Luis K. Valverde Zúñiga, viceministro de Agricultura de Ecuador: “La negociación con la Unión Europea fue muy dura”

Visitas a predios rurales, reuniones con los agricultores de los distintos sectores productivos del país, entre otras actividades, forman parte de la extensa agenda que realiza diariamente Luis Valverde, viceministro de Agricultura.

En entrevista con EL TELÉGRAFO el funcionario afirma que el diálogo con los actores del agro ha sido importante para resolver sus problemas y mejorar la productividad del sector. Valverde también habló sobre lo duras que fueron las negociaciones para cerrar el acuerdo comercial multipartes con la Unión Europea (UE).

¿Qué significa para el país asumir la vicepresidencia del Comité Mundial de Cacao 2014-2015?
Es muy importante porque estamos haciendo presencia en foros internacionales. El cacao para nosotros es una cadena que está priorizada, Ecuador es el principal exportador de cacao fino de aroma en el mundo. El 70% sale del país. El producto ecuatoriano es utilizado para elaborar los mejores chocolates del mundo.

Estar en el Consejo nos pone en una posición privilegiada, a pesar de que en volumen somos un país muy pequeño, pero en cuanto a cacao fino somos el más importante del mundo. Nos ponen en una posición privilegiada para un sinnúmero de temas.

¿Como cuáles temas?
Por ejemplo un tema en auge es el residuo máximo de cadmio en chocolate en Europa. Hace un año, a través de un lobby que hicimos con Cancillería y la gente de la Organización Internacional del Cacao (ICCO, por sus siglas en inglés), logramos que la Comunidad Económica Europea (CEE) revea una regulación que iba a ser pasada, la cual determinaba ciertos límites máximos de cadmio en chocolate, lo que nos iba a causar ciertos problemas.

Hoy, debido a nuestra posición y a un fortalecimiento de la ICCO, logramos rever eso y estamos en un proceso de 5 años, en el cual vamos a analizar los protocolos, la trazabilidad, para determinar a ciencia cierta cuáles son estos niveles máximos de cadmio.
La ley determinaba niveles muy pequeños de cadmio en chocolate dark (puro) y en polvo. Si eso hubiera pasado en ese momento, probablemente el 70% o 75% del cacao ecuatoriano no hubiera podido entrar a Europa.

¿Qué programas ha realizado el Magap para repotenciar al sector?
Ecuador es un ejemplo en la ICCO por los programas de reactivación de cacao. Inicialmente fue la minga de poda, hoy se está trabajando además en un complemento en fertilización de estas hectáreas podadas. También se está trabajando en la nueva minga de poscosecha, en la cual se va a trabajar fuertemente en la fermentación, y en todos los beneficios del cacao, después de la cosecha, la trazabilidad, que nos permite vender mejor la pepa en los mercados internacionales.

¿Cuántas hectáreas son beneficiadas?
En su fase inicial, durante 2013, a través del proyecto se podaron 19’841.190 árboles en 49.603 hectáreas y se brindó el servicio a 20.377 predios de productores de cacao nacional fino de aroma en 15 provincias de Ecuador. La Gran Minga del Cacao II, en su segunda fase, tendrá una duración de 19 meses; se tiene previsto arrancar las podas con 130 brigadas, aproximadamente 1.100 podadores en campo, con los cuales se busca limpiar 42’140.000 árboles en 100 mil hectáreas de 17 provincias del país. El proyecto, que durará al menos 2 años más, tiene una inversión superior a los $ 20 millones y beneficiará a más de 30.000 productores cacaoteros.

¿Crecieron las exportaciones?
Este año se aspira a exportar $ 700 millones en cacao, estamos hablando de alrededor de 240 mil toneladas métricas. El año pasado también aumentaron las ventas. De acuerdo con el Banco Central del Ecuador (BCE), entre enero y agosto de este año se exportaron $399,2 millones en cacao y elaborados, un 45% más en valor FOB que en el mismo período de 2013. Los principales mercados son Estados Unidos y Holanda.

Y cómo estamos en cuanto a valor agregado del cacao…
Estamos en un tema de cambio de matriz productiva, el cual significa producir más, mejor y diferente. Ya no queremos exportar solo cacao en pepa, sino con valor agregado, en sus formas más básicas como manteca, licor, hasta en algún momento llegar a elaborar chocolates. Este es un tema que se lo está estudiando a nivel asociativo y eso se va a lograr con la minga de poscosecha. Es decir, comenzar a desarrollar estas capacidades en las asociaciones para poder exportar con valor agregado.

