Cascos azules bolivianos dejan Haití tras seis años

Las tropas de los cascos azules de Bolivia quedan a disposición de la Organización de Naciones Unidas (ONU), tras finalizar su misión desarrollada por seis años en tareas de pacificación y estabilización en Haití.

Este país, que antes de sufrir el terremoto el 2010 ya presentaba problemas de seguridad e inestabilidad social, empeoró con la cifra de fallecidos y viviendas destruidas tras el sismo. Muchas edificaciones hasta la fecha no fueron reconstruidas.

Al bajar del avión ya se puede divisar Puerto Príncipe, todavía deteriorada, pero, al recorrer sus calles rumbo a las bases de la ONU, se nota un cambio en la actitud de la gente, castigada hace unos años por el desempleo. Ahora se ve a personas emprendedoras que muestran cuadros o artesanías hechas por sus propias manos con el objetivo de surgir.

El ministro de Defensa, Reymi Ferreira, participó ayer con el Alto Mando Militar de las Fuerzas Armadas (FFAA) del acto de cierre de misión que se realizó en la base boliviana de Infantería en Puerto Príncipe.

“Estamos seguros de que por la conducta demostrada, el trabajo abnegado demostrado, nuevamente nuestro Ejército será convocado para cumplir con ese compromiso que desde 1997 mantenemos con Naciones Unidas: de apoyar en el fortalecimiento de la paz y la democracia”, dijo.

Por su parte, la representante de la ONU en Haití, Sandrá Honoré, que también participó del acto, destacó el trabajo que desarrollaron los 15 contingentes militares que llegaron a esta nación a lo largo de estos años. En total, participaron 3.108 solados, de los cuales 179 eran mujeres, lo que también fue resaltado por la representante de la ONU.

“Cuando llegaron el 2006, Haití se enfrentaba con varios desafíos debido a la inestabilidad política y la cuestión de seguridad.

El mandato de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minusta) y el despliegue de tropas el 2004 fue fundamental para crear un clima de paz propicio para garantizar la organización”, indicó Honoré.

En tanto, el comandante del contingente de Infantería Militar de Bolivia XV, Freidich Angles, coincidió con el ministro Ferreira en indicar que los bolivianos cumplieron con el trabajo encomendado, por lo tanto dejan este país con la frase de “misión cumplida”.

ONU repliega contingentes

La vocera de Minusta, Sophie Boutaud de la Combe, explicó que la ONU replegará el 50 por ciento de los militares destinados a varios países hasta los próximos meses y en octubre de este año se consolidará el trabajo que la misión llevará adelante.

Explicó que se toma esta decisión porque los objetivos planteados en principio se fueron cumpliendo, principalmente el de estabilizar y pacificar el país considerando que los militares de misiones de paz contribuyeron en tres procesos electorales.

La segunda autoridad militar de la misión, Jorge Peña, informó que ya se replegaron los contingentes de Argentina, parte de las unidades de Uruguay, además de Brasil, Chile y Ecuador. “En general es un contingente bastante extenso. A partir del 1 de julio va a quedar una fuerza de 2.370, organizados en dos batallones”.

Se quedan representantes de 10 países y en el Estado Mayor estarán representados 20 países, entre ellos Canadá, Brasil, Estados Unidos, Chile y México. “Nuestro país estuvo en Angola en 1999. Después, desde el 2001 hasta el 2010, estuvo en Congo, y desde septiembre de 2006 hasta estos días, en Haití, además de diferentes misiones como observador”, puntualizó Ferreira.

“Trabajo cumplido”

El último contingente que actualmente se repliega está constituido por 205 militares, 20 de ellos mujeres. Cada miembro cumple una misión de paz de seis meses, tiempo en que el casco azul boliviano debe ejecutar acciones que tienen que ver con la entrega de víveres, medicamentos o material escolar a la población haitiana que se mantiene refugiada en zonas donde la mayor parte de las casas está hecha de madera, además de resguardo y seguridad de las infraestructuras de la ONU.

“Es una experiencia increíble estar en un país donde ha habido tanto conflicto y pensar que nosotras como mujeres podemos salir a hacer patrullaje, poder ayudar a tanta gente necesitada”, opinó Estefani Tatiana Rodríguez (27), casco azul boliviana, que llegó a Haití el 30 de diciembre con la Compañía Mecanizada 15.

Sin embargo, Jhon Ferrari (26) reconoce que no todos los haitianos los miran con buenos ojos, según él, porque muchos no están bien informados sobre el trabajo que realizan.

“Hemos compartido mucho con otros países. Hemos hecho quedar bien a nuestra patria. Siempre que el comando nos ha requerido, hemos estado de la mejor forma posible”, indicó.

Los Tiempos