Cancillería: “Hay un contexto favorable para la reanudación del vínculo con EEUU”

La justa decisión del presidente Barack Obama de excluir a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo internacional y los progresos en la gestión para garantizar los servicios bancarios de la misión diplomática cubana en Washington, crea un contexto bilateral propicio para avanzar en el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas, aseguró a la prensa este lunes el subdirector general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Gustavo Machín.

Asimismo, el resultado de la VII Cumbre de las Américas en Panamá establece un marco regional favorable para dar nuevos pasos, añadió el diplomático cubano.

Machín adelantó que la tercera ronda de conversaciones entre Cuba y EE.UU., que se celebrará en Washington el próximo 21 de mayo, debe abordar el futuro funcionamiento de las misiones diplomáticas y el comportamiento de los funcionarios, entre otros asuntos.

Cuba va a insistir en la observancia de los principios del derecho internacional refrendados en la Carta de las Naciones Unidas y en las obligaciones emanadas de las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplo­máticas y Rela­cio­nes Consulares, añadió.

Respecto a algunos puntos que aún quedan por dirimir, apuntó que la Con­ven­ción de Viena es clara sobre cuáles son las funciones de una embajada.

Esos documentos recogen que los diplomáticos deben respetar las leyes del país anfitrión y no pueden socavar su orden interno.

Ante una pregunta de la prensa sobre si las campañas contra el bloqueo y a favor del regreso de los Cinco que se llevaron a cabo en Wa­shing­ton no eran también una violación cubana de las Convenciones de Viena, Machín respondió que Cuba nunca ha tomado acciones para cambiar el sistema político de Estados Unidos.

Sin embargo, dijo, el cambio de régimen es parte de la política norteamericana hacia Cuba desde el triunfo de la Revolución.

En relación con la movilidad de los funcionarios, que actualmente está limitada tanto en La Habana como en Washington, explicó que una misión debe poder relacionarse con las personas del país anfitrión, pero respetando preceptos y normas.

Resulta necesario encontrar una “interpretación común” de la Convención de Viena, pues el restablecimiento de relaciones tiene como base el “cumplimento estricto” de esos instrumentos, rubricados tanto por Cuba como por Estados Unidos, indicó.

Machín destacó el trabajo que se ha hecho a partir de los anuncios del 17 de diciembre del 2014, sobre bases de reciprocidad y en un am­biente profesional y respetuoso. “Hemos ido avan­zando, pero son 56 años sin relaciones di­plomáticas y todavía hay cuestiones que deben ser abordadas”.

Entre ronda y ronda se mantiene la comunicación por canales diplomáticos para abordar de­talles y compartir criterios, refirió.

Puntualizó que ambas delegaciones van a esta nueva ronda con el objetivo de establecer posiciones comunes y el “cuándo y cómo” del restablecimiento de nexos diplomáticos y la reapertura de embajadas será una decisión de “mutuo acuerdo”.

En cuanto a los tiempos y posibles fechas, afirmó que lo importante es que el proceso avance sobre bases sólidas.
“Ambas partes están comprometidas y quieren moverse hacia adelante”, manifestó.

Machín dedicó un aparte a explicar la diferencia entre el proceso actual hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la normalización de esas relaciones.

Para lograr la reapertura de embajadas, dijo, Cuba no ha planteado condiciones, sino la ne­cesidad de solucionar aspectos como la injusta inclusión en la lista de países terroristas y la situación de su misión en Washington, que ha carecido de servicios bancarios por más de un año.

El pasado 14 de abril, Obama notificó al Con­greso sobre su decisión de sacar a Cuba de la lista de países terroristas y el plazo de 45 días que tiene el legislativo para emitir una opinión se cumple el próximo 29 de mayo.

En el tema de los servicios financieros de la misión cubana en Washington, agregó, también se han dado progresos significativos con un banco norteamericano. “Pensamos que en el corto plazo sea solucionado”.

Entretanto, la normalización de las relaciones es un proceso mucho más largo y complejo, en el que deben abordarse temas de importancia para ambos países.

En ese sentido, Machín mencionó algunos pun­tos esenciales para Cuba como el levantamiento del bloqueo, la devolución del territorio de la Base Naval de Guantánamo, el fin de las transmisiones ilegales de radio y televisión, la cancelación de los planes de cambio de régimen y la compensación por los daños causados al pueblo cubano durante más de medio siglo de agresiones.

Granma