Justicia rechaza liberar a Rubén Villalba, único preso por la masacre de Curuguaty

La Corte Suprema de Justicia rechazó el habeas corpus presentado por Rubén Villalba, en huelga de hambre y único encarcelado de los trece campesinos acusados por la masacre de Curuguaty.

El activista campesino, que atraviesa su octavo día de huelga de hambre, presentó el 18 de septiembre un recurso de hábeas corpus ante la Corte Suprema pidiendo su liberación, tras cumplir casi un año y ocho meses en prisión preventiva, superando la pena mínima, dijo su abogado Gustavo Noguera.

“Lo rechazaron en base a argumentos traídos de los pelos. Dicen que no pueden convertirse en tercera instancia para revertir resoluciones de instituciones inferiores cuando la figura del habeas corpus es justo para eso”, explicó Noguera.

Según el abogado, el tribunal dividió su voto en dos a favor del rechazo y uno en contra. “Los presentamos (el habeas corpus) para corregir la prisión ilegal de Villaba que ya debería estar fuera”, añadió.

En abril, después de finalizar una huelga de hambre de 58 días, un tribunal ordenó la sustitución de la prisión preventiva por arresto domiciliario para Villalba y otras cuatro personas acusadas de la masacre, en la que murieron seis policías y once campesinos en las cercanías de la localidad de Curuguaty.

Sin embargo, el mismo día Villalba reingresó en la prisión de Tacumbú, debido a que el Juzgado de Garantías revocó la excarcelación al tener pendiente una acusación por delito de coacción ocurrido en 2008, durante una protesta campesina contra la fumigación supuestamente ilegal de un campo de soja.

El abogado explicó que ahora estudian presentar un pedido de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema “por seguir manteniendo la prisión preventiva violando la Constitución Nacional”.

“La otra opción que analizamos es acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos porque ya no encontramos ninguna garantía dentro del poder judicial”, manifestó.

“Nos sentimos indefensos porque ya recurrimos a todos las instancias y se nos rechaza sistemáticamente sin argumentos. Tenemos leyes bien claras y pactos internacionales pero ellos (la Corte Suprema) se niegan a tratar el fondo del asunto”, añadió Noguera.

Villalba continuará con la huelga de hambre que inició a ocho días, dijo el abogado, que aseguró estar preocupado por su salud debido a que es la tercera huelga de este tipo que el campesino realiza.

Su abogado dijo que Villalba debería estar en arresto domiciliario debido a que el código penal paraguayo establece que la prisión preventiva no debe superar al equivalente a la pena mínima de la acusación, que en ese caso es de seis meses.

La matanza de Curuguaty ocurrió en un enfrentamiento cuando la Policía desalojó de forma irregular a campesinos que habían ocupado una finca que querían que formara parte de la reforma agraria.

Los sucesos llevaron a la destitución una semana después por parte del Congreso del exobispo Fernando Lugo, tras un controvertido juicio político, y al nombramiento como presidente de Federico Franco, del Partido Liberal.

La destitución de Lugo fue calificada de “golpe de estado parlamentario” por los Gobiernos de Brasil, Argentina y Uruguay.

Los trece campesinos imputados enfrentan cargos de invasión de inmueble ajeno y asociación criminal.

Diez de ellos también afrontan el cargo de intento de homicidio de los policías, mientras que no hay nadie imputado por la muerte de los once labriegos.

El juicio contra ellos está marcado para el 17 de noviembre.

Paraguay.com