Multitudinaria despedida a Roberto Gómez Bolaños en el Estadio Azteca

El cuerpo de Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, llegó al centro de la cancha del Estadio Azteca, por la puerta número 1, minutos antes de las 13:30 horas de este domingo para una misa y un último homenaje.

“Chespirito, Chespirito” fue el grito que con el que el público que asistió despidió al actor y comediante mexicano, luego que una carroza roja diera un recorrido por la cancha del estadio Azteca.

Los espectadores que se dieron cita en el inmueble para el homenaje al creador de los personajes Chespirito, el Chapulín Colorado y el Chavo del 8, entre otros, llenaron al menos un tercio del estadio hacia el mediodía. El Azteca tiene una capacidad de 100 mil personas.

En tanto, la familia del actor ingresó minutos antes, para tomar posición en sus sillas, entre ellos Florinda Meza, esposa de Chespirito, y Roberto Gómez Fernandez, hijo del actor fallecido.

El público que participará en el homenaje expresó sus muestras de afecto con aplausos, silbidos y gritos con frases como “Chavo, chavo, chavo” y “Se ve, se siente, el chavo está presente”.

Aunque muchas personas iban disfrazadas como personajes de Chespirito, y varios llevaban gorros como los que usaba El Chavo del Ocho, lo que más se veía eran las “antenitas de vinil”, como las que ayudaban al Chapulín Colorado a detectar la presencia de enemigos.

El féretro con los restos del comediante, escritor y guionista partió poco antes del mediodía de instalaciones de la cadena Televisa, para la que trabajó toda su vida, y se dirigía al estadio a bordo de un vehículo descubierto y forrrado de rojo.

Protegido el féretro con un acrílico, en la plataforma también se observaban dos esculturas, una del Chavo del Ocho y otra del Chapulín Colorado, y varios ramos de flores blancas.

Como parte del cortejo, en una camioneta blanca viajaba su viuda, la actriz Florinda Meza, quien por años interpretó a Doña Florinda, uno de los personajes creados por su marido para la serie de “El Chavo”.

En el Estadio Azteca la gente podía seguir en dos grandes pantallas el recorrido del féretro.

Gómez Bolaños, cuyos personajes marcaron a varias generaciones de latinoamericanos, falleció el viernes a los 85 años en su casa de Cancún, en el sur del país.

Los organizadores pidieron a los admiradores del comediante que llevaran una flor blanca para rendirle honores y creen que el estadio, con capacidad para 100.000 personas, pueda llenarse.

Los restos de Gómez Bolaños fueron trasladados el sábado de Cancún a la capital mexicana, donde el comediante nació y vivió hasta 2009, y fueron velados en las instalaciones de Televisa, la empresa con la que trabajó durante cuatro décadas.

Allí, unas 400 personas entre ejecutivos y antiguos compañeros le ofrecieron una misa y un homenaje privado frente a un altar flanqueado por dos grandes fotografías suyas. De allí partiría hoy al Estado Azteca.

Algunos admiradores se acercaron a su casa de Cancún a despedirle y a alguna de las calles por las que pasó el sábado el cortejo fúnebre, pero será el domingo al mediodía cuando tenga lugar la despedida masiva.

Animal Político