El Gobierno de ecuador y más de 200 organizaciones del mundo conmemoraron el “Día Mundial Anti Chevron”

Con plantones, mensajes de apoyo en redes sociales, cartas con las firmas de expremios Nobel de la Paz, de diputados europeos, artistas, cantantes, escritores, productores de cine y televisión, y defensores de derechos humanos, ayer se recordó el Día Internacional Anti-Chevron.

Pablo Fajardo, procurador común de los 30 mil indígenas y campesinos de la Amazonía ecuatoriana afectados por la contaminación petrolera dejada por Chevron-Texaco, explicó que el evento mundial realizado por segundo año consecutivo, pone en evidencia que la transnacional estadounidense “es el símbolo de la irresponsabilidad corporativa en todo el planeta”.

El Día Internacional Anti-Chevron se lo lleva a cabo una semana antes de que se reúna en San Ramón, en California (EE.UU.), la asamblea de accionistas de esa empresa. “El afán de los afectados ecuatorianos y de otros países donde opera Chevron es enviarle un mensaje a los accionistas para que sepan que el mundo no está contento, no está conforme con la actitud irresponsable de su empresa”, manifestó ayer Fajardo.

Añadió que “el objetivo es que los accionistas se den cuenta de que el dinero que ellos reciben como utilidades de Chevron Corporation es producto de la violación de derechos humanos; de la destrucción de la tierra; de la contaminación y de la afectación a los pueblos indígenas; del crimen ambiental, social y cultural en muchas partes del mundo; que el dinero que reciben tiene manchas de sangre y huele a muerte en muchas partes del mundo”.

Humberto Piaguaje, coordinador de la Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones de Texaco (UDAPT), indicó que el Día Mundial Anti-Chevron es un llamado a la justicia y al respeto y que con ello se quiere mostrar que esta es la empresa más “irresponsable” del mundo en actividades petroleras. Puntualizó que es una iniciativa de los 30 mil indígenas y campesinos de Orellana y Sucumbíos afectados por el daño ambiental y a la salud humana. “Queremos que el mundo conozca todo lo que pasó en la Amazonía ecuatoriana y que se sumen en esta lucha que nosotros llevamos 21 años”, señaló.

Previo a lo de ayer, un grupo de indígenas y campesinos realizaron el miércoles pasado un plantón en la Corte y en la Fiscalía de Lago Agrio (Sucumbíos), en donde empezó el juicio entablado por los afectados contra Texaco-Chevron, el cual lo ganaron en todas las instancias.

La justicia sentenció a la compañía a pagar una indemnización de $ 9.500 millones por daño ambiental, pero Chevron, que adquirió en 2001 las acciones de Texaco, se niega a pagar y más bien emprendió una campaña de desprestigio y entabló una serie de juicios contra los indígenas, a la vez que entabló demandas contra el Estado. Pese a ello, los afectados ecuatorianos no dejan de recibir respaldo.

Ayer, en el Día Internacional AntiChevron, 35 eurodiputados firmaron una declaración de apoyo, en la que exigen la reparación de los daños ambientales y sociales causados por la ‘irresponsabilidad’ de la compañía, que operó en Ecuador entre 1964 y 1992.

La carta, redactada por el Comité Español en Defensa de la Amazonía Ecuatoriana (CEDAE) e impulsada por el eurodiputado de Izquierda Unida, Javier Couso, fue suscrita por miembros del Grupo de la Izquierda Unitaria (GUE/NGL), de la Alianza Socialista (S&D) y el Grupo de Los Verdes (The Greens/ EFA). En ella aparecen las firmas, entre otros, de Grabriele Zimmer, Ramón Jáuregui, Elena Valenciano, Marina Albiol, Pablo Iglesias, Ernest Urtasun, Miguel Urban o Jean-Luc Mélenchon. El Cedae y los europarlamentarios pidieron que se cumplan las sentencias de los tribunales ecuatorianos por las cerca de 80 mil toneladas de residuos tóxicos vertidos a la selva amazónica y condenaron “el intento de Chevron de endosar al Estado ecuatoriano su responsabilidad en los daños”.

Exhortaron a los gobiernos con contratos con la petrolera a revisarlos y a exigir el cumplimiento de leyes, normas, decisiones judiciales y de la soberanía de cada Estado. A la protesta se sumaron 3 premios Nobel de la Paz: Adolfo Pérez Esquivel, Jody Williams y Desmond Tutu, así como organizaciones ambientalistas y de derechos humanos, centros académicos e investigación. (I)

El libro sobre Chevron, “la respuesta concreta a las transnacionales”

En Lago Agrio (Sucumbíos), una de las zonas amazónicas afectadas por la contaminación petrolera dejada por la transnacional estadounidense, el martes pasado se presentó el libro de investigación periodística Caso Chevron: la verdad no contamina, de los autores Orlando Pérez y Nelson Silva, director y periodista de diario EL TELÉGRAFO.

Alrededor de 200 personas se dieron cita en el Auditorio Parque Recreativo de la ciudad de Lago Agrio. Allí, Pérez explicó que el libro revela los pormenores de las afectaciones generadas por Texaco-Chevron en 5 millones de hectáreas de la Amazonía ecuatoriana y la posterior influencia y presión de la compañía para evitar sanciones por este delito.

La publicación se basa en una profunda investigación periodística, aborda testimonios de las víctimas, se ampara en documentos y estudios, y realiza una cronología de los 20 años de litigios entre la petrolera y los 30 mil indígenas afectados, así como los juicios entablados por la transnacional contra el Estado.

Daniel Suárez, de la Senescyt, presentó el libro y resaltó la denuncia del Ecuador sobre la explotación irresponsable de la transnacional, así como los elementos reveladores e investigativos que contiene la obra. Indicó que la publicación “es la respuesta concreta a las transnacionales que explotaron inmisericordemente a nuestras comunidades con recursos que eran de todos los ecuatorianos”.

DATOS

El llamado de ayer fue también dirigido a los sistemas de justicia del mundo, pero de manera especial de Estados Unidos, para que no permitan acciones judiciales “abusivas y dilatorias que favorecen el poder de la transnacional”.

35 eurodiputados dieron su respaldo a la causa anti Chevron, entre ellos el líder de Podemos Pablo Iglesias. Busca que no se toleren acciones de la petrolera, que pretende silenciar a las víctimas, a las entidades que las apoyan, y que se respete el derecho de los demandantes.

A través de acciones como las de ayer, los miembros de la Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones de Texaco (UDAPT-Ecuador), pretenden que los accionistas de Chevron sepan que el mundo no está de acuerdo con la actitud de la compañía, que por incrementar sus ganancias se sacrifique vidas humanas, destruya el planeta, contamine el agua y la tierra, causando la muerte de miles de personas en muchas partes del mundo.

El Telégrafo