Relatora sobre la Violencia contra la Mujer de la ONU manifiesta preocupación por situación en Honduras

La preocupación por el galopante crecimiento de los homicidios, femicidios y la discriminación por razones de género y otras formas de marginamiento social, fue expuesta por la Relatora Especial sobre la Violencia contra la Mujer de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Alda Facio, en la Cámara de Diputados.

Facio se reunió primero en privado con el presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, y luego expuso en el pleno sus valoraciones sobre la discriminación en el país y diversas maneras en que se está manifestando la violencia.

La funcionaria de la ONU dijo que la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer que ratificó el Estado de Honduras, exige que se ejecuten todas las medidas de seguridad para erradicar la violencia.

A la pregunta de qué porcentaje de mujeres son segregadas en Honduras, la relatora respondió que “todas son discriminadas, no hay una sola que no sea víctima, desde la más rica hasta la más pobre, ya que este flagelo es muy diverso y amplio”.

Indicó que esa discriminación se manifiesta a través de diferentes canales y mencionó a los medios de comunicación y las actitudes de las personas que en la mayoría de casos no valora de la misma manera lo que hace una mujer frente a un hombre.

Dijo, asimismo, que muchas mujeres también adoptan posiciones machistas que se convierten en acciones de discriminación y eso es más grave.

DESASOSIEGO EN LA ONU

Facio aseguró que en la ONU existe una enorme preocupación porque Honduras está señalada como la nación que tiene más asesinatos en el mundo, entre los países que no están en guerra.
Indicó que un aspecto importante es que “se siente que se ha hecho poco, y no se toman en serio las obligaciones que tiene el Estado”.

La funcionaria cuestionó que Honduras no ha enviado su informe a la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), por sus siglas en inglés, el que debió entregar en abril de 2012, lo que evidencia que no toman en serio la obligación con esa organización.

Honduras tampoco ha reconocido un tratado anexo a la CEDAW que tiene que ver con un pequeño procedimiento para que las mujeres envíen directamente sus quejas al Comité de esa organización, agregó.

Los grupos feministas y otras organizaciones defensoras de derechos humanos sostienen que no hay una política estructurada del Estado para combatir las diversas formas de homicidio y hacer justicia a las víctimas de ese flagelo.

La relatora estimó que la resistencia se debe a que hay una serie de mitos y temores, en el sentido que por medio de ese protocolo se obligaría a Honduras a legalizar el aborto o los matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que no es cierto.

Facio explicó que el protocolo facultativo lo único que establece es un procedimiento “y no habla de derechos sustantivos, sino de derechos procesales”.

La relatora tuvo conversatorios privados con las parlamentarias y representantes de varias organizaciones de la ciudad civil que consideran lacerados sus derechos.

40 % representa la cifra de femicidios oficial, frente a las muertes reales, según Visitación Padilla.

Chonas cuestionan registros inexactos

La activista del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla, Dalia Flores, expresó que el número de femicidios registrados a la fecha suma más de 200.

Flores manifestó que la inexactitud de las estadísticas se debe a que ya no existe una excelente relación entre la Policía Nacional y el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Las protestas callejeras son el arma más fuerte que tienen hasta ahora los grupos feministas para exigir justicia.

Indicó que el registro de femicidios y otras formas de muerte seguirá siendo inexacto, porque hay lugares donde los cadáveres no son autopsiados por Medicina Forense y muchas veces la información no queda registrada de manera oficial.

Flores manifestó que el Estado se equivoca al querer ocultar información, porque la percepción de violencia que tiene la ciudadanía no se borrará con la manipulación de cifras.

La militante de Visitación Padilla manifestó que de acuerdo a las estadísticas del movimiento de féminas el año anterior solo se judicializó el 10 por ciento, y lo más probable es que las sentencias condenatorias sean mínimas.

Flores reprochó que la Policía Nacional sigue utilizando argumentos absurdos para descalificar a las mujeres, entre ellos, que las muertes son producto de ajustes de cuenta derivados de actividades ilícitas como el narcotráfico y la extorsión, en lugar de prometer una verdadera investigación.
Unas 626 mujeres murieron el año anterior de manera violenta.

http://www.hondurastierralibre.com/2014/08/honduras-preocupada-naciones-unidas-por.html