“Argentina: radiografía de la Economía Solidaria”. Artículo elaborado por el Instituto de Promoción de la Economía Solidaria (IPES) en el que se detalla la incidencia de del cooperativismo en la economía argentina

Actualmente en el país, la Economía Solidaria representa casi el 10% del Producto Bruto Interno lo cual implica un movimiento económico de alrededor de 510.000 millones de pesos, abarca más de 14 millones de asociados y genera cerca de 1.300.000 puestos de trabajo en todo el territorio nacional; lo cual es organizado y gestionado por 30.000 Cooperativas y más de 5.000 Mutuales.

Tiene un rol estratégico ya que está profundamente entrelazado con la práctica cotidiana de los territorios, y con su acción configura la vida de esos pueblos, ciudades y regiones.  El potencial transformador en la democratización de la economía está definido por su dinamismo, al ser los mismos miembros de la comunidad los que realizan las tareas, y estructura, democrática y social. La misma está anclada en un conjunto de valores y principios  que les dan su especificidad en relación a otros actores económicos. Entre los cuales debemos mencionar la ayuda mutua, la responsabilidad, la participación, la democracia, la igualdad, la equidad y la solidaridad.

Todo esto redunda en que  los territorios donde se encuentra la mayor concentración de empresas de la Economía Solidaria sean los lugares donde existe mayor equidad, trabajo y democracia, en donde se encuentran los menores índices de desocupación y desterritorialización económica y humana. Las ciudades de Devoto, en Córdoba, o deSunchales, en la Provincia de Santa Fe, son ejemplos claros de esta afirmación. Las cooperativas y mutuales tienen una fuerte importancia en la economía local, y se trata de sociedades con índices de pobreza, seguridad y educación superiores a la media nacional. También existen  ejemplos en otros lugares mundo, como Mondragón en el País Vasco en España o Quebec en Canadá.

El movimiento cooperativo argentino está integrado por las cooperativas de vivienda, de trabajo, de servicios públicos, de crédito, de consumo,  agropecuarias, entre otras. Las cuales supieron organizarse y nuclearse en federaciones, y luego, en confederaciones. Entre ellas podemos mencionar a la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR) y la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT).  Las cooperativas generan directamente más de 500.000 puestos de trabajo y son más de 10 millones de socios; brindan energía a más del 70% del territorio nacional lo que implica 7 millones de personas; manejan 15% del sistema farmacéutico y el sistema de salud cooperativo presta servicios a 2,5 millones de argentinos. Por su parte el “Banco Credicoop Ltda.”, es el sexto banco más importante del país y las cooperativas agropecuarias son el 8vo grupo exportador del país en esa materia. Cabe destacar también que según los últimos datos más de 25.000 trabajadores son asociados a Cooperativas de trabajo que provienen de Empresas Recuperadas.

Por su parte las Mutuales son empresas sociales que prestan servicios y son sostenidas por el aporte de sus asociados, y administradas y gobernadas por sus asociados. Desde hace décadas en nuestro país tienen gran importancia en el campo de la salud y los servicios sociales. Además, son una red de apoyo económico para las pequeñas y medianas empresas y son capaces de proporcionar servicios donde el capital considera poco rentable hacerlo. Estas organizaciones se han ido agrupando en federaciones y luego en confederaciones; la Confederación Nacional de Mutualidades de la República Argentina (CONAM), al Mutualismo Argentino Confederado (MAC), y a la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM).

Luego de varios años de apoyo de las políticas públicas hacia el sector de los emprendedores, de la búsqueda de fortalecimiento del sector y el fomento de la organización, del apoyo a las federaciones de mutuales y cooperativas y a sus organizaciones de base, así como a las confederaciones, de la importante presencia de organizaciones sociales y políticas en los barrios populares, de los distintos programas de gobierno para la capacitación en oficio, del crecimiento del movimiento obrero organizado que de a poco va modificando sus estructuras y democratizando sus prácticas, nos encontramos en un momento en donde se están cosechando algunas de estas prácticas. La conformación de la Mesa Nacional de la Economía Solidaria es un claro ejemplo. Esta mesa, conformada por las 3 confederaciones de mutuales, 3 confederaciones de cooperativas y el asociativismo Pyme, es un claro mensaje que dice que se ha comprendido la necesidad de organización de las organizaciones que representan los intereses de los trabajdores. Desde Jujuy hasta Tierra del Fuego el movimiento cooperativo y mutual tiene una importante presencia. Ahora es necesario continuar con la construcción de redes, y trascender de las micro o medianas experiencias exitosas, hacia la conformación de mercados solidarios nacionales.

Hay que mencionar también que existen dentro de la ESS cientos de miles de  trabajadores autogestionados sin formalizar, emprendedores, productores familiares, iniciativas asociativas que no llegan a conformarse como cooperativas, organizaciones territoriales, mesas, espacios de feria y comercialización, redes de comercio justo, mercados populares, bancos comunales, organizaciones de microcrédito, etc. que aportan con su trabajo y solidaridad en la construcción de este vasto movimiento.

El pasado noviembre el titular del órgano que regula y promociona la actividad de cooperativas y mutuales en Argentina – el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), Dr. Patricio Griffin, presentó ante el movimiento un anteproyecto de Ley con el objetivo de reemplazar la legislación vigente. El Instituto de Promoción de la Economía Solidaria -IPES- recogió el guante y organizó 32 foros de debate a lo largo y lo ancho de todo el país, para discutir el anteproyecto y proponer mejoras y  reformas. Esta actividad generó la organización de instancias espontáneas de debate, y han surgido “pre foros” en diferentes espacios.

En pos de incorporar todas las voces y experiencias el texto de la Ley se está debatiendo con todas las organizaciones, movimientos sociales y políticos, universidades, intelectuales, políticos, ciudadanos, etc. Sin lugar a dudas esta es una tarea histórica para el movimiento ya que comenzara a definir su lugar en el desarrollo de la economía, la política y la sociedad argentina de las generaciones futuras.