiento tiene que estar en debate en la Mesa de La Habana.

M. J. D.: Con todo respeto, el primero que habló de las víctimas de las Farc fue el gobierno Santos… Pero además, sorprende ver al uribismo tan preocupado por las víctimas de las Farc cuando nunca le interesaron las víctimas del conflicto. En el gobierno de Uribe se hundió la Ley de Víctimas porque no había dinero.

O. I. Z.: Eso no es cierto. Yo como ministro de Hacienda de Uribe firmé la reparación administrativa de las víctimas. Sí reconocimos a las víctimas. Mire, el presidente Santos me quiso convertir en el candidato de la guerra y no pudo porque 7 millones de colombianos le dijeron: no queremos la guerra sino una paz bajo ciertas condiciones. Ese tema lo tiene que entender el gobierno y las Farc porque fue un hecho democrático.

M. J. D.: Las Farc aceptaron en un comunicado que le van a dar la cara a las víctimas y aceptaron su responsabilidad en el conflicto. ¿Alguna opinión al respecto?

O. I. Z.: Creo que el mayor avance ha sido el de reconocer a las organizaciones de víctimas de las Farc que no estaban debidamente reconocidas.

M. J. D.: Ya que está dispuesto a una paz negociada, ¿estaría dispuesto a ir a La Habana?

O. I. Z.: Lo de menos es ir a sentarse con las Farc. El tema es bajo qué condiciones queremos que se dé una paz negociada. No se trata de ir a hablar por hablar con actores armados que han cometido delitos de lesa humanidad. Lo que queremos saber es si van a aceptar unas condiciones mínimas, como lo venimos proponiendo.

M. J. D.: Usted habla de una paz negociada pero me parece que es más una paz sin negociación.

O. I. Z.: Nosotros estamos por una paz negociada. Lo que pasa es que exigimos que las Farc entreguen las armas, como sucedió con las AUC y no que las ‘dejen’. Las Farc se han financiado con el narcotráfico durante años y si de verdad tienen un interés por reinsertarse a la sociedad civil deben hacer una entrega de armas.

M. J. D.: Según el informe de la OEA, las armas que entregaron las AUC en su mayoría eran de fisto y las estructuras de poder quedaron intactas…

O. I. Z.: No es cierto. Nosotros vimos un desmonte de esas estructuras. Y otra historia que tiene diferentes explicaciones es lo que sucedió con quienes no se sometieron a la Justicia.

M. J. D.: Algo me dice que si se firman los acuerdos de La Habana y se presentan a un referendo, hoy ustedes lo votarían en contra…

O. I. Z.: Ya no se nos puede decir que queremos entorpecer el proceso de paz porque por nosotros votaron 7 millones de colombianos. Y vamos a defender a esos 7 millones que han planteado serias diferencias en esa materia. La paz no puede ser a cualquier precio.

M. J. D.: ¿Ustedes seguirán insistiendo en desconocer cualquier acuerdo que se firme en La Habana, así se trate de reformas sociales que necesita urgentemente el país?

O. I. Z.: Es que todo eso se ha presentado como una concesión a las Farc y eso es muy delicado. Esas reformas no pueden depender de un acuerdo con las Farc. ¿Para qué son las instituciones? Pero además, nosotros no creemos que para el país son buenas las zonas de reserva campesinas porque eso fragmentaría al país en beneficio de las Farc. En esto no podemos ser ingenuos.

M. J. D.: O sea que usted cree en la paz negociada, pero no le cree nada a las Farc…

O. I. Z.: Es que son muchos los años de vivir del narcotráfico. Y cuando las Farc dicen que están dispuestas a abandonar el narcotráfico, yo les pregunto: ¿y dónde está la plata del narcotráfico? ¿Por qué quieren las zonas de reserva campesina?… Si es que realmente quieren una paz negociada, esa plata tiene que ser para reparar a las víctimas.

M. J. D.: ¿Ustedes se están preparando para el posconflicto?

O. I. Z.: ¿Pero qué es el posconflicto? El Estado tiene que estar siempre buscando la manera de mejorar la vivienda, la educación de la gente. Ahora, es cierto que buena parte de esa construcción no se ha podido hacer porque las Farc, el narcotráfico y los paramilitares han sido una máquina de terror contra el Estado, pero este es el que tiene que reaccionar para enfrentar esos flagelos. No negociar ni hacer concesiones con ninguno de esos actores.

M. J. D.: ¿Ya no va la constituyente uribista?

O. I. Z.: No va. Estamos pensando más en una reforma estructural de la Justicia, diferente a la que va a presentar el gobierno.

M. J. D.: Que el CD proponga una reforma a la Justicia cuando varios funcionarios del gobierno Uribe están condenados o prófugos, ¿no levanta suspicacias?

O. I. Z.: Lo de Andrés Felipe, con todo el respeto, me parece una injusticia y demuestra que la Justicia está politizada. No se ha robado un solo peso y aparece condenado a 17 años y con una sanción millonaria. En cambio el gobierno está bregando a ver cómo no se le da un día de cárcel a las Farc.

M. J. D.: Por lo que veo, van a hacer todo lo posible porque estos cuatro años sean invivibles para el gobierno Santos…

O. I. Z.: Vamos a hacer un control político que el país necesita. A Colombia le hizo mucho mal el unanimismo de los primeros cuatro años de Santos, el mismo que permitió que pasara una reforma de la Justicia como la que se aprobó. Si hay coincidencias en ciertos temas con otros partidos como el del senador Robledo, se harán acuerdos. Y si el gobierno adopta propuestas nuestras, se lo reconoceremos. Por ejemplo, durante mi campaña yo propuse la extensión del cuatro por mil y la del impuesto al patrimonio. ¿Qué acaba de hacer el gobierno? Anunciar que esa es la reforma tributaria.

M. J. D.: ¿Usted llegó a pensar que iba a ganar?

O. I. Z.: Soy una persona muy realista y pensé que las condiciones estaban dadas para que la contienda estuviera reñida. Lo que sí nunca pensé es que Santos me iba a ganar por una diferencia de 900.000 votos. Eso todavía no me cuadra. ¡Pasó de 3.300,000 en la primera vuelta a 7 millones y pico en la segunda!

M. J. D.: Y sin embargo usted aceptó su derrota… cosa que no hizo el expresidente Uribe.

O. I. Z.: Cada uno tiene su modo de ser y por eso nos complementamos. Ese día el expresidente recibió muchas informaciones de dudas en la votación y por eso salió haciendo esas denuncias. Lo cierto es que al jueves siguiente yo ya estaba montado en un avión viendo cómo empezaba a organizar el partido y desde entonces no he parado.

M. J. D.: ¿Cómo ve al Santos II?

O. I. Z.: Pues creo que todavía no ha empezado a gobernar. Ha recogido el fervor de la Selección Colombia y no ha salido de Brasil y ya tiene de aliado hasta a Putin. Cuando empiece a gobernar le responderé mejor esa pregunta.

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