Chile: presentan proyecto de ley para desincentivar uso de bolsas plásticas

 

El Concejo Municipal de Santiago aprobó, por decisión unánime, una ordenanza que apunta a desincentivar el uso de las bolsas plásticas en la comuna.

Según explicó a Cooperativa la alcaldesa Carolina Tohá (PPD), la normativa entrará en vigor dentro de un mes y, en lo concreto, implica la creación de un “sello verde” municipal que certificará a las empresas o establecimientos que apoyen la iniciativa, además un incentivo económico con descuento de los derechos de aseo.

Tohá indicó que el origen de la ordenanza se remonta a la consulta ciudadana efectuada en octubre del año pasado, donde el 87,5 por ciento de los vecinos que participaron apoyó restringir el uso de las bolsas plásticas.

“Tuvimos que hacer la ordenanza teniendo presente que dos semanas después de la consulta -fue como una broma- la Contraloría sacó un dictamen diciendo que los municipios no podíamos prohibir las bolsas plásticas, porque ya varias municipalidades estaban en esta política”, entre ellas la de Pucón, indicó.

“Como la Contraloría dijo: ‘No pueden prohibir las bolsas’, lo que hicimos fue una ordenanza que lo que hace es incentivar que los locales comerciales tengan un tipo de envase para su público que no sea la típica bolsa plástica, que (…) el medioambiente la degrada en 400 años y se consume de manera muy masiva, porque se reparte de manera gratuita y sin límites en los negocios”, señaló la jefa comunal a Una Nueva Mañana.

Con la medida “se genera un sello para los locales que renuncian a dar bolsas plásticas y las reemplazan por biodegradables, que al ojo se ven iguales, pero son de materiales vegetales y en 15 meses el medioambiente las absorbe; o bien bolsas reutilizables; esas típicas bolsitas de género que se usan ahora o se hacen de plástico reciclado, que en vez de botarlas, las vuelves a usar varias veces, entonces no estás botando bolsas todos los días”, destacó la alcadesa.

Con el sello verde, “el municipio dice: ‘Éste es un local comprometido con el medioambiente’, y junto con eso, hay un descuento por tres años de los derechos de aseo de un 10 por ciento, que en términos monetarios son sumas menores, son más bien simbólicas, pero representan también un aporte de la Municipalidad al esfuerzo que va a hacer el locatario por reconvertir su sistema de envase”.

Tohá explicó que la reconversión no debería ser necesariamente más cara para los locatarios, pero de todas maneras supone un esfuerzo de cambiar proveedoros y hábitos instalados. “Por lo tanto, el municipio les da un empujoncito a través del descuento de los derechos de aseo”, indicó.

La alcaldesa señaló que empresas como Paris, Corona, la Librería Nacional, SalcoBrand, Rotter & Krauss, Castaño y Sturbucks y agrupaciones de comerciantes de San Diego vienen trabajando en conjunto con el municipio desde fines de 2014 y serán las primeras en plegarse a la ordenanza.

“La verdad es que hemos encontrado bien buena disposición en el comercio. Después que se aprobó esto en la consulta (del año pasado) no pasaron 15 días y armamos una mesa de trabajo con comerciantes, desde el retail hasta los feriantes, y en general hay bastante buena disposición”, señaló.

Si bien hubo en principio “inquietud de varios porque pensaban que estas bolsas podían ser más caras, a medida que les hemos ido mostrando que hay algunas variantes que valen lo mismo que las que utilizan, se han ido abriendo a esta idea. Tenemos ya varios negocios que están comprometidos en que van a pedir el sello verde y cambiar sus envases apenas esté vigente la ordenanza, y entre esos negocios hay varias grandes tiendas del retail, que yo creo que son las primeras que lo deberían hacer”,

“Uno entiende que un negocio chiquitito, que todo le cuesta más, que tiene menos recursos, sea un poco más temeroso, pero una gran tienda, que tiene respaldo financiero, que tiene muchas más facilidades para negociar cualquier contrato con sus proveedores, son los primeros a los que tenemos que decirles que den el paso, que se la jueguen y entreguen envases que sean menos contaminantes y benéficos para el medioambiente”, señaló.

“El local que se niega va a poderse negar, pero nosotros, como municipio, vamos a ser muy activos en promover, en respaldar as los locales que se la jueguen por dar este paso y hacer un trabajo también con la ciudadanía. La idea es sensibilizar para que ojalá los clientes el día de mañana lleguen a un negocio y digan: ‘¿Por qué usted me da esta bolsa, si por el mismo precio hay bolsas que no son tan dañinas y yo, como consumidor, voy a preferir negocios que ocupen bolsas que no son dañinas? Ése es el mundo al que uno quiere llegar”, finalizó.

Según un estudio de la Universidad Católica, un chileno promedio utiliza 200 bolsas plásticas al año. De lo anterior se desprende que 3.400 millones de bolsas plásticas se utilizan anualmente en Chile.

Cooperativa