De igual forma se está trabajando con el sector arrocero y bananero. Estamos haciendo un estudio casa adentro para poder determinar la viabilidad económica de producir etanol anhidro con fuente de banano.

¿Qué se está haciendo en el país para aprovechar el déficit de cacao en el mercado global que habría en los próximos 6 años?
El tema de la demanda de cacao obviamente está relacionado con el del chocolate. Hay muchos estudios macroeconómicos a nivel mundial que dicen que a medida que los países comiencen a desarrollarse empezarán a demandar más chocolate. Está subiendo la curva de la demanda de chocolate, y la oferta exportable a nivel de países no crece en la misma velocidad. Esto se puede convertir en una brecha que se verá reflejada en el incremento de los precios de la bolsa del cacao. Esa es una de las razones por las cuales el Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura, está trabajando fuertemente en el plan de incentivos, en la reactivación de cacao. Podamos las plantas para que estas fisiológicamente produzcan más flores, las fertilizo para que salga una mejor calidad de mazorca. En Ecuador hay muchas plantaciones que son muy viejas o tienen pocas plantas por hectárea, por eso también estamos trabajando con viveros, sobre todo a nivel asociativo, para incrementar y optimizar el número de población de árboles por hectárea y aumentar la productividad. Hay registradas alrededor de 400 mil hectáreas.

¿Es necesaria una reforma agraria?
Hoy el Ministerio de Agricultura tiene presencia en todo el país, salió a trabajar al campo. Por ejemplo, tenemos un programa en la Sierra Centro que se llama ‘Hombro a hombro’. Son técnicos que viven en el campo para conocer la realidad de los campesinos y proporcionar asistencia técnica, capacitación, asesorar y agilizar los procesos y trámites en sus propias jurisdicciones. El fin es mejorar la calidad de vida de los agricultores. Es decir volvemos al campo, pero con una asistencia técnica. Eso lo comenzamos en la Sierra Centro y hoy lo estamos haciendo en casi toda la región.

Creemos firmemente que una de las formas de poder salir adelante con el tema agrícola en el país es asociándonos. Otra de las aristas que estamos trabajando con el ministro Javier Ponce es el incremento del uso de las semillas certificadas en todos los cultivos.

Creo que cuando hablamos de una revolución o reforma agraria tenemos que volver a lo básico, que es lo que estamos haciendo: volviendo al campo a trabajar en las cuestiones que a veces son muy lógicas, pero no se hacen, a los pequeños detalles. Es un trabajo largo, apenas tenemos 2 años y medio en el Ministerio.

¿A qué se debe que en los últimos años no haya protestas de agricultores?
Esto tiene una razón muy lógica, el ministro de Agricultura, Javier Ponce, tiene una política de puertas abiertas. Él viene a Guayaquil al menos dos días a la semana, y nos reunimos de manera conjunta con cada una de las asociaciones que necesiten ser oídas. Nos reunimos, hacemos un análisis, establecemos compromisos y los cumplimos.

¿Ecuador salió favorecido en las negociaciones con la Unión Europea?
No me puedo meter en muchos detalles porque estamos todavía en un proceso de reconfirmación. El presidente (Rafael Correa) determinó que tenemos un vocero oficial, que es el ministro de Comercio, Francisco Rivadeneira. Puedo decir en pocas palabras que el acuerdo comercial desde un punto de vista general es muy bueno para el país. Para el sector agrícola es excelente.

En el tema banano nosotros estábamos perdiendo competitividad cada año por el diferencial de aranceles que dejaban de pagar los países como Colombia, siendo nosotros el primer exportador de la fruta en el mundo.

Al momento que ya entre en vigencia el acuerdo el diferencial de aranceles de Ecuador con Colombia será de un euro por tonelada, eso es nada. Eso quiere decir que la competitividad del país y de la cadena bananera está intacta, lo que va a poder permitirnos vender más banano a Europa.

Y qué pasó con las líneas rojas…
Fuimos muy cuidadosos en lo que nosotros llamamos las líneas rojas, que eran las líneas sensibles en algunas cadenas en las cuales la prioridad era la producción local.

Ha sido un muy buen acuerdo; en cuanto a lo que podemos exportar conseguimos cosas muy importantes, pero sobre todo en nuestras posiciones de defensa se protegió los intereses del país.

Puedo garantizar que en el tema lácteos, cerdos, pollos, que eran los puntos sensibles -líneas rojas- las negociaciones fueron mejores de lo que se esperaba. La negociación con la UE fue muy dura, sobre todo porque fuimos y defendimos a nuestro país con actitud soberana.

El Telégrafo