Con el objetivo de afianzar la integración regional, arranca en Ecuador una nueva cumbre presidencial de Unasur

Concretar la integración de los países del continente es el objetivo que anima a los 12 jefes y jefas de Estado que participarán en la Cumbre de la Unión Suramericana de Naciones, Unasur, que se realizará el jueves en Guayaquil y el viernes en Quito.

El jueves 4 de diciembre a las 15:45 se desarrollará la transferencia de la Presidencia Pro Tempore por parte de la República de Surinam a la República Oriental del Uruguay, acto en el que intervendrán el Presidente del Ecuador, Rafael Correa, y el Presidente de Uruguay, José Mujica.

Al finalizar la agenda de Guayaquil, los Jefes y Jefas de Estado, Ministros y delegaciones se trasladarán hacia Quito, para asistir a la inauguración de la nueva sede de la Unión de Naciones Suramericanas que se realizará el día viernes 5 diciembre en la Mitad del Mundo.

La Unasur nació oficialmente en mayo del 2008, cuando se suscribió en Brasilia el Tratado Constitutivo. Es un organismo de ámbito internacional, cuyo objetivo es construir una ciudadanía e identidad suramericana y desarrollar un espacio regional integrado y de unión en lo cultural, social, económico y político entre los pueblos.

La Unión de Naciones Suramericanas está conformada por 12 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay, Venezuela y Ecuador y según la Cepal (Comisión Económica América Latina), la Unasur está integrada por una población de más de 397 millones de personas, de las cuales casi el 50% vive en Brasil.

El máximo organismo de la Unasur y encargado de establecer los lineamientos políticos, planes de acción, programas y proyectos es el Consejo de jefas y jefes de Estado y de Gobierno. En este espacio se toman decisiones frente a las propuestas presentadas por los Cancilleres.

De acuerdo con el estatuto de Unasur, la Presidencia Pro Témpore es ejercida sucesivamente por cada uno de los Estados Miembros por un período de un año. El primer país en ejercer la Presidencia Pro Témpore fue Chile, encabezada por la presidenta Michelle Bachelet (2008-2009).

La Presidencia Pro Témpore de Unasur pasó luego por seis países: Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú y Surinam.

La Secretaría General, que tiene su sede en Quito, ejecuta los mandatos propuestos por el Consejo de Ministros y Ministras de Relaciones Exteriores. El primer secretario de Unasur fue el expresidente argentino Néstor Kirchner. En julio de este año, el expresidente colombiano Ernesto Samper fue designado secretario general de Unasur.

Con el fin de potenciar los esfuerzos de Unasur se crearon nueve Consejos y Grupos de Trabajo de naturaleza intergubernamental: Consejo Suramericano Energético, de Defensa, de Salud, de Desarrollo Social, de Infraestructura y Planeamiento, de Educación, Electoral, Economía y Finanzas y sobre el problema mundial de las drogas.

El Ciudadano

 

La convergencia de bloques es el reto de la Unasur

Con una pregunta, Ernesto Samper, secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), abrió su conferencia ayer en el Centro Cívico de Guayaquil. “¿Pueden otros procesos de integración de la región encontrar una forma de convergencia?”. Para el expresidente colombiano, ese es el reto que ahora enfrenta el organismo internacional. El trabajo conjunto para la integración de Suramérica fue el principal tema de análisis ayer, 3 de diciembre, durante el seminario que dio inicio a los eventos para la inauguración de la nueva sede de la Unasur, el viernes en Quito.

La cita continúa hoy, con la reunión de los cancilleres y los jefes de Estado, en Guayaquil. El panorama de esta convergencia es complejo, pues existen al menos siete organismos internacionales además de la Unasur que trabajan desde diferentes aristas, aunque ninguno agrupa a todas las naciones del subcontinente: la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), la Alianza para los Pueblos de Nuestra América (Alba), el Mercado Común del Sur (Mercosur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la Alianza del Pacífico y el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

Sin embargo, también es un objetivo posible, a criterio de Samper y del canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño. Sobre todo si se considera que muchos de los procesos integracionistas tienen más años de existencia que la misma Unasur. Por ello, Patiño pidió públicamente que se realice una reunión de coordinación con los representantes de estos organismos. Del otro lado, hay apertura a la cooperación. Pablo Guzmán, secretario general de la CAN, incluso aseguró que finalizado el proceso de reingeniería que esa entidad realizó desde el 2011, hay el compromiso ratificado de los países miembros hacia la vocación integradora, principalmente hacia la Unasur. Desde la CAN, la Aladi y el Mercosur se habla de una integración principalmente desde el comercio y el mercado, que debe ampliarse y fortalecerse al interior de América del Sur, con cadenas de producción y no la simple exportación de materia prima. Pero la secretaria de la Cepal, Alicia Bárcena, argumenta que la integración de la región no debe ser solamente en el ámbito económico sino también en el social. Para ello, señala como meta la eliminación de la desigualdad, de la cual América Latina es su mayor expresión.

Sin embargo, en la Aladi, ven con preocupación un organismo específico: la Alianza del Pacífico. Carlos Álvarez, secretario general, cree que la Alianza del Pacífico puede ser una “cuña para interferir el proceso de integración en Suramérica”, por lo que considera que el regreso de Michelle Bachelet a la Presidencia de Chile puede “neutralizar a algunos que quieren la fragmentación”. Pasaporte regional El pasaporte suramericano será uno de los temas que se analiza hoy, durante la reunión de ministros de Relaciones Exteriores, que se realizará previamente a la Cumbre de Jefes de Estado de la Unasur, prevista para la tarde.

Patiño informó que también se trabaja en nuevos avances para la conformación del Banco del Sur. Está confirmada la presencia de los mandatarios de Colombia, Argentina, Uruguay, Surinam, Perú, Brasil, Venezuela, Bolivia y Guyana, quienes llegarán a Guayaquil y luego se trasladarán a Quito, en donde el viernes se realizará la inauguración de la sede de la Unasur, ubicada en la Mitad del Mundo, al norte de Quito. En la cita, también se realizará la transferencia de la Presidencia Pro Témpore, actualmente en manos de Surinam, a manos de José Mujica, presidente uruguayo, quien no podrá llegar a la inauguración de la sede, pues la altura podría afectar su salud. Si el uruguayo es la figura más esperada, la atracción de ayer fue el exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Llegó pasadas las 17:00, en medio de los gritos de los presentes que le daban la bienvenida. Su conferencia fue constantemente interrumpida por los aplausos. Hizo un recuerdo del proceso que, según dijo, había estado suspendido durante los gobiernos neoliberales. “Hoy somos 33 países con el objetivo de la integración, pero el proceso hasta ahora no está a la altura de nuestras necesidades”.

El Comercio