Ecuador: más de 45 mil agricultores accederán a créditos a través de nueva ley de amnistía tributaria

José Quijije, agricultor que cultiva arroz en la provincia de Los Ríos, desde 2009 no ha podido acceder a un crédito productivo. Desde ese año mantiene una deuda con el Banco Nacional de Fomento (BNF), la cual no ha podido cancelar, lo que impide que se le considere como sujeto de crédito.

“Al menos dos veces se inundaron mis cultivos. Perdí casi el 80% de la producción, eso imposibilitó que yo pagara puntualmente el préstamo de $ 7.000 que me dio el BNF, y ahora tengo una deuda que supera los $17.000 con intereses y demás, algo que me resulta imposible de pagar en las actuales circunstancias”.

Quijije viajó desde Los Ríos hasta Quito para participar ayer del segundo debate del proyecto de Ley Orgánica de Remisión de Multas. Si bien inicialmente el proyecto de ley económico urgente beneficiaba a los deudores tributarios, por pedido de la bancada de asambleístas de PAIS se decidió incluir un articulado para que a los deudores del BNF también se les condonaran los valores por multas, intereses y sobrecargos.

Este agricultor es uno de los 45 mil potenciales beneficiarios que tienen deudas con la entidad financiera y que obtendrán el beneficio de la condonación de los valores.
Fenómenos naturales

El domingo pasado, la presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira, pidió que se conformara una comisión legislativa para analizar la situación de los agricultores deudores y ver la forma de ayudarlos con la aprobación de este proyecto de ley. Rivadeneira dijo que el campo necesita capital y que por ello tomaron la decisión de incluir a los agricultores en el proyecto de ley. “Es un sector al cual hay que darle impulso, en ningún momento se les permite que no cumplan con su deuda, lo único que hacemos es librarlos de pagar los sobrecargos”.

Mauricio Proaño, vicepresidente de la Comisión de Soberanía Alimentaria, formó parte del grupo de asambleístas que trató el tema del BNF y destacó que de los 45 mil beneficiarios, el 98,8% no cumplió sus obligaciones con el BNF por temas ambientales. “Tuvieron problemas con plagas, inundaciones o sequía.

Son factores que no pueden controlar y que les impidió pagar sus cuotas de los préstamos”, señaló. Incluso dijo que los agricultores en algunas ocasiones mantienen dos préstamos a la vez, uno con el BNF y otro con agiotistas (usureros). “Buscan la forma de obtener capital para sembrar y si en el BNF aparecen como deudores no tienen más opciones que buscar a estas personas para que les presten dinero, complicando aún más su situación”, manifestó.

Israel Avilés, representante de deudores del BNF, sostuvo que los agricultores de la Costa fueron afectados en diversos años por condiciones climáticas. “Las lluvias o las sequías siempre nos afectaron. Ahora desde la Asamblea nos quieren dar una mano para que nuestras deudas, que son legítimas y por las que debemos responder, sean valores justos y puedan pagarse con una reprogramación del préstamo”.

En el articulado del proyecto de ley se estableció que los clientes del BNF que tienen préstamos de hasta $ 15 mil, obtenidos hasta el 31 de marzo de este año, se beneficiarán con esta ley.

Fausto Cayambe, asambleísta, aseguró que el 95% de los deudores tienen deudas con montos menores a $ 5.000.

Si el agricultor cancela el capital, su deuda queda totalmente saneada y no pagará la totalidad de los intereses, multas o costas procesales. Pero en cambio si no cuenta con los recursos para pagar el capital, en un plazo máximo de 180 días deberá acercarse a las oficinas del BNF para renegociar su deuda. Esta entidad financiera decidirá los plazos y el interés que se aplicará para la renegociación del préstamo de cada agricultor. La cartera vencida es de $ 86 millones y cerca de $ 46 millones corresponden a intereses o sobrecargos. Otro requisito para renegociar la deuda será la adquisición de un seguro agrícola.

El asambleísta Mauricio Proaño destacó que “si una persona tiene nuevamente problemas para pagar, con el seguro se cuida tanto el agricultor como el banco, y con esa póliza se protege la inversión”.

Proaño aseguró además que el Ministerio de Agricultura aplica esta modalidad desde 2012 y hasta el momento 240 mil hectáreas están protegidas con el seguro. “Ante el riesgo climático no se invierte en tecnología por miedo a perder todo, pero ahora si hay una inundación y están cubiertos no pierden porque están protegidos”, dijo el legislador.

Esta normativa fue aprobada ayer en la Asamblea Nacional con 109 votos afirmativos, 2 negativos y 19 abstenciones.

En la misma norma se estableció que los contribuyentes que mantienen deudas con el Servicio de Rentas Internas (SRI) se beneficiarán de la remisión tributaria de multas, intereses y sobrecargos al 100% si es que pagan en un plazo máximo de 60 días hábiles. En cambio, si lo hacen en 90 días hábiles tendrán un descuento del 50%. (I)
Los productores tienen facilidades para pagar deudas

A través del Programa de Reactivación Agrícola de Ciclo Corto (Pracc), que ejecuta el Banco Nacional de Fomento (BNF), conjuntamente con el Ministerio de Agricultura, maiceros y arroceros tienen facilidades para cumplir con sus obligaciones y seguir cultivando.

El Pracc establece 2 modalidades de reestructuración: una para deudas vencidas, es decir, aquellas que se dejaron de pagar desde hace 2 años o menos, con la posibilidad de otorgamiento de crédito para capital de trabajo, y otra, de reestructuración de operaciones castigadas, para aquellas obligaciones que dejaron de ser canceladas hace más de 2 años.

Para acceder al Pracc, los productores deberán acercarse a la Dirección Provincial del Magap de su jurisdicción y cumplir los siguientes requisitos: tener deudas de hasta 20 mil dólares; poseer un área cultivable de hasta 10 hectáreas; y crédito agrícola para arroz y maíz otorgado hasta el 31 de diciembre de 2012.

Para los beneficiarios del programa, serán suspendidos los juicios coactivos en caso de tenerlos. Guevara precisa que la fecha límite para el registro de inscripciones vence el 30 de junio de 2015.

El Telégrafo