Argentina: comunidad Mocoví inaugura emisora radial propia

“Antes teníamos las lanzas, ahora tenemos la radio para que la cultura del pueblo mocoví siga vigente.” El cacique César Coria (Cotapic para los mocovíes), junto con su comunidad, tuvo una semana de celebraciones: primero fue el Dalaic Naga Mocoit (Año Nuevo Mocoví) y en forma casi simultánea la inauguración de la primera emisora santafecina que está en manos de un pueblo originario. “Desde hace un año veníamos con la idea de la radio, capacitamos a nuestros jóvenes para que se hagan cargo de ella y ahora ya es una realidad”, sostuvo el cacique, que ahora sueña con que proliferen las antenas transmisoras en otros departamentos santafecinos donde hay descendientes de un pueblo guerrero que fue uno de los que más resistió tanto la colonización y evangelización española como el avance implacable sobre sus tierras del Ejército Argentino, años después de la Revolución de Mayo de 1810, bajo el pretexto de extender “las fronteras de la civilización”. Ya está en el aire la FM 88.5 Aim Mokoilek (Soy Mocoví), “un arma para ganar la paz” –sostuvo el jefe de la comunidad–, que se logró en el marco de la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

“Es maravilloso disfrutar de esta experiencia, de ver cómo este medio de la comunidad mocoví expresa su cultura, su lengua; es maravilloso sentir el amor y las ganas de hacer de los trabajadores y trabajadoras de estos medios y saber también que el Estado está presente en este logro”, expresó el titular de la Afsca, Martín Sabbatella, al ser entrevistado en vivo por Jorge Catorí, un joven de 16 años que cursa el cuarto año de la secundaria en su pueblo natal y que hace una semana debutó como conductor de uno de los programas de la FM de Colonia Dolores, un pueblo de 24 manzanas a 160 kilómetros de la ciudad de Santa Fe y en el que viven 720 personas. “El 95 por ciento de los habitantes son descendientes del pueblo originario mocoví”, recalcó el joven Catorí, quien reconoce que todavía le falta “soltarse” frente al micrófono y también cuando le toca ser entrevistado.

“La gente adulta de la Comisión Mocoví hace mucho tiempo viene queriendo tener una radio y el año pasado, en agosto, consiguió la autorización de la Afsca y ahora pudimos empezar”, señaló el joven Catorí. El cacique le dijo a Página/12 que “por culpa del dólar” tuvieron problemas para reunir el dinero necesario para la antena de más de ochenta metros que les permite llegar, por ahora, a un radio de 50 kilómetros, pero que piensan ampliar en el corto plazo. El año pasado ganaron uno de los concursos del Fondo de Fomento Concursable (Fomeca) y recibieron un aporte de 96 mil pesos para el equipamiento de la radio. “La inflación nos golpeó y tuvimos que salir a pedir apoyo económico para poder instalar la radio, porque la plata que nos habían dado ya no nos alcanzaba.”

“Este es un sueño de la gente adulta y lo que buscamos es que nuestra comunidad sea escuchada, que podamos difundir la voz mocoví para que no se pierdan nuestras costumbres, nuestras tradiciones. También lo que han buscado los adultos es que los jóvenes se acerquen a la radio y que no sigan teniendo vergüenza, que sigan defendiendo su origen y que nunca más se sientan avergonzados”, subrayó Jorge Catorí. Muchos de los jóvenes han perdido el conocimiento pleno de la lengua de sus ancestros y eso es algo que preocupa a los mayores.

“Lo que ocurrió es que los mocovíes han sido separados en distintas comunidades que, por la persecución que han sufrido, han ido desarrollando sus vidas perdiendo el contacto los unos con los otros, de manera tal que hoy tienen modismos diferentes en el lenguaje. Y los más jóvenes han dejado de hablar la lengua de sus ancestros por la discriminación que han sufrido; preferían hablar en castellano para no sufrir las burlas de sus compañeros blancos en la escuela”, señaló Juan Carlos Cesoni, coordinador de la Delegación de la Afsca en Santa Fe. “Por eso sería muy importante que todas las comunidades pudieran tener su medio de comunicación audiovisual, para interconectarse y poder fortalecer sus vínculos.”

Jorge Catorí está “muy contento” con la repercusión que ha tenido la radio en el pueblo. “La gente está muy feliz, quiere participar en todo, y cuando empezamos a salir al aire, hace una semana, todos se iban pasando la noticia de boca en boca y después nos felicitaban. Es increíble lo que está pasando.”

“Para nosotros -dice Catori- la tierra es prestada y les pertenece a nuestros hijos, a nuestros nietos, como le dijo alguna vez (en 1855) el cacique Seattle a un presidente de Estados Unidos (Franklin Pierce) explicándole el valor que tiene la tierra para nuestros pueblos. Cuando la tierra se renueva, cuando todo comienza a ponerse verde, para nosotros empieza un nuevo ciclo. Para nosotros no tiene una fecha fija el Año Nuevo, pero este año lo hemos empezado con radio nueva y eso nos abre la posibilidad de llegar a otras personas con nuestro mensaje en favor del cuidado de la naturaleza, es el mundo que tenemos y debemos cuidarlo, cosa que no hace el hombre blanco.”

En la inauguración de la radio estuvo presente también la Defensora del Público, Cynthia Ottaviano, a quien los lugareños le reconocieron el esfuerzo y el aporte, dándoles capacitación a los chicos mocovíes que se están haciendo cargo de la transmisión.

Además de las presencias, hubo dos grandes ausencias. En uno de los casos, por problemas de salud, no pudo estar la mujer del cacique, Dorita Salteño, descendiente del gran cacique Mariano Salteño, uno de los últimos en resignar la lucha frente al avance del Ejército y de los franciscanos. Salteño hizo “guerra de guerrillas” antes que Martín Miguel de Güemes. “A nosotros nos doblegó el fusil, porque nuestra arma era la lanza”, comentó el cacique actual. La otra ausencia notoria fue la del jefe comunal de Colonia Dolores, el radical Raúl Omar Yausi. Dicen que suele tener actitudes de “carapálida”.

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-254848-2014-09-09.html