Pablo Mieres, candidato a presidente por el Partido Independiente (Uruguay): “La crisis de inseguridad empieza con el PC y con el PN”

Reivindicando al Partido Independiente como “el único puente entre los dos bloques” político-ideológicos que existen en el país, el candidato presidencial Pablo Mieres en entrevista con LA REPÚBLICA abordó varios temas de interés: la seguridad ciudadana, la educación, la eventualidad de participar en el futuro gobierno, y la baja de edad de imputabilidad, entre otros.

Afirmó que los partidos tradicionales “son responsables de los presupuestos de miseria a la Policía”.

Desde las anteriores elecciones a la fecha, ¿qué virtudes destacaría del Partido Independiente en este período?

Lo que hemos demostrado es que este Partido es coherente, que mantiene posiciones firmes, que de alguna manera ha consolidado un espacio político y la gente siente que puede confiar más en nosotros.

Uruguay es un país en donde los créditos y la confianza ciudadana no se logran de un día para el otro. No hay partidos golondrina de esos que llegan y votan espectacularmente y después desaparecen.

Nos hemos ido ganando el espacio por una actuación política y parlamentaria seria, con responsabilidad, con presencia pública visible y eso explica que el PI ahora esté marcando mejor en la intención de voto.

¿Cómo evalúa la seguridad ciudadana y la gestión del ministro Bonomi?

Bonomi hizo un esfuerzo grande y tomó algunas medidas compartibles pero no le fue bien, no logró revertir la problemática de la inseguridad. Vamos a terminar el período con números que indican que las rapiñas habrán crecido un 60% con respecto al gobierno de Vázquez, que a su vez creció un 60% respecto al gobierno de Batlle que creció un 60% respecto al gobierno de Sanguinetti, y así sucesivamente hasta el comienzo de la nueva vida democrática.

Tenemos un problema endémico, ahora, echarle la culpa de la inseguridad al FA es faltar a la verdad. La responsabilidad de la crisis de la seguridad es de todos los partidos que han gobernado hasta ahora, empezando por los blancos y colorados. El PN y el PC son responsables de haber aprobado presupuestos de miseria a la Policía, de haber establecido el servicio 222 que fue un mecanismo perverso, que implicó que, en vez de pagarle mejor a la Policía, se le pagaba muy mal, y se le daba oportunidad de conseguir dineros extras trabajando ocho horas más.

Policías de dieciséis horas diarias, ocho como policía y ocho como guardia de seguridad privada, un fracaso total. Desinvirtieron en materia de armamento y de tecnología, esa es la realidad de los gobiernos de blancos y colorados que se prolongó durante el primer gobierno del FA. En el segundo gobierno del FA se empezaron a hacer correctivos que son resultado de un acuerdo político entre los cuatro partidos: desmontar el servicio 222, aumentar las remuneraciones policiales, empezar a invertir en armamento y en tecnología pero, lo que no puede ser, es que Vázquez, después de cinco años que en el área en donde la gente siente que está lo peor, que estamos mal, y en donde el ministro tiene la más baja popularidad del gabinete, nos diga que va a seguir con el mismo equipo.

Ya está, y hasta por un tema de renovación, y el PI nunca le pidió la renuncia a diferencia de blancos y colorados. No es un ministro como para pedirle la renuncia pero tampoco seguir de largo, es hora de una renovación, de un refresco y hay muchas cosas pendientes. En la distribución en Montevideo se ha ido a una regionalización cuando había que hacer el movimiento inverso: poner comisarías en todos los barrios.

¿Por qué su postura por No a la Baja?

En contra. Es una propuesta engañosa que empieza ya por el título que es falso. No estamos bajando la edad de imputabilidad, la propuesta es bajar la edad de responsabilidad penal adulta porque los menores en este país son imputables desde los 13 a los 18 años bajo el régimen de responsabilidad penal adolescente como ocurre en todas las partes del mundo.

Después es engañosa porque cuando uno mira las estadísticas delictivas el porcentaje de delitos cometidos por los menores es del 6% y la cantidad de menores de 16 o 17 años presos por haber cometido delitos es del 5% del total. Que alguien me explique que por el hecho de cambiar las penas a aplicar a los menores de 16 o 17 años va a haber una mejora en las condiciones de seguridad. Es totalmente equivocado y es muy discriminatorio porque se hace creer que el gran problema de la inseguridad es de los menores y en realidad el gran problema de la inseguridad es responsabilidad del sistema político por lo que acabo de decir.

Fernando Lorenzo ¿está inhabilitado como candidato?

No lo sé, no he estudiado el tema jurídicamente. Lo que sí me parece es que es una muy mala señal política que un sector del FA resuelva poner encabezando a una lista a Diputados a una persona que está procesada por un delito contra la administración pública. Es como una falta de sensibilidad. Es un reflejo que demuestra hasta qué punto el FA está mareado con el poder, si el poder no lo ha enceguecido al punto de pensar que puedan realizar ese tipo de cosas gratuitamente.

Lorenzo es un excelente profesional, es una persona de altísimo nivel, pero ciertamente creo que las decisiones que tomó excedieron sus potestades.

¿Qué postura tiene frente al Sistema Nacional de Cuidados que anuncia Tabaré Vázquez?

Nosotros también lo tenemos en nuestro Programa de Gobierno. Hay una coincidencia que compartimos sobre la necesidad de generar una red de protección social a tres tipos de vulnerabilidad que son particularmente duros: la primera infancia, la vejez no autoválida y los discapacitados, y tenemos que construir esa red de protección. Lo que sí creo es que importa mucho el diseño. Más allá de que estamos de acuerdo en la idea general, cómo se construye esa red de cuidados, puede haber muy diferentes maneras de construirla.

