Con desfiles y festejos, Paraguay conmemoró el 204° aniversario de su independencia

La ciudad de Asunción se vistió de los colores de la bandera de Paraguay con motivo del Día de la Independencia, fraguada en la madrugada del 14 de mayo de 1811 y caracterizada por ser una sublevación “sin derramamiento de sangre”, como se recordó en algunos de los actos culturales.

Enormes banderas tricolores adornaban los principales edificios oficiales en las calles del centro histórico de Asunción, que vive el primero de sus dos días de fiestas patrias con el bullicio de las danzas, la música folclórica y los puestos de artesanía y comida.

Entre los productos más solicitados se encontraban las escarapelas con los colores nacionales que los vendedores callejeros ofrecían a quienes se acercaron al centro, en especial a las cercanías del Panteón de los Héroes, donde descansan los restos de los próceres paraguayos.

Tampoco faltaron a la cita los lustrabotas infantiles, parte integrante del paisaje del centro de Asunción, que esta vez se acercaron hasta la Catedral para sacar unos guaraníes extras aprovechando el inusual tránsito de ministros, asesores y representantes de la clase política en las escalinatas del templo, donde se celebró un Tedéum.

Los festejos dieron comienzo a primera hora de la mañana con el izamiento de la bandera y una salva de cañonazos en el Palacio de López, la casa de Gobierno, donde el presidente paraguayo, Horacio Cartes, dio un mensaje a la nación.

Luego, el mandatario acudió hasta la Casa de la Independencia, lugar histórico del corazón de Asunción donde los artífices de la independencia se reunían en secreto para conspirar contra España.

En el patio de la mansión, Cartes depositó una corona de laurel a los pies de un mosaico que rememora la gesta por la soberanía de Paraguay.

A continuación, Cartes asistió al Tedéum de la Catedral, donde se recordó la hazaña de los próceres paraguayos y se hizo mención también a la próxima visita del papa Francisco a Paraguay, prevista para los días 10, 11 y 12 de julio.

Tras el acto religioso, se inició un desfile de cadetes de academias militares frente a la Catedral, que coincidió con otro desfile, esta vez cívico-estudiantil, en la avenida Costanera, junto a la bahía de Asunción.

Durante los actos se hizo patente el espíritu pacífico que rodeó la independencia de Paraguay de España, que se caracterizó por ser “incruenta y sin derramamiento de sangre”, expresó a Efe Yani Oliveira, directora del museo instalado en la Casa de la Independencia,

“En otros países de América Latina, la independencia significó una guerra o se tuvo que pedir ayuda a libertadores como San Martín o Bolívar. En Paraguay, en cambio, la independencia la lograron los propios patriotas paraguayos, sin que hubiese un conflicto armado”, destacó Oliveira.

Las actividades culminarán el viernes con la celebración del Día de la Madre Patria, también declarado jornada festiva en todo Paraguay.

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