El gobierno uruguayo presenta su defensa ante el CIADI en el litigio con la tabacalera Philip Morris

Representantes del estudio de abogados Foley Hoag protocolaron los documentos ante el tribunal de arbitraje, como ya lo había hecho Philip Morris en mayo pasado. Todo el proceso, así como el contenido de los documentos, es considerado confidencial.

Durante la jornada, el principal abogado del equipo uruguayo, Paul Reichler, había confirmado a la AFP la presentación de los documentos. Originalmente, Uruguay debía haber presentado sus argumentos el 29 de septiembre, pero solicitó una prórroga hasta este lunes.

El CIADI, con sede en Washington, decidió en julio del año pasado que tiene jurisdicción para tratar el caso, en el que la tabacalera acusa a Uruguay de violar un tratado de protección de inversiones firmado con Suiza, donde la empresa tiene su casa matriz.

La empresa cuestiona que la ley antitabaco aprobada en Uruguay limita a las tabacaleras la divulgación de un único producto por marca, y también por elevar a 80% el porcentaje de la superficie de los paquetes reservada a mensajes con advertencias contra las consecuencias del tabaquismo.

Reichler aseguró que empresas tabacaleras usan todo su poder para impedir que los gobiernos informen a la población sobre los efectos del tabaco en la salud.

Eso incluye, añadió, “arbitraje sobre inversiones para bloquear o postergar la adopción de importantes medidas de salud pública”.

“Pero Uruguay no será intimidado”, afirmó el abogado.
“Fuerte mensaje”

Por su parte, un portavoz de Philip Morris International (PMI) apuntó que “el caso se concentra en las restricciones arbitrarias e injustificadas que impiden que negocios legítimos puedan usar sus marcas para vender sus productos”.

La actual legislación antitabaco uruguaya “viola garantías internacionales del acuerdo de protección de inversiones entre Uruguay y Suiza”, añadió la fuente a AFP.

Además, aseguró el vocero, “no hay estudios conclusivos que muestren una reducción en el consumo de tabaco desde que estas medidas fueron adoptadas”.

Para Matt Myers, director de la ONG estadounidense Tobacco Free Kids, el caso “nunca tuvo ni tiene nada que ver con protección de inversiones. Es apenas una tentativa de abusar del sistema de comercio para evitar que Uruguay adopte medidas de salud pública”.

Al analizar este caso, el CIADI tendrá la oportunidad de “mandar un fuerte mensaje de que este tipo de caso es un abuso del sistema de comercio que no debe ser tolerado”, dijo Myers.

El activista y abogado recordó que “cuando presentó este caso Philip Morris divulgó declaraciones indicando que el caso quebraría a Uruguay. Era un mensaje diseñado para ser global. Quisieron hacer de Uruguay un ejemplo” de lo que ocurriría con países que adopten legislación antitabaco.

Philip Morris inició el largo proceso ante la CIADI en 2010, y pide resarcimiento de las pérdidas ocasionadas a sus negocios por la legislación uruguaya, así como la reversión de algunas de sus disposiciones.

Desde entonces, Uruguay recibió el apoyo explícito de diversas entidades internacionales de control del tabaco, incluyendo a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Numerosas entidades antitabaco en Estados Unidos también apoyan a Uruguay en el caso. AFP.

La Red 21