Bachelet ante empresarios: “La desaceleración no es producto de las reformas”

La Presidenta de la República Michelle Bachelet pronunció el discurso de cierre en el Encuentro Nacional de la Empresa (ENADE) donde por primera vez estuvieron invitados los representantes de los tres poderes del Estado. La mandataria comenzó haciendo un llamado al mundo político a “cuidar el lenguaje” días después que la ex candidata Evelyn Matthei se refiriera a ella en duros términos.

Luego, Bachelet se dirigió al público conformado en su mayoría por empresarios, pidiéndoles tener “un rol protagónico” en el contexto de cambios que vive el país.

En adelante, la Presidenta se refirió de lleno a las incertidumbre que algunos sectores manifiestan a partir de las reformas que impulsa su gobierno. “ Sé que algunos pensarán que, debido a la desaceleración económica que nos afecta, este no es un buen momento y que debemos esperar a que mejoren las condiciones. Y creo que no es un diagnóstico correcto. En varios sentidos, la actual desaceleración, más allá de sus cruciales factores externos, es también el efecto de que en el último tiempo no hayamos proyectado a largo plazo nuestras capacidades de producción y de crecimiento”, dijo en alusión que no esquivó a la administración anterior de Sebastián Piñera.

Concretamente, Bachelet desestimó que sus propuestas de cambio fueran el motivo de la desconfianza que influiría en la desaceleración. ““La desaceleración que vivimos no es primariamente un problema de incertidumbre producto de las Reformas que hemos promovido. De hecho, podemos ver que los inversionistas extranjeros no desconfían ni de nuestra economía ni de la seriedad de nuestra institucionalidad. Es lo que hemos escuchado en nuestras giras y es lo que comprobamos en sus inversiones”. afirmó.

“Si bien reconocemos que toda reforma provoca algún grado de inquietud, y que debemos trabajar para mantener en alto las confianzas mutuas, debemos reconocer también con claridad que nuestro mayor desafío tiene que ver con tareas de largo plazo que han estado pendientes”,admitió.

Por último la Presidenta de la República incluyó en su discurso algo que sonó como una declaración de principios de su gobierno. “Prefiero asumir y conducir las inevitables divergencias que crean las reformas que hay que hacer, antes que aceptar resignada que se frustre esta oportunidad de desarrollo. Por eso, esta tarde los invito a no ser espectadores en este desafío, sino que a asumir un rol protagónico en la construcción del Chile de hoy y, sobre todo del país del mañana”.

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