Creemos en un modelo en donde el Estado ofrece recursos pero los prestadores de servicios pueden ser públicos y/o privados, ONG particularmente. Yo creo que el modelo, por lo que hemos leído de algún documento del Frente Amplio, es bastante más estatista y ahí sí podría haber un matiz de diferencia. Es un modelo mucho más mixto en la prestación de los servicios.

¿Comparte las apreciaciones del vicepresidente Astori de que existe una inflación y un déficit fiscal de izquierda y derecha?

No, para nada. Astori ahí se pisa el palito. Astori además de un político es un técnico de primer nivel y él sabe que la inflación es inflación sea de gobiernos de derecha o de izquierda. El problema que tenés es la inflación y lo tenés que resolver porque sabés que te afecta la economía y que como ha dicho él mismo, la inflación es una forma de impuesto que pagan los más débiles, porque es la que afecta directamente al salario.

El gobierno ha tratado de ocultar ese vínculo causal pero a mí que no me joroben, el nivel del gasto público es uno de los responsables de la inflación y el déficit fiscal tampoco es de izquierda o de derecha, es déficit, y vos tenés que equilibrar las cuentas. No hay un déficit muy sostenible que digamos tener un 3,3% de inflación con un nivel de crecimiento del PBI como tenemos, si ese nivel de crecimiento se enlentece y hay algunas señales que tendría que llamarnos la atención, como la evolución de los precios internacionales de nuestras materias primas, el déficit se puede volver difícil de bancar. No hay déficit bueno y déficit malo.

¿Regulación de la marihuana?

Votamos el autocultivo y los clubes de membresía, y votamos en contra de la comercialización. Cada vez me convenzo más que la comercialización va a ir a un fracaso rotundo, por un conjunto de disposiciones y regulaciones que van a generar unos líos muy grandes. Es un contrasentido que tengamos marihuana legal libre de impuestos como si fuera un producto que hay que promover, cuando el alcohol y el cigarrillo que generan adicción y hacen daño a la salud tienen impuestos muy fuertes.

La marihuana no los tiene porque quieren competir con el narcotráfico y no se dan cuenta que si el narcotráfico quiere bajar más los precios, los baja, porque tienen mucha más espalda que el gobierno porque el narcotráfico es una transnacional, y si quiere vender a pérdida durante dos años para liquidar el negocio de la marihuana legal, lo hace.

¿Bajo qué premisas el PI integraría un gabinete del FA o del PN?

La elección de octubre es una elección parlamentaria. La elección presidencial se pospone para noviembre y ya tiene finalistas con nombre y apellido. Es una gran oportunidad para nosotros, porque lo que la gente va a estar definiendo en octubre es quiénes integran el Parlamento y ahí nos tenemos mucha fe.

La gente seguramente nos va a dar mucho crédito para tener un Parlamento independiente que controle gane quien gane, y que también ayude para generar puentes. El PI es el único puente entre los dos bloques y eso es necesario, tenemos que buscar articulaciones, diálogos, entendimientos.

Sobre las posibilidades de coalición diseñamos un listado de diez propuestas que son las condiciones para el Presidente electo si quiere contar con los votos de la bancada del PI.

Ellos son: aprobar algunas normas que controlen el gasto público; la reforma de las empresas públicas; la profesionalización de la gestión pública; el montaje de un sistema de información ciudadano sobre seguimiento de los programas y proyectos principales del Estado; revertir la situación de infraestructura; la apertura del Uruguay al mundo; la transformación profunda de la educación; la profesionalización de la Policía para recuperar la seguridad; el sistema nacional de cuidados; y ‘la reforma’ de la reforma de la salud.

¿Cómo y con quién se sale adelante en el tema educativo?

Se sale adelante tomando decisiones políticas firmes, generando un equipo con liderazgo, asumiendo que la educación es una política pública, y que por lo tanto la tienen que impulsar los representantes del pueblo, y con los docentes, sin ninguna duda.

Hay dificultades porque los gremios docentes tienen algunos reflejos que son más ideológicos que otra cosa, que generan bloqueos muchas veces para los cambios. Hay que hacer el esfuerzo por encontrar acuerdos con los docentes. Ojalá también con los dirigentes gremiales pero no al costo de que no se haga la reforma. La reforma educativa es el tema número uno que tiene el país.

El modelo de gestión de los centros educativos, la autonomía de los centros, la reforma de los contenidos educativos, de la estructura curricular y la jerarquización de la función docente son los grandes titulares de una reforma educativa.

¿No han existido avances en la enseñanza técnica y terciaria?

Algunas cosas ha habido, no todo es oscuro. En la educación técnica hay programas que son muy buenos, los bachilleratos tecnológicos son muy buenos. La existencia de una Universidad Tecnológica es una oportunidad, hay que ver cómo evoluciona. Junto con eso tenemos los resultados de los rendimientos, de los aprendizajes, de la permanencia o no del sistema, del éxito o del fracaso dentro del sistema que son muy complicados, muy preocupantes.

Si el PI no llega al Senado, ¿será un fracaso?

Sí, creo que sí, porque el PI tuvo en la última oportunidad dos diputados y estuvimos muy cerca del Senado. La perspectiva del Partido es que estamos más grandes que hace cinco años, y esperamos tener una bancada numerosa, no solo para alcanzar el Senado, sino tener varios diputados.

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