Crónica de una oposición derrotada – por Antonio Coca Suárez Arana

Tanto las encuestas como el sentimiento de la población dan como ganador al Movimiento al Socialismo (MAS) y su binomio Evo Morales-Álvaro García Linera, quedando solamente dos preguntas que el 12 de octubre serán respondidas: dicha victoria será o no en primera vuelta, y si el oficialismo vuelve a obtener 2/3 del Órgano Legislativo.

La oposición será derrotada previsiblemente, y esta es la crónica al respecto:

1. La oposición jamás pudo emular la situación venezolana de tener un solo frente de oposición, ya que el caudillismo es la nota resaltante en nuestros políticos. Los opositores no construyen proyectos políticos en torno a idearios, sino bajo sus propias personas cuando el clamor popular pide todo lo contrario. No hay líderes alternativos al MAS porque la misma oposición no deja que así suceda.

2. La política mundial se moderniza, pero en Bolivia se sigue con prácticas arcaicas que la actual oposición las sigue cometiendo: dar las candidaturas a parientes y amigos, definir listas de candidatos entre cuatro paredes cuando la población exige mayor participación e inclusión; vienen postulando a las mismas personas que no solamente han transitado en los partidos tradicionales (MNR, ADN, MIR, UCS) sino a los que han estado en PODEMOS y CONVERGENCIA, garantizando poca o ninguna renovación. En cambio, el MAS ha presentado listas “multisectoriales” que incluyen a representantes sindicales y empresariado, a sectores sociales y líderes cívicos, a profesionales y no profesionales, militantes e invitados, ya que el MAS apuesta a ganar las elecciones y no a obtener uno que otro diputado.

3. La oposición al MAS viene repitiendo la misma forma de hacer política frente a Evo Morales, que radica en criticarlo y ofrecer poca o ninguna propuesta alternativa al MAS. Ningún partido opositor ha mostrado la viabilidad de una Bolivia post Evo Morales. La ciudadanía está cansada de las críticas que los opositores dan al MAS ya que cada persona tiene criterio formado, y lo que se exige son propuestas, las cuales se encuentran en segundo plano.

4. Los candidatos opositores predican y no practican, ya que protestan y se quejan de que el Presidente Evo Morales busca la re-reelección pero tenemos parlamentarios de oposición que están buscando su tercera y hasta cuarta reelección; ellos afirman que no hay renovación en el MAS pero sus propios partidos postulan a los mismos candidatos que en las últimas cuatro elecciones han perdido de manera aplastante en las urnas.

5. Se presentan de manera individual, y en vez de atacar al enemigo en común (que es el MAS), entre ellos mismos se “sacan los trapitos al sol”. Pero ello no es el principal problema, sino que se pelean por obtener el mismo segmento de votantes y no amplían sus horizontes votacionales. La oposición ganará cuando aprenda a restarle votación directa al propio MAS, y mientras ello no ocurra, la crónica de la cual estamos hablando será repetida pronto.

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