Paraguay: detienen a periodista que había denunciado torturas por parte de la policía

El periodista Paulo López había sido detenido arbitrariamente, torturado y despojado de su cámara fotográfica y apuntes el 3 de enero de 2014 cuando concurrió a la Comisaría Tercera a realizar la cobertura de la detención de manifestantes que protestaron contra la suba del pasaje. López fue detenido esta mañana en la frontera entre Paraguay y Argentina, cuando trataba de ingresar al país.

El periodista se topó con la sorpresa de que la jueza Patricia González, a pedido del fiscal Emilio Fuster, había dictado la rebeldía y orden de captura en su contra. La defensa de Paulo nunca fue notificada por esto, ni por una imputación contra el periodista que habría salido en octubre.

Querella contra policías

El comunicador, acompañado de abogados de la Codehupy, había denunciado la agresión ante la Fiscalía de Derechos Humanos e incluso un informe del Mecanismo de Prevención de la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos y Degradantes (MNP) había certificado que la policía cometió actos de tortura contra el comunicador y los manifestantes detenidos.

Meses después del hecho, sin embargo, el fiscal Fuster anunció que investigaría a López, puesto que tiempo después apareció un supuesto informe médico que señala que un uniformado presentaba una “leve hinchazón a nivel del pómulo”, que le habría provocado, según la acusación, el periodista.

Fuster había explicado que decidió abrir una carpeta fiscal para investigar una denuncia policial que señala que el comunicador, en compañía de otras personas, intentó ingresar a la fuerza a la comisaría. Esta supuesta situación apareció solo tiempo después. Incluso, en el acta de procedimiento elaborado por la policía no se menciona la presencia de otras personas y se señala que el periodista exigió información de manera “prepotente” y que luego agredió a un policía.

Imputación

A mediados de este año, el periodista López viajó a Buenos Aires para cursar una maestría. En ambos procesos, los abogados Gustavo Noguera y Dante Leguizamón, quedaron como representantes legales, y fijaron domicilio tanto ante la fiscalía como el juzgado, quienes manejaban sus direcciones. Sin embargo, nunca les notificaron nada.

Dante Leguizamón, indicó que recién tras la detención se enteraron que López habría sido imputado en octubre, y que en dicho mes también se dictó la declaración de rebeldía. Lo llamativo, dice Dante, es que la misma jueza González tiene la querella de Paulo, donde también figura los representación legal de los mismos.

La causa que le había abierto a Paulo es de “atropello de institución pública y resistencia”. La figura de atropello no existe dice, Dante.

Otro hecho llamativo, señala el abogado, es que justamente la imputación y la declaración contra Paulo se da cuando estaba muy avanzada la causa contra los policías, con posibilidades de que sean imputados por tortura.

Dante dice que ellos venían haciendo el seguimiento de las causas, e incluso venía hablando con Fuster y sus asistentes. Dijeron que no pasaba nada.

Nueva detención

A Paulo le dijeron que lo trasladarían a Investigación de Delitos de la policía para ponerlo a disposición de la jueza. “Eso implica que se quedará ahí por hoy, a menos que aparezca la jueza”.

Dante se comunicó con el Mecanismo de Prevención de Tortura para denunciar la situación. “Es una persona que tiene una denuncia contra la policía por tortura, y ahora está a disposición de ellos, es complejo”.

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